Si te preocupa cómo está un adolescente, empieza por qué ha cambiado, cuánto le hace sufrir y qué le impide hacer. El sueño, la asistencia al instituto, las relaciones y el autocuidado ayudan a situar el problema; las notas por sí solas no lo explican.
Esta página orienta sobre salud mental adolescente. Las guías de cada tema amplían las señales, la evaluación y las opciones de ayuda. Para solicitar una valoración, la información práctica está en consulta de psiquiatría para adolescentes en Marbella.
Respuesta rápida: ¿cuándo debería preocuparme?
Más que buscar una conducta concreta, observe cinco cosas:
Cuando una o varias de estas dimensiones están claramente alteradas conviene plantear una valoración.
Si necesita una guía específica sobre esta decisión, puede leer cuándo llevar a un adolescente al psiquiatra: señales de alarma.
La adolescencia no es una enfermedad
Puede parecer una obviedad, pero no siempre actuamos como si lo fuera.
Durante la adolescencia aumentan la búsqueda de autonomía, la necesidad de privacidad y la importancia del grupo de iguales.
El joven comienza a cuestionar algunas normas familiares.
Quiere decidir cómo vestirse.
Con quién salir.
A qué hora regresar.
Qué contar a sus padres y qué reservarse.
El cerebro y el desarrollo psicosocial continúan madurando durante esta etapa, y estos cambios influyen en la manera de pensar, sentir, tomar decisiones y relacionarse. (Organización Mundial de la Salud)
Por tanto, determinados cambios pueden ser completamente normales:
- necesitar más intimidad;
- pasar más tiempo con amigos;
- discutir algunas reglas;
- explorar ideas nuevas;
- preocuparse por la imagen;
- comenzar relaciones sentimentales;
- querer dormir y levantarse más tarde;
- cambiar de gustos;
- tener emociones más intensas en determinados momentos.
No me parece buena medicina transformar automáticamente estas conductas en síntomas.
Pero tampoco me parece buena medicina utilizar indefinidamente:
«Son cosas de la edad»
cuando el adolescente lleva meses perdiendo funcionamiento.
La diferencia entre una etapa complicada y un problema clínico se desarrolla con detalle en adolescencia normal o trastorno psiquiátrico: cómo diferenciarlos.
La regla más útil: comparar al adolescente con su propio funcionamiento previo
Imagine dos adolescentes que pasan cinco horas en su habitación.
El primero: estudia; tiene amigos; va al gimnasio; sale; duerme; se ducha; se ríe; hace planes.
El segundo hace seis meses practicaba deporte y salía continuamente, pero ahora: no ve a nadie; falta al instituto; duerme durante el día; ha abandonado la higiene; no muestra interés por prácticamente nada.
El número de horas dentro de la habitación es idéntico.
El significado clínico no tiene absolutamente nada que ver.
Por eso una de las preguntas que más utilizo en consulta es:
«¿Cómo era antes?»
Los cambios respecto al funcionamiento habitual ayudan a distinguir personalidad, desarrollo normal y aparición de un problema.
¿Cuánto tiempo lleva ocurriendo?
La duración importa.
Un mal día no diagnostica depresión.
Una noche sin dormir no diagnostica insomnio.
Una pelea con los padres no diagnostica un trastorno negativista desafiante.
Un episodio de tristeza después de una ruptura no convierte automáticamente a alguien en un paciente psiquiátrico.
Pero tampoco utilizaría el tiempo como un cronómetro rígido.
Si un adolescente se intenta suicidar hoy, no esperamos varias semanas para comprobar si cumple criterios suficientes.
Si presenta una psicosis, una manía grave, una anorexia con compromiso físico o una intoxicación, actuamos.
La duración ayuda a interpretar.
La gravedad manda.
¿Está dejando de funcionar?
Esta es probablemente una de las señales más útiles.
Observe si continúa pudiendo:
- ir al instituto;
- estudiar;
- dormir;
- comer;
- mantener amigos;
- practicar actividades;
- ducharse y cuidarse;
- cumplir responsabilidades razonables;
- disfrutar;
- imaginar algún futuro.
No es necesario que falle todo.
Algunos adolescentes mantienen unas notas excelentes mientras están extraordinariamente ansiosos.
Otros continúan entrenando aunque estén deprimidos.
Por eso el funcionamiento es una pieza del diagnóstico, no la única.
NIMH recomienda prestar atención a cambios persistentes que afectan a la escuela, el hogar o las relaciones, incluidos aislamiento, pérdida de interés, cambios importantes del sueño, autolesiones, consumo de sustancias y periodos de energía muy elevada acompañados de poca necesidad de dormir. (NIMH)
Qué aportan los datos sobre salud mental adolescente
La OMS estima que alrededor de uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años presenta un trastorno mental en el mundo. Es una estimación poblacional, no una probabilidad diagnóstica para tu hijo. La edad, el entorno y la forma de medir el malestar cambian los resultados. No conviene mezclar cifras de síntomas con diagnósticos clínicos.
Ansiedad en adolescentes: cuándo el miedo empieza a dirigir su vida
La ansiedad merece atención cuando limita la vida: evitar el instituto, dejar actividades, depender cada vez más de acompañamiento o sufrir de forma persistente. La evaluación también considera sueño, salud física, acoso y otras dificultades. La guía de ansiedad adolescente desarrolla cómo se distingue del nerviosismo habitual.
Ansiedad social y miedo a ser juzgado
Querer pocos amigos es distinto de desear relacionarse y no poder por miedo. Qué ocurre en la ansiedad social.
Ataques de pánico
Las crisis producen sensaciones físicas intensas. Los síntomas nuevos o preocupantes necesitan valoración médica, sin atribuirlos automáticamente a ansiedad. Cómo reconocer y abordar las crisis de pánico.
Ansiedad ante los exámenes
El bloqueo, la evitación o el insomnio mantenidos requieren conocer qué está pasando, además de organizar el estudio. Ayuda ante la ansiedad en los exámenes.
Perfeccionismo que hace sufrir
Un buen resultado no descarta malestar: importa cuánto descanso, bienestar y libertad cuesta conseguirlo. Cuándo el perfeccionismo se vuelve un problema.
Cuando la ansiedad aparece en el cuerpo
El adolescente puede presentar: dolor abdominal; cefalea; náuseas; mareo; palpitaciones; tensión; sensación de falta de aire.
La ansiedad produce respuestas fisiológicas reales.
No significa que el adolescente las invente.
Al mismo tiempo, tampoco debemos responder a cada síntoma físico diciendo:
«Eso son los nervios.»
Cuando corresponde, hay que descartar causas médicas.
El problema es especialmente sugerente cuando aparece un patrón:
domingo por la tarde empeora;
lunes antes del instituto aparece dolor;
si finalmente no va, mejora.
La relación entre síntomas emocionales y corporales se desarrolla en somatización en adolescentes.
TOC en adolescentes: mucho más que ser limpio u ordenado
El trastorno obsesivo-compulsivo puede resultar difícil de detectar.
Puede haber pensamientos intrusivos relacionados con:
- contaminación;
- daño;
- sexualidad;
- moral;
- religión;
- simetría;
- duda.
Y compulsiones como:
- lavarse;
- comprobar;
- repetir;
- contar;
- ordenar;
- preguntar continuamente;
- realizar rituales mentales.
Algunos adolescentes ocultan sus pensamientos porque les avergüenzan.
Otros consiguen que toda la familia participe inadvertidamente en sus rituales.
España dispone actualmente de una Guía de Práctica Clínica específica sobre intervenciones psicológicas y farmacológicas para TOC en infancia y adolescencia. (GuíaSalud)
Puede profundizar en TOC en adolescentes: síntomas, diagnóstico y tratamiento.
El sueño: antes de diagnosticar muchas cosas, pregunte cuánto duerme
Un adolescente que duerme cinco horas puede parecer: inatento; irritable; poco motivado; desorganizado; agotado.
Y lo estará.
El problema es que también puede existir un trastorno de sueño secundario a: ansiedad; depresión; TDAH; un episodio maníaco; malos hábitos; pantallas.
Por tanto, sueño y psiquiatría se evalúan juntos.
Cuando el problema principal es no conseguir dormir, puede consultar insomnio en adolescentes: causas y tratamiento.
Cuando el horario está completamente desplazado y el joven duerme durante el día mientras permanece activo de madrugada, la intención es diferente: adolescente que duerme de día y vive de noche.
Depresión en adolescentes: no siempre parece tristeza
Algunos adolescentes deprimidos están tristes.
Otros están fundamentalmente irritables.
Pueden presentar:
- apatía;
- pérdida de interés;
- aislamiento;
- cansancio;
- problemas de concentración;
- alteraciones del sueño;
- cambios de apetito;
- caída del rendimiento;
- desesperanza.
NHS incluye específicamente irritabilidad, pérdida de interés, cansancio y problemas escolares entre las posibles manifestaciones depresivas en niños y adolescentes. (NHS)
A veces los padres dicen:
«Le da igual todo.»
La pregunta es:
¿realmente le da igual?
¿O ha perdido la sensación de que pueda mejorar algo?
Puede ampliar información en depresión en adolescentes: síntomas, causas y tratamiento.
Autolesiones: hacerse daño y querer morir no son exactamente lo mismo
Cortes.
Quemaduras.
Golpes.
Otras formas de lesión deliberada.
Algunos adolescentes utilizan la autolesión para intentar regular emociones que sienten insoportables.
Puede existir:
- ansiedad;
- depresión;
- trauma;
- vacío;
- ira;
- culpa;
- dificultad para regular emociones.
Las autolesiones no suicidas no significan necesariamente deseo de morir.
Pero tampoco deben banalizarse.
La autolesión se asocia con diferentes problemas de salud mental y necesita una valoración del contexto y del riesgo suicida. (HealthyChildren.org)
La guía específica es autolesiones en adolescentes: por qué se hacen daño y qué hacer.
Ideas suicidas: preguntar directamente no introduce la idea
Cuando existen señales de alarma no recomiendo preguntas como:
«No estarás pensando ninguna tontería, ¿verdad?»
La propia forma de preguntar está diciendo qué respuesta queremos escuchar.
Prefiero:
«¿Has pensado que preferirías estar muerto?»
«¿Has pensado en suicidarte?»
Hay que diferenciar: pensamientos pasivos; ideación activa; plan; intención; acceso a medios; intentos previos.
La evaluación del riesgo suicida adolescente debe ser directa y estructurada cuando existe sospecha. (HealthyChildren.org)
Puede leer la guía específica sobre ideas suicidas en adolescentes: señales de alarma y qué hacer.
Después de un intento: los días siguientes
Si el intento ya ha ocurrido y su hijo ha sido atendido, empieza una etapa distinta que suele recibir menos atención: el alta, las primeras horas en casa, el plan de seguridad y el seguimiento que reduce el riesgo de repetición.
La guía intento de suicidio en adolescentes: qué hacer después está dedicada íntegramente a esa etapa.
Desregulación emocional: sentir intensamente no es un diagnóstico
Algunos adolescentes tienen enormes dificultades para volver al equilibrio después de una frustración.
Puede aparecer:
- rabia;
- gritos;
- impulsividad;
- autolesiones;
- amenazas;
- conflictos intensos.
Pero «desregulación emocional» describe un problema.
No explica automáticamente su causa.
Puede aparecer en: TDAH; trauma; trastornos del ánimo; problemas de personalidad; autismo; conflictos familiares.
Puede ampliar esta cuestión en desregulación emocional en adolescentes.
Impulsividad y conductas de riesgo
La adolescencia incluye exploración.
Y cierta tendencia a considerar las consecuencias futuras como un problema que ya resolverá el yo del martes siguiente.
Eso forma parte en cierta medida de la etapa.
Pero la situación cambia cuando aparecen repetidamente:
- conducción peligrosa;
- sexo de riesgo;
- peleas;
- retos;
- consumo;
- apuestas;
- fugas;
- gastos descontrolados.
No debemos preguntar solamente:
«¿Qué hizo?»
También:
«¿Por qué lo hizo y qué está manteniendo esta conducta?»
Puede estar relacionada con TDAH, consumo, presión social, manía, desesperanza o problemas de regulación.
La guía específica es impulsividad y conductas de riesgo en adolescentes.
Rasgos límite y personalidad durante la adolescencia
La personalidad continúa desarrollándose.
Por tanto, las etiquetas requieren prudencia.
Pero prudencia no significa ignorar patrones graves durante años.
Algunos adolescentes presentan de forma persistente:
- miedo intenso al abandono;
- relaciones muy inestables;
- impulsividad;
- autolesiones;
- vacío;
- reacciones emocionales extremas.
El objetivo de una valoración no es convertir un diagnóstico en su identidad.
Es reconocer patrones que pueden beneficiarse de tratamiento.
Puede ampliar este tema en rasgos límite de personalidad en adolescentes.
Duelo y trastornos adaptativos: la tristeza también puede ser normal
Un fallecimiento.
La separación de los padres.
Una mudanza.
Una ruptura sentimental.
Una enfermedad familiar.
Cambiar de instituto.
Todos pueden provocar sufrimiento.
La reacción emocional a un acontecimiento importante no debería convertirse automáticamente en depresión.
Los trastornos adaptativos aparecen cuando la respuesta ante un estresor produce una repercusión que necesita evaluación y tratamiento, pero existe un amplio terreno de reacciones humanas normales. (AEPED)
Puede conocer mejor esta diferencia en duelo y trastorno adaptativo en adolescentes.
El instituto es uno de los mejores termómetros del funcionamiento adolescente
El instituto exige mucho más que memorizar asignaturas.
Cada mañana obliga a:
- levantarse;
- salir de casa;
- cumplir horarios;
- organizarse;
- concentrarse;
- relacionarse;
- tolerar frustración;
- asumir responsabilidades.
Por eso el deterioro académico o de asistencia puede ser una de las primeras señales visibles de un problema.
Rechazo escolar: cuando «no quiero ir» puede significar «no puedo»
Un adolescente puede despertar el lunes con: dolor abdominal; náuseas; cefalea; ansiedad; llanto.
Finalmente los padres deciden que se quede.
Una hora después parece encontrarse mucho mejor.
Eso no demuestra que estuviera fingiendo.
Al desaparecer la situación que generaba ansiedad, puede disminuir también la activación fisiológica.
Además aparece un mecanismo importante:
Evitar produce alivio.
Y una conducta que produce alivio tiende a repetirse.
Por eso la ausencia prolongada puede mantener el problema.
La guía específica sobre causas y tratamiento es rechazo escolar en adolescentes.
Son las 7:30 y no quiere ir: ¿qué hago hoy?
Esta es una intención distinta.
El padre que está viviendo una crisis esa misma mañana no necesita empezar leyendo un tratado sobre psicopatología.
Necesita saber: ¿insisto? ¿lo dejo? ¿cómo hablo? ¿qué hago si no consigue entrar?
Por eso existe una página específicamente práctica:
Mi hijo adolescente no quiere ir hoy al instituto: qué hacer esta mañana.
Separar estas intenciones evita además que dos páginas compitan por responder exactamente la misma pregunta.
Dificultades de concentración: no todo es TDAH
«Mi hijo no se concentra.»
Puede significar muchas cosas.
TDAH.
Ansiedad.
Depresión.
Privación de sueño.
Cannabis.
Dificultades de aprendizaje.
Estrés.
Por eso una dificultad de concentración debe considerarse un síntoma antes que un diagnóstico.
La pregunta que más ayuda es:
¿Siempre fue así o se ha producido un cambio?
Puede ampliar este problema en dificultades de concentración en adolescentes.
Fracaso escolar: la nota puede ser el final de la historia
Cinco suspensos no diagnostican nada.
Pero si un adolescente pasa de sacar ochos a suspender seis asignaturas quiero saber qué ocurrió entre ambos boletines.
Puede existir: depresión; ansiedad; TDAH; falta de sueño; bullying; consumo; dificultad de aprendizaje; malos hábitos.
La Asociación Española de Pediatría señala precisamente problemas de atención, aprendizaje y diferentes factores emocionales y sociales entre las posibles causas de retraso o fracaso escolar. (AEPED)
Puede conocer estas causas en fracaso escolar en adolescentes: cuando las malas notas son el síntoma.
TDAH en adolescentes: mucho más que estar distraído
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo.
Puede afectar:
- atención;
- control de impulsos;
- organización;
- memoria cotidiana;
- gestión del tiempo;
- inicio de tareas;
- finalización de tareas.
Los síntomas empiezan durante el desarrollo, aunque pueden hacerse mucho más evidentes durante Secundaria o Bachillerato cuando desaparece parte de la estructura que previamente proporcionaban adultos y escuela. (RCPsych)
Un adolescente inteligente puede tener TDAH.
Uno que consigue concentrarse en videojuegos también.
Y un adolescente con malas notas puede no tenerlo.
Puede consultar TDAH en adolescentes: síntomas, diagnóstico y tratamiento.
Altas capacidades y doble excepcionalidad
Una alta capacidad intelectual no inmuniza contra los trastornos del neurodesarrollo.
Puede coexistir con:
- TDAH;
- autismo;
- dislexia.
Entonces ocurre algo interesante.
La capacidad compensa parcialmente la dificultad.
La dificultad reduce parcialmente el rendimiento.
Y el adolescente puede aparecer simplemente como:
«Inteligente, pero irregular.»
En otros casos la dificultad oculta completamente la capacidad.
La relación entre estos perfiles se desarrolla en altas capacidades y doble excepcionalidad en adolescentes.
Tics y síndrome de Tourette
Parpadeo.
Muecas.
Movimientos del cuello.
Carraspeo.
Vocalizaciones.
Los tics pueden cambiar con el tiempo.
Aumentar con estrés o cansancio.
Y algunos pueden suprimirse temporalmente.
Tener un tic no significa automáticamente tener síndrome de Tourette.
Y síndrome de Tourette no significa necesariamente gritar obscenidades, pese a lo que algunas películas hayan enseñado durante décadas.
Puede ampliar este problema en tics y síndrome de Tourette en adolescentes.
Mi hijo pasa todo el día en la cama
Antes de llamarlo vago preguntaría:
¿duerme? ¿está agotado? ¿ha perdido interés? ¿está deprimido? ¿vive de noche? ¿continúa haciendo cosas?
Permanecer en la cama puede ser el resultado de problemas completamente diferentes.
La guía adolescente que pasa todo el día en la cama se centra en apatía, cansancio, sueño y pérdida de actividad.
Mi hijo no sale de su habitación
Esta intención es diferente.
Un adolescente tiene derecho a privacidad.
Puede pasar horas en su habitación y estar perfectamente bien.
Lo que me preocupa es que la habitación vaya sustituyendo progresivamente a:
- amigos;
- instituto;
- deporte;
- familia;
- autocuidado;
- proyectos.
No cuento horas.
Mido cuánto mundo está perdiendo.
Puede consultar mi hijo adolescente no sale de su habitación: cuándo preocuparse.
Adolescente sin amigos: tener pocos amigos no es una enfermedad
No existe un número mínimo de amigos para tener una adolescencia saludable.
Un joven puede estar satisfecho con un amigo cercano.
Otro puede conocer a cincuenta personas y sentirse completamente solo.
La pregunta importante es:
¿Está solo porque quiere o está solo a pesar de querer relacionarse?
Después diferenciamos:
- introversión;
- ansiedad social;
- autismo;
- bullying;
- depresión;
- dificultades de habilidades sociales.
Puede ampliar la cuestión en adolescente sin amigos: cuándo preocuparse.
Bullying y ciberbullying: no toda discusión es acoso
La palabra bullying se utiliza demasiado y demasiado poco al mismo tiempo.
No toda pelea entre compañeros es bullying.
Pero el verdadero acoso tampoco es simplemente:
«Cosas de niños.»
Puede ser:
- físico;
- verbal;
- social;
- digital.
Puede existir exclusión deliberada, rumores, amenazas, humillaciones o difusión de contenidos.
El acoso puede asociarse a ansiedad, depresión, problemas escolares y aislamiento. (AEPED)
Puede consultar bullying y ciberbullying en adolescentes: señales y qué hacer.
Cuando la convivencia familiar se convierte en una guerra
Que un adolescente discuta con sus padres no significa que tenga una enfermedad.
Una cierta confrontación alrededor de independencia y límites forma parte de esta etapa.
Pero cambia la situación cuando aparecen:
- insultos diarios;
- amenazas;
- destrucción de objetos;
- miedo dentro de casa;
- agresiones;
- ruptura completa de comunicación.
No considero que la solución sea:
Mano dura para todo
ni
Quitar todos los límites para evitar conflictos.
Autonomía y autoridad parental tienen que ir cambiando juntas.
Puede ampliar este tema en conflictos familiares graves con adolescentes.
Autismo en adolescentes: un diagnóstico tardío no significa un autismo nuevo
El autismo es una condición del neurodesarrollo.
No aparece repentinamente a los 15 años.
Pero puede diagnosticarse entonces.
¿Por qué?
Porque:
- aumentan las demandas sociales;
- había alta capacidad intelectual;
- existían estrategias de compensación;
- la presentación era más sutil;
- existía camuflaje.
Algunas chicas pueden presentar perfiles que pasan especialmente desapercibidos.
Autismo también puede coexistir con ansiedad, TDAH y otros problemas.
NICE, NHS, RCPsych y los servicios especializados españoles contemplan precisamente una evaluación amplia del desarrollo y de las condiciones coexistentes. (RCPsych)
Puede consultar autismo en adolescentes: síntomas y diagnóstico.
Trauma y estrés postraumático
Haber vivido un acontecimiento traumático no significa automáticamente desarrollar TEPT.
Durante las primeras semanas pueden aparecer:
- miedo;
- pesadillas;
- recuerdos intrusivos;
- hipervigilancia;
- evitación.
Muchas personas se recuperan.
En otros adolescentes los síntomas persisten y comienzan a controlar su vida.
El objetivo terapéutico no es necesariamente «olvidar».
Es poder recordar sin revivir permanentemente el peligro.
Puede conocer diagnóstico y tratamiento en trauma y estrés postraumático en adolescentes.
Trastorno bipolar: cambiar de humor no significa ser bipolar
La palabra bipolar se utiliza coloquialmente con enorme facilidad.
No es un diagnóstico basado en estar contento por la mañana y enfadado por la noche.
Buscamos episodios definidos con cambios simultáneos en:
- ánimo;
- energía;
- actividad;
- sueño;
- pensamiento;
- conducta.
Una señal especialmente relevante es dormir mucho menos de lo habitual sin sentirse cansado.
El diagnóstico durante la adolescencia requiere una evaluación cuidadosa porque algunos síntomas pueden parecerse a TDAH, depresión, problemas de conducta o ansiedad. (NIMH)
Puede consultar trastorno bipolar en adolescentes.
Primer episodio psicótico: psicosis no equivale automáticamente a esquizofrenia
Voces.
Delirios.
Paranoia.
Pensamiento desorganizado.
Cambios importantes en la interpretación de la realidad.
Necesitan una valoración precoz.
Pero un primer episodio puede aparecer asociado a:
- trastornos psicóticos;
- bipolaridad;
- depresión grave;
- cannabis;
- estimulantes;
- determinadas enfermedades médicas.
La intervención especializada precoz y una evaluación amplia constituyen elementos fundamentales del manejo moderno. (RCPsych)
Puede ampliar este tema en primer episodio psicótico en adolescentes: señales y qué hacer.
Problemas graves de conducta: no convertir «no me obedece» en un diagnóstico
Los adolescentes incumplen reglas.
Discuten.
Pueden mentir alguna vez.
Eso no basta para diagnosticar un trastorno de conducta.
La situación cambia cuando existe un patrón persistente de:
- agresión;
- destrucción;
- robos;
- vulneración de derechos;
- fugas;
- conductas peligrosas.
Para entender este grupo de problemas puede comenzar por trastornos de conducta en adolescentes.
Trastorno negativista desafiante
El trastorno negativista desafiante tampoco significa simplemente:
«Discute mucho con sus padres.»
Debe existir un patrón persistente y suficientemente intenso de:
- enfado;
- irritabilidad;
- discusión;
- desafío;
- resentimiento.
Además, hay que estudiar TDAH, ansiedad, ánimo, aprendizaje y dinámica familiar.
Puede consultar trastorno negativista desafiante en adolescentes.
Mentiras frecuentes
La pregunta no debería ser únicamente:
«¿Cómo consigo que deje de mentir?»
Quiero saber:
¿qué intenta evitar? ¿qué está ocultando? ¿qué obtiene?
A veces encontramos: miedo; problemas académicos; consumo; conductas de riesgo; conflictos familiares.
No existe una medicación para decir la verdad.
Puede consultar mentiras frecuentes en adolescentes: cuándo preocuparse.
Robos en adolescentes
Un robo puede tener significados muy diferentes.
Impulsividad.
Presión de grupo.
Sustancias.
Problemas de conducta.
Necesidad económica.
Búsqueda de estimulación.
No convertiría automáticamente una conducta en una identidad:
«Es un ladrón.»
Hay que evaluar el patrón y las circunstancias.
Puede ampliar información en robos en adolescentes: qué puede haber detrás.
Fugas de casa
Una fuga obliga a preguntar:
¿por qué se fue? ¿adónde? ¿con quién? ¿qué intentaba evitar? ¿existió peligro?
Puede haber: conflicto familiar; abuso; consumo; impulsividad; problemas de conducta; explotación.
La seguridad inmediata va primero.
Después necesitamos entender la causa.
Puede consultar fugas de casa en adolescentes: causas y qué hacer.
Conductas sexuales de riesgo
La sexualidad adolescente no es una enfermedad.
Una buena salud mental tampoco significa ausencia de sexualidad.
La situación cambia ante:
- coerción;
- explotación;
- intercambio de imágenes bajo presión;
- intoxicación;
- incapacidad repetida para protegerse;
- hipersexualidad dentro de un episodio maníaco;
- conductas asociadas a grave impulsividad.
El abordaje debe centrarse en salud, consentimiento y seguridad, no en moralización.
Puede consultar conductas sexuales de riesgo en adolescentes.
Trastornos de la conducta alimentaria
Durante la adolescencia aumenta la preocupación por el cuerpo.
Eso no significa que cualquier dieta sea anorexia.
Pero debemos observar:
- restricción;
- pérdida rápida de peso;
- miedo intenso a engordar;
- vómitos;
- atracones;
- ejercicio compulsivo;
- obsesión con peso o forma corporal.
Los trastornos alimentarios pueden comprometer simultáneamente salud física y mental y requieren un abordaje especializado cuando están presentes. (RCPsych)
La página general del clúster es trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes.
Anorexia nerviosa
No necesitamos esperar a encontrar un aspecto extremadamente delgado para preocuparnos.
Importan:
- evolución del peso;
- restricción;
- pérdida rápida;
- conducta;
- signos físicos;
- pensamiento relacionado con peso y alimentación.
Puede consultar anorexia nerviosa en adolescentes.
Bulimia nerviosa
La bulimia puede pasar desapercibida.
El adolescente puede mantener un peso aparentemente normal.
Los atracones y las conductas compensatorias suelen ocultarse por vergüenza.
Puede consultar bulimia nerviosa en adolescentes.
Trastorno por atracón
Comer mucho alguna vez no diagnostica nada.
El trastorno implica episodios repetidos de pérdida de control acompañados de características y sufrimiento específicos.
Puede consultar trastorno por atracón en adolescentes.
Dismorfia corporal: cuando un defecto percibido empieza a gobernar la vida
No hablamos simplemente de:
«No me gusta mi nariz.»
Puede existir una preocupación intensa y repetitiva.
Comparaciones.
Comprobaciones.
Evitar fotografías.
Evitar salir.
Buscar continuamente procedimientos estéticos.
La preocupación consume tiempo y deteriora funcionamiento.
Puede conocer mejor el problema en dismorfia corporal e imagen corporal en adolescentes.
Consumo de sustancias: no esperar a una adicción para intervenir
No hace falta esperar a una dependencia para pedir orientación. La valoración explora qué consume, para qué, desde cuándo, cuánto y con qué consecuencias. La guía general sobre consumo de drogas ayuda a ordenar esa información sin reducir toda la situación a un castigo.
Si hay pérdida de conciencia, dificultad para respirar, convulsiones o no puedes mantener al adolescente seguro, llama al 112.
Cannabis
Riesgos del cannabis y señales que conviene valorar.
Móvil y redes sociales
Uso problemático de redes, sueño y pérdida de control.
Videojuegos
Juego, funcionamiento diario y posibles dificultades asociadas.
Alcohol, cannabis y medicamentos
Qué hacer ante una mezcla de sustancias.
Alcohol durante los fines de semana
Consumo repetido, consecuencias y cómo hablarlo.
La noche que llega borracho a casa
Seguridad inmediata y señales de intoxicación grave.
Apuestas deportivas
Pérdidas de dinero, deudas y dificultad para parar.
Vapeo y nicotina
Dependencia de la nicotina y percepción del riesgo.
Cocaína y drogas de diseño
Consumo de estimulantes y cambios físicos o de conducta.
Policonsumo
¿Psicólogo o psiquiatra para un adolescente?
No deberían plantearse como profesiones rivales.
El psicólogo puede ser el profesional más apropiado para muchos problemas emocionales y conductuales.
El psiquiatra es médico.
Puede realizar una evaluación clínica y médica, valorar diagnósticos psiquiátricos, descartar determinadas causas orgánicas y prescribir y controlar medicación cuando realmente está indicada.
En casos complejos, la colaboración entre profesionales puede ser precisamente la mejor opción. Recursos actuales de AAP y de servicios especializados recomiendan este enfoque coordinado según gravedad y complejidad. (HealthyChildren.org)
Puede consultar ¿psicólogo o psiquiatra para un adolescente?.
Una valoración que escuche al adolescente y comprenda su entorno
PARA COMPRENDER TU VALORACIÓN
En la adolescencia importa conocer qué preocupa al joven y qué cambios observa su familia. La valoración explora la evolución, el desarrollo, el descanso, la alimentación, el instituto, las relaciones y las posibles situaciones de riesgo. El contexto ayuda a comprender los síntomas.
Si cuesta expresar lo que ocurre, puede servir anotar una preocupación o un ejemplo antes de la visita. La participación familiar y de otros profesionales se adapta a las necesidades de la atención. El objetivo es aclarar qué está pasando y qué apoyos conviene valorar, no imponer una explicación apresurada.
Preguntas que pueden orientar la conversación
- ¿Qué ha cambiado respecto a su forma habitual de estar y funcionar?
- ¿Qué le preocupa al adolescente, aunque no coincida con la preocupación adulta?
- ¿Qué apoyos y qué señales de alerta necesitan acordarse?
Qué esperar de la primera visita · Atención a adolescentes en Marbella
Fuentes de este apartado: OMS · Salud mental adolescente · NCNP, Japón · Preparar lo que quieres contar.
Conoce la trayectoria del Dr. Cristóbal López Martín y cómo se organiza la consulta.
Confidencialidad: el adolescente necesita poder hablar
El adolescente necesita saber quién participará en la entrevista y qué información puede compartirse. Se ofrece un espacio para hablar en privado y se explica desde el principio cómo se informa a la familia, según la edad, la capacidad para decidir y las necesidades de cuidado.
La confidencialidad tiene límites ante riesgo grave, desprotección u otras obligaciones legales. Si hace falta compartir información para protegerlo, se limita a lo necesario y se explica al joven siempre que hacerlo sea seguro. Cómo se acuerdan privacidad y participación familiar en la primera visita.
Fuentes: BOE · Ley 41/2002, artículos 7 y 9
¿Qué hacemos si no quiere recibir ayuda?
Es muy frecuente.
Puede decir:
«No estoy loco.»
«El problema sois vosotros.»
«No voy.»
Hay diferentes motivos:
- miedo;
- estigma;
- enfado;
- falta de conciencia del problema;
- miedo a medicación;
- miedo a perder privacidad.
No aconsejo utilizar al psiquiatra como amenaza:
«Como sigas así te llevo al psiquiatra.»
Después resulta algo sorprendente que no quiera acudir.
La guía mi hijo adolescente no quiere ayuda: qué pueden hacer los padres desarrolla formas mucho más útiles de plantear la consulta.
Medicación psiquiátrica en adolescentes: ni demonizarla ni banalizarla
Los psicofármacos pueden ser muy útiles cuando existe una indicación adecuada.
También pueden producir efectos adversos.
Por eso necesitan:
- diagnóstico;
- explicación;
- consentimiento adecuado;
- controles;
- seguimiento.
No deberían utilizarse simplemente para conseguir un adolescente más obediente.
AACAP actualizó en junio de 2026 su información para familias y mantiene que el uso de medicación psiquiátrica debe formar parte de una evaluación y de un plan terapéutico individualizado. (AACAP)
Puede consultar medicación psiquiátrica en adolescentes: cuándo se utiliza y qué deben saber los padres.
¿Y si no quiere tomar la medicación?
Antes de convertirlo en una batalla, preguntaría:
¿Por qué?
Puede existir:
- miedo;
- efectos adversos;
- estigma;
- falta de beneficio;
- una explicación insuficiente;
- sentir que no participó en la decisión.
A veces el adolescente tiene una razón clínica perfectamente válida que debemos escuchar.
En otros casos necesitamos trabajar adherencia y comprensión del tratamiento.
Puede consultar mi hijo adolescente no quiere tomar la medicación.
El tratamiento de un adolescente rara vez consiste en una sola cosa
Según el problema, puede necesitar:
- información;
- psicoterapia;
- orientación familiar;
- intervención familiar;
- coordinación escolar;
- medicación;
- tratamiento del sueño;
- tratamiento de sustancias;
- modificaciones de hábitos;
- seguimiento médico.
El modelo actual de atención de calidad en salud mental juvenil subraya precisamente una asistencia centrada en el joven, la familia, sus necesidades y su funcionamiento, no únicamente en reducir una puntuación de síntomas. (OMS Europa)
Psicoterapia
No existe una única psicoterapia para todo.
La terapia cognitivo-conductual dispone de evidencia para numerosos problemas de ansiedad, depresión y otros trastornos.
Para TOC utilizamos estrategias específicas con exposición y prevención de respuesta.
Para trauma existen intervenciones centradas en trauma.
Los problemas familiares pueden necesitar intervención familiar.
Las dificultades conductuales pueden requerir trabajo específico con padres y adolescente.
La pregunta correcta no es:
«¿La terapia funciona?»
Sino:
«¿Qué tratamiento tiene sentido para este problema concreto?»
Los hábitos importan, pero no sustituyen el tratamiento
Dormir.
Hacer ejercicio.
Comer adecuadamente.
Tener horarios.
Salir de casa.
Reducir sustancias.
Todo ello importa.
Pero no considero adecuado responder a una depresión grave:
«Haz deporte y piensa positivo.»
Tampoco considero completo el extremo contrario:
prescribir medicación sin preguntar nunca a qué hora duerme, si consume cannabis, qué ocurre en casa o por qué ha dejado de ir al instituto.
Los padres forman parte del tratamiento sin ser necesariamente la causa
Durante décadas algunas teorías hicieron recaer una cantidad considerable de culpa sobre las familias.
No me parece útil.
Pero tampoco tendría sentido tratar a un adolescente de 14 años como si viviera de manera completamente independiente.
Los padres pueden intervenir en:
- límites;
- sueño;
- rutinas;
- seguridad;
- medicación;
- asistencia;
- consumo;
- acompañamiento.
El objetivo progresivo debe seguir siendo autonomía.
No queremos fabricar un adulto que solo funciona si cuatro personas organizan continuamente su vida.
El instituto también aporta información clínica
Los profesores no diagnostican.
Pero observan al adolescente muchas horas.
Pueden aportar información sobre:
- atención;
- somnolencia;
- aislamiento;
- bullying;
- absentismo;
- conducta;
- rendimiento.
Esto puede resultar especialmente útil en TDAH, rechazo escolar, trastornos del neurodesarrollo y cambios bruscos de funcionamiento.
Compartir información con el centro debe hacerse respetando la intimidad y proporcionando aquello que realmente sea necesario.
Cuándo no esperaría a una cita ordinaria
Hay situaciones donde cambia completamente la prioridad:
- intento suicida;
- plan suicida con intención;
- intoxicación grave;
- psicosis intensa;
- manía grave;
- violencia peligrosa;
- anorexia con deterioro físico importante;
- pérdida de conciencia;
- convulsiones;
- incapacidad para garantizar seguridad.
Ahí ya no preguntamos:
«¿Será ansiedad?»
Primero garantizamos seguridad.
Criterio clínico: comprender antes de poner una etiqueta
Una valoración útil mantiene abiertas varias explicaciones y toma decisiones sobre la seguridad desde el primer momento. Un cambio de humor, una mala nota o una discusión aislada no bastan para diagnosticar. A la vez, perder sueño, amistades, asistencia o autocuidado de forma progresiva merece atención.
Para ordenar la consulta puedes anotar un ejemplo de lo que más preocupa al adolescente, otro de lo que observa la familia y qué os gustaría recuperar primero. Si todavía falta información, el plan debe explicar cómo se completará y cuándo volver a valorar.
Una atención adaptada al desarrollo y al entorno
El mismo diagnóstico puede requerir apoyos diferentes. La historia del desarrollo, la salud física, el descanso, las relaciones y el entorno forman parte de la valoración, junto con las capacidades que el joven conserva.
Cuando se acerca la vida adulta
Conviene preparar la continuidad de la atención: resumir lo que ha ayudado, revisar la medicación si existe y acordar quién participa. Al alcanzar la mayoría de edad cambian las decisiones sobre acompañamiento e información familiar; el seguimiento clínico no debería perderse en esa transición.
Puedes conocer cómo se organiza mi consulta y mi trayectoria profesional.
Preguntas frecuentes sobre salud mental en adolescentes
¿Cómo sé si lo que hace es simplemente propio de la edad?
Observe cambio, duración, intensidad, funcionamiento y riesgo. Si continúa estudiando, relacionándose, cuidándose y recuperándose de las dificultades, la situación es diferente de un deterioro progresivo que dura semanas o meses.
¿Es normal que esté más irritable?
Puede serlo. Me preocupa especialmente cuando la irritabilidad es persistente, muy intensa, representa un cambio y se acompaña de aislamiento, depresión, problemas de sueño o pérdida de control.
¿Puede estar deprimido aunque no parezca triste?
Sí. Durante la adolescencia pueden destacar irritabilidad, apatía, cansancio, aislamiento y pérdida de interés. (NHS)
¿Tiene que sacar malas notas para tener un problema?
No. Algunos adolescentes mantienen un excelente rendimiento a costa de ansiedad, perfeccionismo, insomnio o TOC.
¿Las malas notas significan TDAH?
No. Pueden aparecer por TDAH, ansiedad, depresión, falta de sueño, dificultades de aprendizaje, consumo de sustancias y muchas otras causas.
¿Es normal que quiera estar solo?
Sí. La privacidad aumenta durante la adolescencia. Me preocupa más cuando se acompaña de pérdida de amigos, actividades, estudios y autocuidado.
¿Las autolesiones significan que quiere suicidarse?
No necesariamente, pero requieren valorar riesgo suicida y el problema que está produciendo la conducta. (NICE)
¿Preguntarle si piensa en suicidarse puede darle la idea?
No. Ante señales de alarma debemos preguntar directamente.
¿La ansiedad puede producir dolor físico?
Sí. La activación ansiosa puede producir síntomas corporales reales. Debemos valorar también causas médicas cuando corresponda.
¿Dormir poco puede parecer TDAH?
Puede empeorar concentración, memoria, irritabilidad y rendimiento. Por eso siempre debe investigarse el sueño.
¿Puede aparecer TDAH a los 16 años?
Puede diagnosticarse a esa edad, pero es un trastorno del neurodesarrollo y buscamos una historia compatible desde etapas anteriores. (RCPsych)
¿Un adolescente inteligente puede tener TDAH?
Sí. Las altas capacidades no excluyen TDAH, autismo ni dificultades específicas de aprendizaje.
¿Cambiar de humor significa bipolaridad?
No. La bipolaridad se caracteriza por episodios definidos con cambios importantes en ánimo, energía, sueño, actividad y conducta. (NIMH)
¿Escuchar voces significa esquizofrenia?
No automáticamente. Los síntomas psicóticos pueden aparecer en diferentes situaciones y necesitan una evaluación clínica completa.
¿El cannabis puede empeorar la salud mental?
Sí. La edad de inicio, frecuencia, potencia y vulnerabilidad individual son importantes. Debe investigarse especialmente ante deterioro cognitivo, ansiedad, dependencia o síntomas psicóticos.
¿Las redes sociales están provocando todos los problemas de salud mental de los adolescentes?
No. Existe un uso problemático de redes y videojuegos en una minoría relevante, pero la relación entre tecnología y salud mental es mucho más compleja que una causa única. (OMS Europa)
¿Necesitar un psiquiatra significa que tendrá que tomar medicación?
No. Una evaluación puede concluir con psicoterapia, orientación familiar, cambios de hábitos, coordinación escolar, seguimiento o tratamiento farmacológico dependiendo del problema.
¿Psicólogo y psiquiatra pueden trabajar juntos?
Sí. En muchos casos es precisamente lo más adecuado.
¿Cuándo es una urgencia?
Cuando existe peligro inmediato de suicidio, intoxicación grave, psicosis intensa, manía grave, violencia peligrosa, deterioro físico serio o incapacidad para mantener seguro al adolescente.
Sobre el autor
Guía completa: las 62 guías de Psiquiatría Adolescente
Esta página es la puerta de entrada al silo. Cada guía siguiente desarrolla una intención concreta con mucha mayor profundidad.
Primeros pasos: cuándo consultar y cómo es la valoración
- Cuándo llevar a un adolescente al psiquiatra: señales de alarma
- Primera consulta con el psiquiatra de un adolescente: qué esperar
- Mi hijo adolescente no quiere ayuda: qué pueden hacer los padres
- Adolescencia normal o trastorno psiquiátrico: cómo diferenciarlos
- ¿Psicólogo o psiquiatra para un adolescente?
- Medicación psiquiátrica en adolescentes: cuándo se utiliza y qué deben saber los padres
- Mi hijo adolescente no quiere tomar la medicación
Ansiedad, TOC y sueño
- Ansiedad en adolescentes: síntomas, causas y tratamiento
- Ansiedad social en adolescentes
- Ataques de pánico en adolescentes
- Ansiedad ante los exámenes en adolescentes
- Perfeccionismo en adolescentes: cuándo deja de ayudar
- Somatización en adolescentes: cuando la ansiedad se expresa a través del cuerpo
- TOC en adolescentes: síntomas, diagnóstico y tratamiento
- Insomnio en adolescentes: causas y tratamiento
- Adolescente que duerme de día y vive de noche
Depresión, autolesiones y regulación emocional
- Depresión en adolescentes: síntomas, causas y tratamiento
- Autolesiones en adolescentes: por qué se hacen daño y qué hacer
- Ideas suicidas en adolescentes: señales de alarma y qué hacer
- Intento de suicidio en adolescentes: qué hacer después
- Desregulación emocional en adolescentes
- Impulsividad y conductas de riesgo en adolescentes
- Rasgos límite de personalidad en adolescentes
- Duelo y trastorno adaptativo en adolescentes
Instituto, rendimiento y neurodesarrollo
- Rechazo escolar en adolescentes: cuando «no quiero ir» significa «no puedo»
- Mi hijo adolescente no quiere ir hoy al instituto: qué hacer esta mañana
- Dificultades de concentración en adolescentes
- Fracaso escolar en adolescentes: qué puede haber detrás
- TDAH en adolescentes: síntomas, diagnóstico y tratamiento
- Altas capacidades y doble excepcionalidad en adolescentes
- Tics y síndrome de Tourette en adolescentes
Aislamiento, relaciones y familia
Neurodesarrollo y trastornos psiquiátricos de mayor complejidad
Conducta, desafío y riesgo
Alimentación e imagen corporal
Sustancias, pantallas y adicciones
- Consumo de drogas en adolescentes: señales y qué hacer
- Cannabis en adolescentes: riesgos y salud mental
- Adicción al móvil y redes sociales en adolescentes
- Adicción a videojuegos en adolescentes
- Adolescente que mezcla alcohol, cannabis y medicamentos
- Adolescente que bebe alcohol todos los fines de semana
- Adolescente que llega borracho a casa: qué deben hacer los padres
- Adicción a las apuestas deportivas en adolescentes
- Vapeo y nicotina en adolescentes: dependencia y riesgos
- Cocaína y drogas de diseño en adolescentes
- Policonsumo y mezcla de sustancias en adolescentes
Salud mental adolescente: intervenir pronto sin convertir cada dificultad en enfermedad
Atención presencial en Marbella y consulta online desde los 12 años, incluidos los 12, según la situación clínica, con participación familiar y consentimiento adecuados a cada caso.