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Dr. Cristóbal López MartínMarbella · Psiquiatría privada

Guía para familias · Depresión y regulación

Depresión en adolescentes: síntomas, señales de alarma y cómo ayudar

Dr. Cristóbal López Martín · Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805

Col. 29-880512-18 añosEspañol e inglésOnline en toda España
En esta página · 23 apartados

La depresión en adolescentes no siempre parece depresión.

Puede no haber un joven llorando en su habitación diciendo:

«Estoy triste».

A veces lo que los padres ven es:

«Está insoportable».

«Todo le molesta».

«Ya no quiere hacer nada».

«Antes salía y ahora se encierra».

«Ha dejado el deporte».

«Se ha vuelto muy negativo».

«Sigue sacando buenas notas, pero parece que todo le cuesta el doble».

La irritabilidad puede ser especialmente importante durante la adolescencia. La depresión también puede expresarse mediante pérdida de interés, aislamiento, cansancio, cambios de sueño o apetito, dificultad para concentrarse, autocrítica, desesperanza y pensamientos de muerte. NIMH, NHS y las guías clínicas para población juvenil destacan que la presentación adolescente puede diferir de la imagen adulta clásica de tristeza visible. (Instituto Nacional de la Salud Mental)

Tampoco debemos cometer el error contrario.

Estar triste después de una ruptura no es necesariamente una enfermedad.

Estar enfadado con los padres tampoco.

Suspender un examen, encerrarse una tarde o decir «mi vida es una mierda» después de una discusión no diagnostican por sí solos una depresión.

La diferencia aparece en el patrón:

duración + intensidad + pérdida de interés + deterioro + desesperanza + riesgo.

En 30 segundos
  • La depresión adolescente no siempre parece tristeza: irritabilidad, apatía, aislamiento, notas que caen.
  • Frases como «soy una carga» o «todo da igual» se escuchan, no se corrigen con ánimo exprés.
  • Pregunte directamente por ideas de muerte: preguntar protege, no da ideas.
  • Se trata con psicoterapia y, cuando está indicada, medicación — y responde.
Esta guía líder pertenece a la guía completa para familias sobre salud mental adolescente; debajo están las guías de su bloque.

Tristeza normal o depresión

La tristeza tiene una función.

Una ruptura duele.

Un conflicto con amigos afecta.

Un suspenso importante puede desmoralizar.

Un duelo necesita tiempo.

En estas situaciones el adolescente suele conservar cierta capacidad para cambiar de estado emocional.

Puede estar triste por la tarde y reírse después con un amigo.

Puede disfrutar durante un partido.

Puede ilusionarse con un plan.

En una depresión, el cambio tiende a ser más persistente y generalizado.

Las guías consideran especialmente relevantes un estado de ánimo deprimido o irritable y/o una pérdida mantenida del interés o del placer, acompañados de otros síntomas y deterioro, habitualmente durante al menos dos semanas para un episodio depresivo mayor. (Continuum)

Pero esas dos semanas no deben utilizarse como una cuenta atrás doméstica.

Si aparece un intento de suicidio, autolesión grave o una pérdida rápida del funcionamiento, no esperamos a que el calendario complete catorce días.

La irritabilidad puede esconder una depresión

Éste es uno de los aspectos que más confunden a las familias.

El adolescente deprimido puede parecer:

hostil;

impaciente;

susceptible;

enfadado;

difícil de tratar.

Todo le molesta.

Responde mal.

Se enfada por pequeñas cosas.

Puede parecer incluso que el problema principal es la convivencia.

Pero si miramos detrás encontramos:

menos interés;

menos energía;

menos amigos;

peor sueño;

más culpa;

dificultad para concentrarse;

una percepción muy negativa de sí mismo.

Por eso no considero suficiente decir:

«Tiene mal carácter».

Hay que preguntarse:

«¿Ha cambiado respecto a cómo era antes?»

Un adolescente que siempre ha sido intenso no es lo mismo que uno habitualmente cariñoso y activo que lleva seis semanas aislado, irritable y sin disfrutar de nada.

Síntomas de depresión en adolescentes

No todos tienen todos los síntomas.

Cambios emocionales

Pueden aparecer:

  • tristeza o vacío;
  • irritabilidad persistente;
  • llanto;
  • sensación de no valer;
  • culpa excesiva;
  • desesperanza;
  • sensación de ser una carga;
  • pesimismo constante.

Pérdida de interés

Para mí es uno de los síntomas más importantes.

Ya no quiere:

jugar;

hacer deporte;

quedar;

dibujar;

tocar música;

salir;

ver a determinadas personas;

participar en aquello que antes le entusiasmaba.

La pregunta:

«¿Qué sigue disfrutando?»

puede aportar mucha información.

Cambios cognitivos

Puede costarle:

  • concentrarse;
  • estudiar;
  • tomar decisiones;
  • leer;
  • recordar;
  • organizar tareas.

Esto puede confundirse con TDAH.

La diferencia requiere historia clínica: el TDAH suele tener antecedentes desde etapas anteriores, mientras que en una depresión la dificultad cognitiva puede aparecer como un cambio respecto al funcionamiento previo.

Sueño

Puede aparecer:

  • insomnio;
  • sueño fragmentado;
  • despertar precoz;
  • dificultad para levantarse;
  • dormir mucho más;
  • invertir horarios.

P15 y P16 desarrollan respectivamente el insomnio en adolescentes y el adolescente que duerme de día y vive de noche.

El sueño es una pista, no un diagnóstico aislado.

Apetito y peso

Puede comer menos o más.

Puede perder peso.

O aumentar.

Pero una preocupación importante por peso, figura, restricción, atracones, vómitos o ejercicio compulsivo obliga a considerar también un trastorno alimentario.

Síntomas físicos

Algunos adolescentes consultan inicialmente por:

dolor de cabeza;

dolor abdominal;

fatiga;

mareo;

malestar inespecífico.

La somatización en adolescentes explica por qué los síntomas físicos pueden acompañar problemas emocionales sin ser inventados.

«No quiere hacer nada»: apatía o anhedonia

A veces los padres dicen:

«Se ha vuelto vago».

Pero conviene distinguir varias cosas.

La apatía es una reducción de iniciativa.

La anhedonia es una disminución de la capacidad para disfrutar.

Un adolescente deprimido puede saber que antes le gustaba algo y responder:

«Me da igual».

No es necesariamente:

«No quiero esforzarme».

Puede ser:

«Nada me produce ya suficiente recompensa como para que merezca la pena hacerlo».

La anhedonia tiene mucho peso clínico porque refleja una pérdida de capacidad para experimentar placer o interés, uno de los síntomas nucleares de la depresión. (Instituto Nacional de la Salud Mental)

Las buenas notas no descartan depresión

Ésta es una idea que ya habíamos fijado dentro del silo.

Un adolescente puede seguir obteniendo buenas calificaciones y estar deprimido.

Especialmente en jóvenes responsables, perfeccionistas o con elevada capacidad, el rendimiento puede mantenerse durante un tiempo.

Pero el coste cambia.

Estudia tres horas lo que antes resolvía en una.

Duerme menos.

No sale.

No disfruta.

Llora después de estudiar.

Siente que cualquier nota es insuficiente.

Por eso el boletín escolar aporta información, pero no mide la salud mental.

Me interesa el funcionamiento completo:

estudios;

amigos;

familia;

sueño;

autocuidado;

placer;

capacidad para imaginar un futuro.

¿Por qué aparece una depresión adolescente?

No existe una causa única.

Participan vulnerabilidad biológica, factores genéticos, desarrollo, personalidad, acontecimientos vitales y entorno.

Entre los factores que pueden contribuir se encuentran:

  • antecedentes familiares;
  • pérdidas;
  • conflictos;
  • acoso;
  • problemas académicos;
  • aislamiento;
  • experiencias traumáticas;
  • enfermedades físicas;
  • problemas familiares;
  • consumo de sustancias;
  • otros trastornos psiquiátricos.

WHO estima actualmente que la depresión afecta aproximadamente al 1,3 % de adolescentes de 10--14 años y al 3,4 % de los de 15--19 a escala mundial; son estimaciones poblacionales y no cifras específicas de España. (Organización Mundial de la Salud)

En España, material formativo actualizado de la AEP destaca además que la depresión infantojuvenil continúa estando infradiagnosticada y adquiere especial relevancia durante la adolescencia. (Continuum)

Redes sociales: evitar explicaciones demasiado fáciles

Las redes pueden influir.

Comparación.

Exclusión.

Ciberacoso.

Problemas de sueño.

Necesidad de aprobación.

Pero no considero correcto explicar una depresión con:

«Es por TikTok».

La relación entre tecnología y salud mental es compleja. WHO Europe ha señalado asociaciones entre uso problemático de redes y peor bienestar, sueño, ansiedad y depresión, sin que esto permita atribuir todos los cuadros depresivos a una pantalla. (Organización Mundial de la Salud)

El adolescente también puede utilizar más el móvil porque está deprimido y ha dejado de encontrar recompensa fuera de él.

Causa y consecuencia pueden mezclarse.

Alcohol, cannabis y otras sustancias

Las sustancias pueden:

precipitar síntomas;

agravarlos;

ocultarlos;

o utilizarse como automedicación.

Por eso pregunto por ellas aunque la familia consulte únicamente por tristeza.

Un adolescente puede decir:

«Fumo porque así dejo de pensar».

O beber para relacionarse cuando se encuentra inseguro.

No debemos asumir que toda depresión deriva del consumo, pero tampoco tratar una depresión sin saber qué está consumiendo.

El consumo de drogas en adolescentes debe valorarse de forma específica cuando existen cambios de amistades, sueño, dinero, conducta o intoxicaciones.

Depresión o trastorno bipolar

Antes de utilizar un antidepresivo hay que valorar si existen antecedentes compatibles con bipolaridad.

Pregunto por periodos diferenciados con:

  • necesidad claramente reducida de sueño;
  • aumento llamativo de energía;
  • aceleración;
  • grandiosidad;
  • conducta impulsiva o arriesgada;
  • cambios episódicos importantes.

Tener altibajos no equivale a bipolaridad.

Un adolescente puede cambiar de humor diez veces en una tarde sin tener un episodio maníaco.

El trastorno bipolar requiere una valoración de la estructura temporal y clínica de los episodios, no simplemente inestabilidad emocional. NIMH destaca precisamente los cambios episódicos y extremos de ánimo, energía y conducta entre las características fundamentales del trastorno bipolar juvenil. (Instituto Nacional de la Salud Mental)

Depresión, autolesiones e ideas suicidas

No toda autolesión significa que el adolescente quiera morir.

Pero toda autolesión merece una valoración.

Y la depresión obliga a preguntar directamente:

«¿Has pensado que preferirías no estar vivo?»

«¿Has pensado en matarte?»

«¿Has pensado cómo lo harías?»

Preguntar no introduce ideas suicidas.

Permite descubrirlas.

AACAP actualizó en 2024 sus recomendaciones para familias sobre suicidio juvenil y recuerda la fuerte relación entre intentos suicidas y trastornos mentales, especialmente depresión. (AACAP)

P18 y P19 deben desarrollar por separado autolesiones e ideación suicida, evitando que P17 absorba completamente esas intenciones.

Qué pueden hacer los padres

Escuchar antes de corregir

Si dice:

«Soy un fracaso»,

contestar inmediatamente:

«Eso es mentira, tienes de todo»

puede cerrar la conversación.

Es preferible:

«Veo que ahora mismo te sientes así. Quiero entender desde cuándo».

Hablar de cambios concretos

«Desde hace seis semanas has dejado fútbol, duermes casi todo el día y apenas ves a tus amigos».

Es mejor que:

«Estás fatal».

No convertirlo en un problema de voluntad

Frases como:

«Tienes que poner de tu parte».

«Sal y se te pasará».

«Hay gente peor».

pueden aumentar culpa.

La activación es importante en la recuperación, pero no como reproche moral.

Mantener cierta estructura

Sueño.

Comidas.

Luz.

Movimiento.

Contacto social.

Instituto cuando sea posible.

La rutina no cura por sí sola una depresión clínica, pero una retirada completa de la vida puede empeorar el funcionamiento.

No dejarlo solo con el riesgo

Si expresa intención suicida, tiene un plan o no puede garantizarse su seguridad, la prioridad cambia completamente.

Cómo se diagnostica

No existe una analítica que diagnostique una depresión.

La evaluación incluye:

  • síntomas actuales;
  • duración;
  • funcionamiento;
  • antecedentes;
  • episodios previos;
  • familia;
  • instituto;
  • relaciones;
  • sueño;
  • alimentación;
  • consumo;
  • salud física;
  • medicamentos;
  • riesgo suicida.

También se estudian ansiedad, TDAH, bipolaridad, trauma, TOC y trastornos alimentarios.

Según la historia pueden solicitarse pruebas para descartar enfermedades o factores médicos que imiten o agraven síntomas. La guía española recomienda explorar enfermedades, medicación y, en adolescentes, consumo de sustancias dentro del diagnóstico diferencial. (Continuum)

Los cuestionarios de depresión son útiles para detectar y seguir síntomas.

No sustituyen una entrevista clínica.

Tratamiento de la depresión adolescente

El tratamiento depende de la gravedad.

Depresión leve

Puede plantearse inicialmente:

  • seguimiento activo;
  • psicoterapia;
  • intervención sobre factores mantenedores;
  • sueño y actividad;
  • apoyo familiar y escolar.

La medicación no debería ser la respuesta automática a una depresión leve. NICE mantiene las intervenciones psicológicas como primera línea en jóvenes y no recomienda antidepresivos como tratamiento inicial de la depresión leve. (Nice)

Psicoterapia

Las modalidades con mayor respaldo incluyen especialmente:

  • terapia cognitivo-conductual;
  • terapia interpersonal.

La evidencia y las guías españolas continúan señalándolas como tratamientos psicológicos relevantes para la depresión infantojuvenil, particularmente durante la adolescencia. (Continuum)

La psicoterapia debe tener objetivos.

No simplemente:

«Va al psicólogo».

Sino:

duerme mejor;

vuelve a clase;

sale;

reduce desesperanza;

recupera intereses;

maneja pensamientos negativos;

mejora relaciones.

Depresión moderada o grave

Aquí el nivel asistencial cambia.

Las recomendaciones españolas aconsejan valoración especializada para depresión mayor moderada o grave. (Continuum)

Puede ser necesario combinar:

psicoterapia;

intervención familiar;

tratamiento farmacológico;

seguimiento más estrecho;

plan de seguridad.

NICE también recomienda que los cuadros moderados-graves sean revisados por equipos especializados. (Nice)

¿Cuándo utilizo medicación?

No considero correcto formular la pregunta como:

«¿Está usted a favor o en contra de los antidepresivos?»

La medicina no debería funcionar por bandos.

La pregunta es:

«En este adolescente concreto, ¿el beneficio esperado justifica el tratamiento y cómo vamos a vigilarlo?»

Los ISRS son el grupo con más evidencia en depresión juvenil; fluoxetina continúa siendo una de las opciones centrales de las guías, aunque la evidencia farmacológica pediátrica es menos sólida que en adultos y exige seguimiento especializado. (PubMed)

Existe además debate científico reciente. Un análisis publicado en 2026 ha cuestionado la magnitud clínicamente relevante del beneficio medio de fluoxetina en ensayos pediátricos. Esto no modifica por sí solo las recomendaciones vigentes, pero refuerza algo que considero fundamental: no banalizar la prescripción, explicar incertidumbres y evaluar resultados reales en cada adolescente. (PubMed)

Cuando se inicia medicación, el seguimiento debe valorar:

  • síntomas;
  • funcionamiento;
  • efectos adversos;
  • adherencia;
  • agitación;
  • cambios conductuales;
  • autolesiones;
  • ideación suicida.

La página sobre medicación psiquiátrica en adolescentes desarrolla estas decisiones.

Mi criterio clínico: no tratar una puntuación, tratar a un adolescente

Cuando valoro una posible depresión, no me basta con saber cuántos puntos obtiene en un cuestionario.

Quiero saber:

qué ha perdido.

¿Ha perdido amigos?

¿Deporte?

¿Sueño?

¿Capacidad de disfrutar?

¿Confianza?

¿Rendimiento?

¿Esperanza?

¿La idea de que existe un futuro que merece la pena vivir?

Dos adolescentes con la misma puntuación pueden necesitar intervenciones distintas.

Uno mantiene estudios, familia, amigos y cierta capacidad de disfrutar.

Otro ha dejado de salir, no duerme, consume, se autolesiona y piensa que su familia estaría mejor sin él.

La cifra no explica esa diferencia.

También intento evitar dos errores opuestos.

El primero:

medicalizar cualquier tristeza adolescente.

El segundo:

normalizar durante meses una verdadera depresión porque:

«A esa edad todos son complicados».

Ni una ruptura convierte automáticamente a alguien en enfermo, ni la edad protege frente a una enfermedad depresiva.

Mi trabajo es diferenciarlo.

Cuándo pedir ayuda

Solicitaría una valoración si durante varias semanas aparecen:

  • irritabilidad o tristeza persistentes;
  • pérdida clara de interés;
  • aislamiento;
  • abandono de deporte o actividades;
  • alteración importante del sueño;
  • deterioro académico;
  • fatiga;
  • culpa o autocrítica intensas;
  • sensación de no valer;
  • desesperanza;
  • consumo para encontrarse mejor;
  • autolesiones;
  • pensamientos de muerte.

No hace falta esperar a que estén todos.

Cuándo es urgente

Hay que actuar inmediatamente ante:

  • intento suicida;
  • plan suicida concreto;
  • intención inmediata de morir;
  • acceso a medios con intención de utilizarlos;
  • autolesión grave;
  • intoxicación;
  • síntomas psicóticos importantes;
  • agitación extrema;
  • incapacidad para mantener seguro al adolescente.

Llame al 112 o acuda a Urgencias.

La línea 024 puede ofrecer apoyo ante conducta suicida, pero no sustituye al 112 cuando existe una emergencia.

Si no existe peligro vital inmediato pero hay un empeoramiento rápido, autolesiones recientes, intensa desesperanza o pérdida grave de funcionamiento, puede requerirse una valoración psiquiátrica urgente en Marbella.

Valoración de la depresión adolescente en Marbella

En consulta valoro al adolescente dentro de su historia, no como una lista de síntomas.

Habitualmente necesito explorar:

estado emocional;

funcionamiento;

familia;

instituto;

amistades;

sueño;

salud física;

consumo;

tratamientos previos;

riesgo.

También intento saber qué continúa funcionando.

Conservar un amigo, un deporte, una relación familiar o un interés puede convertirse en una palanca terapéutica importante.

Puede ampliar el enfoque general en psiquiatría para adolescentes o solicitar valoración individual con un psiquiatra de adolescentes en Marbella.

En mi consulta la primera valoración sigue el método 90-60-30: 90 minutos, sin prisas. Puede conocer el método completo en mi forma de trabajar.

Preguntas frecuentes sobre depresión en adolescentes

¿La depresión adolescente siempre produce tristeza?

No. Puede predominar irritabilidad, pérdida de interés, aislamiento, fatiga o cambios conductuales.

¿Puede estar deprimido si sigue sacando buenas notas?

Sí. El rendimiento puede mantenerse durante un tiempo a costa de enorme esfuerzo y sufrimiento. Hay que valorar toda su vida, no únicamente las calificaciones.

¿Cuánto tiempo deben durar los síntomas?

Para un episodio depresivo mayor se utiliza habitualmente un periodo mínimo de dos semanas con síntomas persistentes y deterioro, pero el riesgo puede exigir actuar antes. (Continuum)

¿Una ruptura puede provocar depresión?

Puede provocar tristeza normal y también precipitar una depresión en un adolescente vulnerable. Se diferencia por intensidad, duración, generalización, deterioro y síntomas asociados.

¿Preguntar por suicidio puede darle ideas?

No. Preguntar de forma directa permite detectar el riesgo. Si existe plan o intención inmediata debe buscarse atención urgente. (AACAP)

¿Debe ir al psicólogo o al psiquiatra?

Depende de gravedad, riesgo y complejidad. En cuadros leves y estables la psicoterapia puede ser suficiente. Depresión moderada-grave, riesgo suicida, dudas diagnósticas o necesidad de valorar medicación justifican evaluación psiquiátrica.

¿La depresión adolescente se trata con antidepresivos?

No siempre. La psicoterapia es central. En determinados cuadros moderados o graves puede considerarse medicación junto con un seguimiento especializado. (Nice)

¿Cuándo empieza a mejorar?

Depende de gravedad, duración, comorbilidades y tratamiento. Lo importante es revisar de forma periódica síntomas y funcionamiento y modificar el plan cuando no existe una respuesta suficiente.

¿Puede volver después de mejorar?

Sí. Haber tenido un episodio aumenta la vulnerabilidad a recurrencias, por lo que la recuperación incluye prevención de recaídas y no solo desaparecer los síntomas actuales.

¿Cuándo es una emergencia?

Ante intento o plan suicida, intención inmediata de morir, autolesión grave, intoxicación, psicosis o imposibilidad de mantenerlo seguro: 112 o Urgencias.

Sobre el autor

CL
Dr. Cristóbal López Martín Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805 · Colegio Oficial de Médicos de Málaga

Después de más de 25 años de experiencia clínica, mi forma de valorar los problemas de salud mental durante la adolescencia parte de un principio: un síntoma aislado rara vez explica toda la historia. Cada valoración integra el desarrollo del adolescente, su familia, el instituto, el sueño, los hábitos y su funcionamiento real, no solo el síntoma que motiva la consulta.

En el blog escribo sobre los temas que más se repiten en consulta. Paso consulta presencial como psiquiatra en Marbella y atiendo también online. Para familias que necesitan una valoración presencial puede consultar Psiquiatra Adolescente en Marbella.

Última revisión médica: 26 de agosto de 2026.

¿Hace semanas que «no está»?

La depresión adolescente se diagnostica y se trata. Cuanto antes, menos curso escolar y menos vida se lleva.

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Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. Ante una emergencia, llame al 112. Conducta suicida: Línea 024.