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Dr. Cristóbal López MartínMarbella · Psiquiatría privada

Guía para familias · Sueño

Insomnio en adolescentes: por qué no duerme y cuándo debemos preocuparnos

Dr. Cristóbal López Martín · Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805

Col. 29-880512-18 añosEspañol e inglésOnline en toda España
En esta página · 20 apartados

«Mi hijo tiene insomnio porque no se duerme hasta las dos de la mañana».

Puede tenerlo.

Pero también puede no tenerlo.

Ésta es una distinción que considero fundamental porque no todo adolescente que se duerme tarde padece insomnio.

Puede estar acostándose tarde voluntariamente.

Puede llevarse el móvil a la cama y retrasar el sueño durante horas.

Puede estudiar hasta la madrugada.

Puede tener un ritmo biológico claramente retrasado y ser prácticamente incapaz de dormirse a las diez aunque sus padres consideren que ésa sería una hora estupenda.

O puede acostarse cansado, querer dormir y, aun teniendo tiempo y condiciones adecuadas para hacerlo, pasar una o dos horas despierto, sufrir múltiples despertares o levantarse después de un sueño de muy mala calidad.

Eso último se parece mucho más a un verdadero problema de insomnio.

La definición clínica no depende simplemente de acostarse tarde. El insomnio implica dificultad persistente para iniciar o mantener el sueño, o sueño de mala calidad, a pesar de disponer de una oportunidad adecuada para dormir, con consecuencias durante el día. La Asociación Española de Pediatría utiliza precisamente este criterio funcional. (Continuum)

Mi primera pregunta, por tanto, no es:

«¿A qué hora se duerme?»

Es:

«¿Qué ocurre exactamente cuando intenta dormir y cómo está funcionando al día siguiente?»

En 30 segundos
  • Antes de diagnosticar nada, pregunte cuánto y cómo duerme: el mal sueño imita muchos trastornos.
  • Causas frecuentes: ansiedad, pantallas en la cama, horarios caóticos, depresión, TDAH o sustancias.
  • La higiene del sueño ayuda, pero no sustituye el tratamiento de la causa.
  • Un adolescente necesita 8-10 horas; vivir con 5 tiene consecuencias.

Cuántas horas debería dormir un adolescente

Como referencia general, los adolescentes de 13 a 18 años deberían dormir aproximadamente 8--10 horas por cada 24 horas de manera habitual. Dormir menos de ocho horas de forma repetida se considera sueño insuficiente en los estudios de salud adolescente. (CDC)

Pero contar horas no resuelve todo.

Dos adolescentes pueden decir que duermen ocho horas.

Uno duerme de forma relativamente continua y se despierta descansado.

El otro tarda mucho en conciliar, tiene numerosos microdespertares, se mueve, ronca, se despierta varias veces y necesita una enorme cantidad de tiempo en cama para conseguir esas ocho horas.

Por eso en consulta me interesa valorar:

duración + continuidad + horario + calidad + funcionamiento diurno.

No únicamente el número que aparece en un reloj o una aplicación.

Tres situaciones que los padres suelen llamar «insomnio» y no son iguales

Esta es probablemente la diferenciación más importante de P15.

1. Insomnio verdadero

El adolescente quiere dormir.

Tiene oportunidad de hacerlo.

Pero no consigue iniciar o mantener un sueño suficiente y reparador.

Puede presentar:

  • dificultad prolongada para dormirse;
  • despertares repetidos;
  • despertar demasiado temprano;
  • sueño superficial o fragmentado;
  • preocupación creciente por no dormir;
  • cansancio o irritabilidad al día siguiente;
  • deterioro académico o emocional.

2. Privación voluntaria o conductual de sueño

Podría dormir.

Pero no se acuesta.

Está jugando.

Hablando.

Viendo vídeos.

Estudiando.

Chateando.

O simplemente disfrutando de unas horas que siente como propias cuando el resto de la familia ya duerme.

En este caso, el problema no es que el cerebro no pueda dormir.

Es que la oportunidad real de sueño se ha recortado.

La solución tampoco es necesariamente un hipnótico.

3. Retraso de fase

El adolescente puede dormir perfectamente si le permiten hacerlo desde las dos o tres de la madrugada hasta las diez u once de la mañana.

El problema aparece cuando el mundo exige que se duerma a las once y se levante a las siete.

Durante la pubertad existe una tendencia biológica a que el reloj circadiano se desplace hacia horarios más tardíos. El trastorno de retraso de fase es especialmente frecuente durante la adolescencia y puede parecer insomnio porque el joven no consigue dormirse a la hora convencional, aunque luego duerma con normalidad cuando puede seguir su propio horario. (PubMed)

Confundir estos tres problemas conduce a tratamientos bastante distintos para una misma frase:

«No duerme».

El adolescente no es simplemente un adulto que decide acostarse tarde

Durante la adolescencia cambia el sistema circadiano.

La señal biológica de sueño tiende a aparecer más tarde y el adolescente desarrolla una preferencia natural por acostarse y levantarse posteriormente.

A esto se añade una paradoja:

el cerebro le empuja hacia horarios tardíos, mientras el instituto continúa exigiendo despertarse muy temprano.

Las revisiones recientes siguen señalando el cambio fisiológico circadiano y el horario escolar como dos componentes centrales del déficit de sueño adolescente. (PubMed)

Por eso decir:

«A las diez apagas la luz y te duermes»

puede funcionar tan bien como decir a un adulto:

«A las seis de la tarde te metes en la cama y duermes ocho horas».

El sueño no se ordena por decreto.

Pero tampoco significa que no podamos modificar el horario.

El reloj circadiano responde especialmente a:

  • luz;
  • horario de levantarse;
  • actividad;
  • comidas;
  • ejercicio;
  • regularidad;
  • exposición nocturna a luz y estimulación.

La luz diurna, especialmente por la mañana, ayuda a sincronizar el reloj biológico. (PubMed)

Mi experiencia clínica: antes de culpar al adolescente, pregunto cómo dormían sus padres

Hay una pregunta que hago con frecuencia:

«¿Cómo dormíais vosotros a los quince o dieciséis años?»

A veces aparece una historia bastante reveladora.

El padre dice:

«Yo también era incapaz de dormirme pronto».

La madre recuerda:

«Siempre he sido nocturna».

O existen varios familiares con horarios muy retrasados, gran dificultad para madrugar o problemas de sueño.

No utilizo esta información para concluir automáticamente que existe un trastorno genético.

Pero sí me ayuda a entender que el sueño tiene componentes biológicos y familiares importantes y que no todo puede explicarse por disciplina.

Después pregunto algo todavía más importante:

«Cuando realmente puede dormir a su horario, ¿duerme bien?»

Si durante vacaciones duerme de dos a diez sin despertares y se encuentra perfectamente, pienso de forma distinta que si duerme mal independientemente del horario.

P16 profundizará específicamente en el adolescente que ha desplazado prácticamente toda su actividad a la noche y duerme durante el día.

P15 debe quedarse con el problema clínico del insomnio y su diagnóstico diferencial.

El móvil influye, pero no siempre es el culpable

Sería muy cómodo explicar el insomnio adolescente con una sola palabra:

pantallas.

Y muchas veces tienen una influencia real.

Las redes, videojuegos, mensajes y contenidos audiovisuales pueden retrasar la hora de acostarse, mantener activación emocional y aumentar la exposición nocturna a luz. WHO Europe ha relacionado el uso problemático de redes sociales con horarios de sueño más tardíos y menor duración de sueño en adolescentes. (Organización Mundial de la Salud)

Datos españoles publicados en 2026 también encontraron pérdida de horas de sueño asociada al uso de redes en una proporción relevante de los adolescentes estudiados. (Comunidad de Madrid)

Pero no me parece buena práctica terminar ahí la evaluación.

He visto adolescentes a quienes se les ha retirado el móvil durante semanas y continúan despertándose seis veces por la noche.

Otros tienen microdespertares.

Sueño inquieto.

Pesadillas.

Ansiedad.

Dolor.

Ronquidos.

Piernas inquietas.

O simplemente una enorme activación mental aunque no exista ninguna pantalla cerca.

El móvil puede:

causar, agravar, mantener o simplemente acompañar el problema.

Hay que comprobar cuál de esas funciones está desempeñando.

Qué síntomas hacen pensar en insomnio

Puede existir insomnio cuando el adolescente refiere de forma persistente:

  • tarda mucho en dormirse aunque quiera hacerlo;
  • se despierta repetidamente;
  • permanece despierto durante largos periodos nocturnos;
  • se despierta demasiado pronto;
  • siente que su sueño no es reparador;
  • empieza a preocuparse durante el día por si dormirá esa noche;
  • tiene sueño, cansancio o irritabilidad;
  • le cuesta concentrarse;
  • baja su rendimiento;
  • necesita dormir excesivamente los fines de semana para compensar.

El diagnóstico no se basa únicamente en una noche mala.

El sueño fluctúa con exámenes, viajes, conflictos, enfermedad y acontecimientos vitales.

Importa la persistencia y repercusión.

Dormir poco afecta a mucho más que sentirse cansado

El sueño desempeña un papel especialmente importante durante la adolescencia.

Interviene en aprendizaje, memoria, regulación emocional, atención y funcionamiento físico. El sueño insuficiente se ha relacionado con más dificultades académicas, emocionales, conductuales y de salud. (CDC)

En España, el HBSC 2022 estudió específicamente los hábitos de sueño dentro de una muestra de 33.630 adolescentes de 11 a 18 años, y los informes nacionales muestran cómo la duración de sueño va disminuyendo conforme aumenta la edad. (Ministerio de Sanidad)

En consulta, un adolescente que duerme mal durante semanas puede parecer:

más irritable;

menos motivado;

desatento;

impulsivo;

ansioso;

deprimido.

Por eso el sueño insuficiente puede parecer un trastorno psiquiátrico y también empeorar uno que ya existe.

Qué causas debemos buscar

Ansiedad

La preocupación puede activarse precisamente cuando desaparecen las distracciones.

El adolescente se mete en la cama y empieza:

«¿Y si suspendo?».

«¿Y si mañana vuelve a pasar?».

«¿Qué quiso decir aquel mensaje?».

La ansiedad en adolescentes puede producir tanto dificultad para conciliar como sueño fragmentado.

Depresión

Algunos adolescentes deprimidos tienen insomnio.

Otros duermen demasiado.

Despertarse precozmente, perder interés, aislarse o presentar desesperanza obliga a mirar el cuadro completo y no tratar exclusivamente el sueño.

TDAH

Puede coexistir con horarios tardíos, dificultad para desconectar, desorganización y trastornos circadianos.

También la medicación estimulante puede influir según horario, dosis y sensibilidad individual.

Trastorno bipolar

Ésta es una distinción especialmente importante.

No es igual:

«quiero dormir, pero no puedo»

que:

«duermo tres horas y no tengo ninguna necesidad de dormir más».

Una reducción llamativa de la necesidad de sueño acompañada de euforia, aceleración, grandiosidad, irritabilidad intensa o conducta arriesgada obliga a valorar un posible episodio maníaco o hipomaníaco.

Sustancias y estimulantes

Cafeína.

Bebidas energéticas.

Nicotina.

Cannabis.

Alcohol.

Estimulantes no prescritos.

Todos pueden modificar el sueño.

Las sociedades pediátricas españolas volvieron a advertir en 2026 de la relación entre bebidas energéticas e insomnio, ansiedad e irritabilidad en adolescentes. (AEPED)

Problemas médicos del sueño

También debemos preguntar por:

  • ronquido intenso;
  • pausas respiratorias;
  • ahogos nocturnos;
  • movimientos anormales;
  • sensación incómoda en las piernas;
  • sonambulismo;
  • pesadillas graves;
  • somnolencia extrema diurna;
  • episodios súbitos de sueño.

AACAP incluye apnea obstructiva, síndrome de piernas inquietas y narcolepsia entre los trastornos que pueden explicar determinados problemas de sueño y que requieren evaluación específica. (AACAP)

La historia clínica del sueño: una de las partes más importantes

Antes de pensar en medicación intento reconstruir una semana real.

Pregunto:

¿A qué hora se mete en la cama?

¿A qué hora intenta realmente dormir?

¿Cuánto tarda?

¿Cuántas veces se despierta?

¿Mira el reloj?

¿Se levanta?

¿Utiliza móvil?

¿Ronca?

¿Se mueve mucho?

¿A qué hora se despierta?

¿Quién lo despierta?

¿Cuánto duerme los fines de semana?

¿Duerme siesta?

¿Qué ocurre durante vacaciones?

¿Cuánta cafeína toma?

¿Hace ejercicio?

¿Qué medicamentos utiliza?

¿Cómo funciona durante el día?

Un diario de sueño durante una o dos semanas suele aportar mucha más información que recordar una noche especialmente mala.

Qué pueden hacer los padres

Fijar primero la hora de levantarse

En problemas circadianos suele ser más útil estabilizar el despertar que obsesionarse con ordenar:

«Duérmete ya».

Levantarse aproximadamente a la misma hora ayuda a consolidar el reloj biológico.

Buscar luz por la mañana

Abrir persianas.

Salir al exterior.

Caminar.

Hacer actividad temprano.

La luz matutina es una de las señales más potentes para el sistema circadiano. (PubMed)

Evitar grandes compensaciones

Dormir hasta las dos de la tarde durante el fin de semana puede parecer necesario después de una semana de privación, pero también desplaza todavía más el reloj.

Hay que corregir el problema de fondo, no vivir continuamente pagando una deuda de sueño.

Reducir activación nocturna

No solo pantallas.

También:

estudio intenso;

ejercicio muy tardío;

discusiones;

cafeína;

videojuegos competitivos;

mensajes emocionalmente activadores.

No convertir la cama en un campo de batalla

Una discusión de cuarenta minutos sobre el móvil justo antes de dormir probablemente no sea la intervención relajante que buscábamos.

Las normas funcionan mejor cuando se acuerdan antes.

Tratamiento del insomnio adolescente

Cuando existe un verdadero insomnio persistente, el tratamiento psicológico específico tiene especial importancia.

La terapia cognitivo-conductual para el insomnio —CBT-I— trabaja horarios, estímulos asociados a la cama, creencias sobre el sueño, conductas que mantienen el problema y regulación de la activación.

Un metaanálisis publicado en 2024 sobre ensayos aleatorizados en adolescentes encontró beneficios de la CBT-I sobre diferentes parámetros del sueño. (PubMed)

No se limita a repetir:

«Nada de móvil y toma una infusión».

Es un tratamiento estructurado.

Melatonina y medicamentos: no empezar por la pastilla

La melatonina puede tener utilidad en situaciones concretas, especialmente en determinados problemas circadianos y en algunas condiciones del neurodesarrollo, pero no debe convertirse en el equivalente pediátrico de un somnífero universal.

Su utilidad depende mucho de:

  • cuál sea el diagnóstico;
  • el horario de administración;
  • el objetivo;
  • la formulación;
  • otros tratamientos.

En España existen indicaciones autorizadas concretas en población pediátrica para determinadas condiciones, no una autorización general para cualquier adolescente que duerme mal. (AEPED)

Tampoco recomiendo recurrir de forma doméstica a benzodiacepinas o medicación prescrita a otro familiar.

Si el sueño requiere tratamiento farmacológico, primero hay que saber qué estamos tratando.

La página sobre medicación psiquiátrica en adolescentes explica los principios generales de seguridad.

Cuándo pedir ayuda profesional

Conviene solicitar valoración cuando:

  • el problema persiste durante semanas;
  • el adolescente quiere dormir pero no consigue hacerlo;
  • existe sueño muy fragmentado;
  • duerme claramente menos de lo necesario;
  • el rendimiento cae;
  • falta al instituto;
  • hay irritabilidad o deterioro emocional importante;
  • aparecen ansiedad o depresión;
  • existe gran somnolencia durante el día;
  • ronca o presenta pausas respiratorias;
  • aparecen movimientos o síntomas neurológicos;
  • consume sustancias o fármacos para dormir;
  • el horario está progresivamente desplazado;
  • prácticamente toda la familia gira alrededor del sueño.

Si existen síntomas psiquiátricos complejos, la primera consulta con el psiquiatra de un adolescente permite valorar el sueño dentro del cuadro completo.

Cuándo el problema requiere atención rápida

Una noche sin dormir no es una emergencia psiquiátrica por sí sola.

Me preocupa más:

varios días con muy poca necesidad de sueño, acompañados de aceleración, grandiosidad, agitación o conducta peligrosa;

ideas suicidas;

psicosis;

intoxicaciones;

confusión;

o imposibilidad de mantener al adolescente seguro.

Ante riesgo inmediato corresponde acudir a Urgencias o llamar al 112.

Si existe deterioro rápido sin emergencia vital, puede ser necesaria una valoración psiquiátrica urgente en Marbella.

Mi opinión clínica: tratar el sueño exige saber primero qué tipo de problema tenemos

Después de más de 25 años de práctica clínica, una de las cosas que menos me convence es escuchar:

«No duerme, hay que darle algo».

Antes necesito saber:

¿no puede dormir?

¿no quiere acostarse?

¿su reloj biológico está retrasado?

¿duerme ocho horas, pero completamente fuera de horario?

¿se despierta veinte veces?

¿ronca?

¿está ansioso?

¿está deprimido?

¿toma estimulantes?

¿necesita realmente menos sueño porque está entrando en un episodio de aceleración patológica?

Son problemas distintos.

También pregunto a los padres por su propia historia de sueño porque a veces ayuda a entender mejor el patrón familiar y a disminuir un conflicto que se estaba interpretando únicamente como falta de disciplina.

Y no me quedo solo con:

«duerme siete horas».

Quiero saber cómo son esas siete horas y qué adolescente tengo delante al día siguiente.

El sueño durante esta etapa no es tiempo perdido.

Es una parte esencial del aprendizaje, la regulación emocional, la consolidación de memoria, el desarrollo y la capacidad de funcionar.

Por eso tampoco considero prudente normalizar durante meses a un adolescente que funciona permanentemente privado de sueño con la frase:

«Los jóvenes son así».

Valoración del insomnio adolescente en Marbella

En consulta estudio horarios, calidad y continuidad del sueño, ritmo circadiano, fines de semana, vacaciones, pantallas, cafeína, sustancias, medicación, ronquido y síntomas físicos.

También valoro ansiedad, depresión, TDAH, bipolaridad y otros problemas que pueden producir o mantener el insomnio.

El objetivo es distinguir entre:

insomnio verdadero, sueño insuficiente y trastorno circadiano

antes de decidir qué tratamiento necesita.

Puede ampliar el enfoque general en psiquiatría para adolescentes o solicitar una valoración con un psiquiatra de adolescentes en Marbella.

Ante un riesgo inmediato — conducta suicida, intoxicación, imposibilidad de mantener seguro al adolescente — llame al 112. Conducta suicida: Línea 024, 24 horas, también para familiares.
En mi consulta la primera valoración sigue el método 90-60-30: 90 minutos, sin prisas. Puede conocer el método completo en mi forma de trabajar.

Preguntas frecuentes sobre insomnio en adolescentes

¿Cuántas horas debe dormir un adolescente?

En general, entre ocho y diez horas por noche en edades de 13 a 18 años. Las necesidades individuales varían, pero dormir habitualmente menos de ocho horas suele considerarse insuficiente. (CDC)

¿Es normal que un adolescente tenga sueño más tarde?

Sí. Durante la pubertad se produce un desplazamiento natural del ritmo circadiano hacia horarios posteriores. El problema aparece cuando el retraso impide funcionar con los horarios escolares y sociales. (PubMed)

¿Acostarse a las dos significa tener insomnio?

No. Hay que comprobar si intenta dormir antes y no puede, si voluntariamente retrasa la hora o si presenta un retraso circadiano.

¿El móvil causa insomnio?

Puede retrasar el sueño y aumentar estimulación, pero no explica todos los casos. Si el problema persiste al retirarlo, hay que estudiar otras causas.

¿Dormir hasta tarde el fin de semana recupera el sueño perdido?

Puede reducir temporalmente parte de la deuda, pero grandes cambios de horario también pueden retrasar más el reloj circadiano.

¿Puede la ansiedad despertarlo varias veces?

Sí. La ansiedad puede dificultar tanto el inicio como la continuidad del sueño, aunque los despertares frecuentes también pueden tener otras causas médicas o del propio sueño.

¿La melatonina es segura porque es natural?

Que una sustancia sea producida por el organismo no significa que cualquier dosis, horario o formulación sean apropiados. En menores debe utilizarse con una indicación concreta y supervisión adecuada.

¿Hay que darle un somnífero si lleva días durmiendo mal?

No automáticamente. Primero hay que identificar la causa y valorar gravedad. La CBT-I es una intervención de referencia para insomnio persistente. (PubMed)

¿Cuándo deben preocuparme los ronquidos?

Si son intensos, frecuentes o se acompañan de pausas respiratorias, ahogos o somnolencia diurna, conviene valorar apnea del sueño. (HealthyChildren.org)

¿Cuándo consultar?

Cuando el problema persiste, afecta al día, el adolescente no consigue dormir pese a querer hacerlo o aparecen síntomas psiquiátricos, respiratorios, neurológicos o consumo de sustancias.

Sobre el autor

CL
Dr. Cristóbal López Martín Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805 · Colegio Oficial de Médicos de Málaga

Después de más de 25 años de experiencia clínica, mi forma de valorar los problemas de salud mental durante la adolescencia parte de un principio: un síntoma aislado rara vez explica toda la historia. Cada valoración integra el desarrollo del adolescente, su familia, el instituto, el sueño, los hábitos y su funcionamiento real, no solo el síntoma que motiva la consulta.

En el blog escribo sobre los temas que más se repiten en consulta. Paso consulta presencial como psiquiatra en Marbella y atiendo también online. Para familias que necesitan una valoración presencial puede consultar Psiquiatra Adolescente en Marbella.

Última revisión médica: 26 de agosto de 2026.

¿Lleva semanas sin dormir bien?

El insomnio adolescente casi siempre tiene causa tratable. Encontrarla es el trabajo de la valoración.

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Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. Ante una emergencia, llame al 112. Conducta suicida: Línea 024.

Guía completa: el insomnio — causas, diagnóstico y tratamiento.