En esta página · 36 apartados
«Desde el accidente no quiere volver a subir a un coche.»
«Dice que está bien, pero se despierta sobresaltado todas las noches.»
«Después de lo que ocurrió se ha vuelto muchísimo más agresivo.»
«No quiere hablar del tema. Si preguntamos, se encierra.»
«Han pasado seis meses y parece otra persona.»
Cuando un adolescente ha vivido una experiencia grave, los padres suelen tener dos temores opuestos.
El primero:
«Esto va a traumatizarlo para siempre.»
El segundo:
«Es joven. Mejor no hablar del tema y ya se le pasará.»
Ninguna de las dos conclusiones es necesariamente correcta.
La mayoría de las personas expuestas a acontecimientos potencialmente traumáticos no desarrolla un trastorno de estrés postraumático (TEPT). Después de un suceso grave pueden aparecer temporalmente miedo, recuerdos intrusivos, alteraciones del sueño, sobresaltos, irritabilidad o necesidad de evitar determinados lugares sin que eso signifique automáticamente que exista una enfermedad psiquiátrica. (Organización Mundial de la Salud)
Pero en algunos adolescentes esos síntomas persisten, interfieren con su vida y comienzan a organizar buena parte de su comportamiento alrededor de algo que ya ocurrió.
Ahí debemos preguntarnos si existe un trastorno relacionado con el trauma, entre ellos el TEPT.
La diferencia no está simplemente en haber vivido algo terrible.
Está en qué ocurre después y cuánto sigue condicionando la vida del adolescente.
- Vivir algo traumático no condena al TEPT: muchos se recuperan con apoyo.
- Preocupa cuando persisten reviviscencias, pesadillas, evitación e hipervigilancia.
- El objetivo no es olvidar: es recordar sin revivir el peligro.
- Existen terapias específicas centradas en trauma — y funcionan.
¿Qué entendemos por un acontecimiento traumático?
Utilizamos la palabra *trauma* de una manera muy amplia en la conversación cotidiana.
«El examen fue traumático.»
«La ruptura me traumatizó.»
Clínicamente necesitamos ser algo más precisos.
Entre las experiencias capaces de desencadenar síntomas traumáticos se encuentran situaciones como:
- agresiones físicas;
- abuso sexual;
- violencia;
- accidentes graves;
- amenazas importantes;
- catástrofes;
- determinados acontecimientos médicos;
- presenciar violencia grave;
- exposición repetida a situaciones traumáticas.
El National Center for PTSD incluye entre los acontecimientos asociados a TEPT infantil y adolescente las agresiones sexuales, abuso físico y otros sucesos que implican amenaza grave para la integridad. (Veterans Affairs)
En España, los documentos sanitarios sobre experiencias adversas durante la infancia incluyen maltrato, abuso sexual, violencia intrafamiliar, victimización entre iguales, discriminación, exposición a violencia comunitaria, catástrofes y otras adversidades potencialmente traumáticas.
Pero otra vez:
exposición a trauma ≠ TEPT.
Dos adolescentes pueden vivir acontecimientos similares y reaccionar de manera muy diferente.
¿Por qué un adolescente desarrolla TEPT y otro no?
No existe una explicación única.
Influyen:
- gravedad y duración del acontecimiento;
- repetición;
- proximidad;
- existencia de traumatizaciones anteriores;
- salud mental previa;
- apoyo familiar;
- sensación de seguridad posterior;
- presencia de nuevas amenazas;
- características individuales.
El National Center for PTSD identifica entre los factores asociados a mayor riesgo la exposición traumática previa, problemas psiquiátricos previos y bajo apoyo social. Al mismo tiempo, el apoyo parental se relaciona con menor sintomatología posterior. (Veterans Affairs)
Esto es clínicamente muy importante.
No podemos cambiar lo que ocurrió.
Pero sí podemos modificar buena parte de lo que ocurre después.
Seguridad.
Apoyo.
Rutinas.
Tratamiento.
Protección frente a nuevas experiencias traumáticas.
Todo eso importa.
Las primeras semanas después de un trauma pueden ser difíciles sin que exista TEPT
Después de un accidente, agresión, catástrofe u otra experiencia grave puede ser perfectamente esperable que un adolescente esté:
más asustado;
hipervigilante;
irritable;
más pendiente de sus padres;
con dificultades para dormir;
recordando continuamente lo sucedido.
El Ministerio de Sanidad español explica, por ejemplo, que tras una catástrofe pueden aparecer durante las primeras semanas problemas de sueño, angustia, pensamientos intrusivos o desbordamiento emocional sin que eso implique necesariamente un trastorno psiquiátrico persistente. (Ministerio de Sanidad)
Aquí debemos evitar otra forma de medicalización:
no convertir una reacción humana inmediata ante una experiencia terrible en una enfermedad al día siguiente.
Hay que acompañar.
Proteger.
Observar.
Y valorar la evolución.
¿Cuándo empezamos a pensar en trastorno de estrés postraumático?
El TEPT presenta varios grupos fundamentales de síntomas.
En adolescentes se parece progresivamente a la presentación adulta, aunque puede haber mayor impulsividad o agresividad que en niños más pequeños. (Veterans Affairs)
1. Reexperimentación: cuando el pasado vuelve sin permiso
Puede haber:
- recuerdos intrusivos;
- pesadillas;
- imágenes involuntarias;
- flashbacks;
- intensa reacción emocional ante recordatorios.
No se trata simplemente de «acordarse».
El adolescente siente que el recuerdo irrumpe.
Una canción.
Una calle.
Un olor.
Un coche.
Una noticia.
Un tono de voz.
Cualquier elemento asociado puede actuar como desencadenante.
Y el cuerpo puede reaccionar como si el peligro todavía estuviera ocurriendo.
2. Evitación: organizar la vida alrededor de no recordar
Éste es uno de los mecanismos que más puede mantener el problema.
El adolescente empieza evitando:
el lugar.
Después las conversaciones.
Después las personas asociadas.
Después cualquier película, noticia o situación que pueda recordárselo.
Incluso intenta evitar sus propios pensamientos.
A corto plazo funciona:
evitar reduce la ansiedad.
Pero existe un problema.
Si nunca vuelve a aproximarse de forma segura a aquello que ahora teme, su cerebro puede continuar interpretando:
«Seguimos evitando porque sigue siendo peligroso.»
Precisamente por eso los tratamientos con mejor evidencia para TEPT infantil y adolescente incluyen componentes dirigidos a procesar gradualmente el recuerdo traumático y reducir la evitación, siempre dentro de un contexto terapéutico seguro. (Red Nacional de Estrés Traumático Infantil)
3. Cambios en pensamientos y emociones
Después de un trauma pueden aparecer ideas como:
«No puedo confiar en nadie.»
«Fue culpa mía.»
«El mundo no es seguro.»
«Debí haber hecho algo.»
«Algo malo volverá a ocurrir.»
También:
- culpa;
- vergüenza;
- tristeza;
- desconexión;
- pérdida de interés;
- sensación de no pertenecer.
La culpa merece especial atención.
Después de una agresión o accidente puede aparecer una capacidad retrospectiva extraordinaria:
«Debería haberlo sabido.»
Pero juzgar desde hoy lo que ocurrió con la información disponible después del acontecimiento puede ser profundamente injusto.
Trabajar esas interpretaciones forma parte del tratamiento psicológico centrado en trauma.
4. Hipervigilancia: vivir como si la alarma nunca se hubiera apagado
El sistema de alarma continúa demasiado activo.
El adolescente:
se sobresalta;
vigila puertas;
comprueba constantemente;
duerme ligero;
reacciona intensamente ante ruidos;
está irritable;
le cuesta concentrarse;
parece permanentemente preparado para defenderse.
Desde fuera puede parecer:
«Se ha vuelto agresivo.»
Pero en algunos casos estamos observando un organismo que continúa funcionando en modo peligro.
Esto no significa justificar agresiones.
Significa entender qué mecanismo puede estar detrás de ellas.
TEPT adolescente puede parecer mala conducta
Ésta es una diferencia especialmente importante respecto al adulto.
Un adolescente traumatizado no siempre llega diciendo:
«Tengo recuerdos intrusivos y una respuesta autonómica exagerada.»
Puede:
pelearse;
consumir;
faltar a clase;
conducir de forma imprudente;
estar permanentemente enfadado;
aislarse;
tener conductas impulsivas.
El National Center for PTSD señala precisamente que durante la adolescencia pueden aparecer con mayor frecuencia conductas impulsivas y agresivas asociadas al cuadro traumático. (Veterans Affairs)
Por eso, ante un cambio importante de comportamiento, a veces hay que preguntar:
«¿Qué le ha ocurrido?»
antes de quedarnos únicamente con:
«¿Qué le pasa?»
Trauma y aislamiento
Algunos adolescentes se retiran completamente.
No quieren hablar.
No salen.
Dejan de responder a amigos.
Se encierran.
Puede existir vergüenza.
Miedo.
Sensación de que nadie comprenderá lo ocurrido.
O necesidad de evitar cualquier situación que active recuerdos.
Si el aislamiento se está convirtiendo en el problema predominante, puede consultar mi hijo adolescente no sale de su habitación.
Pero conviene recordar que el aislamiento no diagnostica TEPT.
También aparece en depresión, ansiedad social, bullying y muchas otras circunstancias.
Bullying también puede producir síntomas traumáticos
No todo acoso escolar provocará TEPT.
Pero situaciones de victimización grave, amenaza, violencia o humillación persistente pueden producir consecuencias psicológicas importantes.
En España, los documentos sanitarios sobre experiencias adversas incluyen explícitamente la victimización por iguales entre las experiencias capaces de afectar al desarrollo y la salud mental.
Por eso, ante un adolescente que presenta síntomas después de una situación de acoso, necesitamos valorar:
- intensidad;
- duración;
- amenazas;
- violencia;
- repercusión emocional;
- seguridad actual.
Puede ampliar esta situación en bullying y ciberbullying en adolescentes.
Trauma y rechazo escolar
A veces la evitación se concentra en el instituto.
Quizá el trauma ocurrió allí.
Quizá existe bullying.
Quizá una determinada situación activa recuerdos.
Entonces el adolescente empieza a faltar.
Cada ausencia proporciona alivio.
Y se añade un segundo problema: el rechazo escolar.
En ese momento necesitamos tratar simultáneamente:
el trauma
y
la recuperación del funcionamiento.
No basta con reducir síntomas si el adolescente continúa perdiendo colegio, amigos y autonomía.
El trauma puede afectar al cuerpo
No toda respuesta traumática se expresa mediante pensamientos.
Puede haber:
dolor abdominal;
cefalea;
náuseas;
palpitaciones;
tensión;
fatiga;
problemas de sueño.
Los documentos del National Child Traumatic Stress Network describen síntomas físicos recurrentes en jóvenes expuestos a trauma complejo, incluidos dolores de cabeza y molestias gastrointestinales. (Red Nacional de Estrés Traumático Infantil)
Esto no significa atribuir automáticamente cualquier síntoma físico a trauma.
Primero se valoran las causas médicas cuando están indicadas.
Pero tampoco deberíamos asumir que el cuerpo y la mente pertenecen a dos pacientes diferentes.
¿Qué es el trauma complejo?
Otro término utilizado cada vez con mayor frecuencia.
El trauma complejo suele referirse a exposición repetida o prolongada a experiencias traumáticas, frecuentemente interpersonales y durante el desarrollo, como abuso, violencia o negligencia grave.
Puede afectar no solamente a recuerdos traumáticos, sino también a:
- regulación emocional;
- relaciones;
- confianza;
- autoestima;
- conducta;
- identidad.
NCTSN define el trauma complejo infantil precisamente como exposición a múltiples acontecimientos traumáticos, a menudo interpersonales y prolongados, junto a sus efectos amplios sobre el desarrollo. (Red Nacional de Estrés Traumático Infantil)
Pero tampoco utilizaría «trauma complejo» como una explicación universal de cualquier dificultad psicológica.
Necesitamos una historia clínica real.
Trauma no es lo mismo que duelo
La muerte de una persona querida puede producir un sufrimiento enorme sin que necesariamente exista TEPT.
El duelo incluye tristeza, añoranza, recuerdos y adaptación progresiva a la pérdida.
En algunas circunstancias, especialmente cuando la muerte ha sido violenta, inesperada o particularmente traumática, pueden coexistir síntomas de trauma y duelo.
NCTSN dispone precisamente de tratamientos específicos para duelo traumático infantil y adolescente, como Trauma and Grief Component Therapy for Adolescents. (Red Nacional de Estrés Traumático Infantil)
Por eso tampoco intentaría comprimir:
duelo,
depresión
y TEPT
dentro de la misma etiqueta.
Disociación: «parece que no estaba allí»
Algunos adolescentes describen experiencias difíciles de explicar:
«Era como si lo estuviera viendo desde fuera.»
«Parecía una película.»
«No sentía nada.»
«Todo parecía irreal.»
La disociación puede aparecer asociada a acontecimientos traumáticos, pero exige una evaluación cuidadosa.
No todo episodio de desconexión es disociativo.
También debemos diferenciar:
ataques de pánico;
consumo de sustancias;
problemas neurológicos;
fenómenos psicóticos;
otras experiencias.
Especialmente ante síntomas nuevos o atípicos, una buena historia clínica importa más que etiquetar precipitadamente.
¿Cómo se diagnostica el TEPT en un adolescente?
El diagnóstico es clínico.
Necesitamos reconstruir:
Qué ocurrió
Sin obligar al adolescente a relatar innecesariamente cada detalle desde la primera entrevista.
Cuándo ocurrió
La evolución temporal importa.
Qué síntomas aparecieron después
Intrusiones.
Evitación.
Cambios emocionales.
Hipervigilancia.
Qué repercusión producen
Instituto.
Sueño.
Familia.
Amigos.
Conducta.
Qué otros problemas existen
Depresión.
Ansiedad.
Consumo de sustancias.
Autolesiones.
Conductas de riesgo.
Existen herramientas validadas que pueden complementar la entrevista. Por ejemplo, el CAPS-CA-5 es una entrevista clínica estructurada para evaluar TEPT en niños y adolescentes a partir de siete años, y el UCLA Child/Adolescent PTSD Reaction Index evalúa exposición traumática y síntomas relacionados. (Veterans Affairs)
Pero un cuestionario no sustituye a la valoración.
No hay que obligar al adolescente a contarlo todo inmediatamente
Después de conocer un trauma aparece a veces una reacción comprensible:
«Tiene que sacarlo todo.»
No necesariamente.
El apoyo inicial consiste primero en:
seguridad;
escucha;
necesidades prácticas;
rutinas;
apoyo familiar;
identificación de síntomas.
Las guías NICE y OMS desaconsejan el debriefing psicológico obligatorio, es decir, forzar un procesamiento detallado inmediato del acontecimiento con la finalidad de prevenir TEPT. No ha demostrado beneficio y puede incluso ser contraproducente. (Nice)
Esto no significa:
«No hablemos nunca.»
Significa que hablar del trauma terapéuticamente y obligar a relatarlo inmediatamente son cosas distintas.
Qué pueden hacer los padres después de un acontecimiento traumático
Recuperar sensación de seguridad
Especialmente si la amenaza ha terminado.
Mantener rutinas
Sueño.
Comidas.
Instituto cuando sea posible.
Actividades.
La rutina transmite previsibilidad.
Permitir hablar sin interrogar
«Si quieres hablar de lo ocurrido, estoy aquí.»
No minimizar
«Ya pasó.»
«Olvídalo.»
El cerebro no suele obedecer especialmente bien este tipo de instrucciones.
Evitar una sobreprotección permanente
La protección inicial puede ser imprescindible.
Pero si posteriormente organizamos toda la vida para evitar cualquier recordatorio, podemos reforzar la percepción de que el mundo continúa siendo peligroso.
Observar cambios
Sueño.
Conducta.
Amigos.
Instituto.
Sustancias.
Ánimo.
Autolesiones.
El apoyo familiar constituye un factor protector importante después del trauma. (Veterans Affairs)
Tratamiento del estrés postraumático en adolescentes
Aquí la evidencia es bastante clara:
la primera línea es psicológica y centrada en trauma.
La OMS recomienda intervenciones psicológicas para niños y adolescentes con TEPT, particularmente terapia cognitivo-conductual centrada en trauma. (Organización Mundial de la Salud)
Una revisión sistemática y metaanálisis reciente confirmó que la TF-CBT reduce significativamente los síntomas postraumáticos y también puede mejorar síntomas asociados de ansiedad, depresión y duelo. (PubMed)
Y un metaanálisis en red publicado en 2025 encontró beneficios de las terapias cognitivo-conductuales centradas en trauma a corto, medio y largo plazo en TEPT pediátrico. (PubMed)
TF-CBT: terapia cognitivo-conductual centrada en trauma
Es uno de los tratamientos con mayor respaldo en niños y adolescentes.
No consiste simplemente en:
«Cuéntame lo que pasó.»
Incluye diferentes componentes:
- psicoeducación;
- habilidades de regulación;
- identificación de pensamientos;
- trabajo progresivo sobre recuerdos traumáticos;
- disminución de evitación;
- participación de cuidadores cuando corresponde;
- recuperación de seguridad.
NCTSN describe TF-CBT como una intervención estructurada por fases para jóvenes aproximadamente entre 3 y 18 años, trabajando individualmente con el menor y, cuando corresponde, paralelamente con padres o cuidadores. (Red Nacional de Estrés Traumático Infantil)
La presencia de los padres puede ser extraordinariamente útil.
Siempre que sean una fuente de seguridad.
Naturalmente, si el trauma está relacionado con uno de los cuidadores, la planificación cambia.
¿Y EMDR?
EMDR —desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares— también cuenta con evidencia para TEPT.
La OMS lo incluye entre las intervenciones psicológicas eficaces para el trastorno. (Organización Mundial de la Salud)
Pero las recomendaciones específicas para menores no son idénticas a las de adultos.
NICE recomienda TF-CBT individual como intervención principal en niños y jóvenes y contempla EMDR en adolescentes y niños de 7 a 17 años con TEPT cuando han pasado más de tres meses desde el trauma y no responden o no participan en TF-CBT. (Nice)
Un metaanálisis de 2025 de 60 ensayos aleatorizados y 5.113 jóvenes evaluó precisamente los tratamientos psicológicos de primera línea, fundamentalmente TF-CBT y EMDR. (PubMed)
Por tanto, EMDR no es una terapia extravagante.
Pero tampoco debería presentarse como una especie de procedimiento milagroso que borra recuerdos.
No queremos borrar la memoria.
Queremos que deje de controlar la vida.
¿Necesitan medicación los adolescentes con TEPT?
No como tratamiento rutinario del TEPT.
Esta diferencia respecto a adultos es muy importante.
La guía NICE recomienda expresamente no utilizar tratamiento farmacológico para prevenir o tratar el TEPT en menores de 18 años debido a la insuficiencia de evidencia. (Nice)
El National Center for PTSD también señala que actualmente no existe evidencia suficiente para considerar los ISRS un tratamiento de primera línea del TEPT infantil o adolescente. (Veterans Affairs)
Eso no significa que un adolescente traumatizado nunca pueda recibir medicación.
Puede tener simultáneamente:
una depresión grave;
otro trastorno de ansiedad;
TDAH;
otros síntomas que requieran tratamiento específico.
Entonces tratamos esa condición según su indicación.
Pero no considero razonable utilizar un medicamento para evitar hacer el verdadero trabajo terapéutico sobre el trauma.
¿Cuándo debemos pedir ayuda profesional?
Yo valoraría pronto a un adolescente cuando después de una experiencia traumática aparecen:
- pesadillas persistentes;
- flashbacks;
- evitación importante;
- ataques de ansiedad;
- aislamiento progresivo;
- incapacidad para acudir al instituto;
- consumo de sustancias;
- conductas de riesgo;
- agresividad nueva;
- síntomas depresivos;
- autolesiones;
- pensamientos de muerte;
- deterioro claro respecto a su funcionamiento previo.
También cuando los síntomas parecen inicialmente moderados pero no mejoran con el paso de las semanas.
La intervención no consiste necesariamente en diagnosticar TEPT.
A veces confirmaremos que está realizando una recuperación esperable y necesitaremos simplemente seguimiento y apoyo.
Cuándo la situación es urgente
La prioridad cambia cuando aparecen:
- riesgo suicida;
- autolesiones graves;
- violencia importante;
- intoxicación;
- incapacidad para garantizar seguridad;
- psicosis;
- abuso o amenaza que continúa ocurriendo.
En estos casos no esperamos a ver si los síntomas disminuyen por sí solos.
Especialmente en abuso o violencia, el primer tratamiento es:
que deje de existir el peligro.
No podemos realizar una terapia magnífica mientras el adolescente continúa siendo traumatizado.
Mi experiencia clínica: no intento conseguir que olvide
Hay una frase que escucho con frecuencia:
«Doctor, queremos que olvide lo que pasó.»
Y normalmente tengo que explicar algo incómodo.
Probablemente no queremos que lo olvide.
Las personas no suelen borrar voluntariamente acontecimientos importantes de su historia.
El objetivo es otro.
Que pueda recordarlo sin volver a vivirlo cada vez.
Que pueda subir otra vez a un coche después de un accidente.
Dormir.
Volver al instituto.
Relacionarse.
Recuperar sensación de seguridad.
Dejar de organizar su vida alrededor de evitar el recuerdo.
También he visto otro error frecuente.
Después de algo grave, todos empiezan a mirar al adolescente como si fuera de cristal.
«No hagas esto.»
«No salgas.»
«No queremos que te alteres.»
«Mejor no vuelvas allí.»
Esa protección puede ser necesaria inicialmente.
Pero prolongada indefinidamente puede terminar transmitiéndole:
«Efectivamente, ya no eres capaz de enfrentarte al mundo.»
Yo prefiero otra dirección.
Primero seguridad.
Después recuperación progresiva.
He visto adolescentes sufrir muchísimo después de accidentes, agresiones, violencia o situaciones de acoso y recuperar después una vida plenamente funcional.
Tener TEPT no significa quedar condenado para siempre por aquello que ocurrió.
Pero tampoco ayuda fingir que no ocurrió.
El trabajo terapéutico está precisamente entre esos dos extremos:
reconocer la herida sin construir toda la identidad alrededor de ella.
Preguntas frecuentes sobre trauma y TEPT en adolescentes
¿Todo adolescente que vive un trauma desarrolla estrés postraumático?
No. Muchas personas presentan inicialmente síntomas de estrés y se recuperan sin desarrollar TEPT. (Organización Mundial de la Salud)
¿Puede tener TEPT aunque no quiera hablar de lo ocurrido?
Sí. La evitación de recuerdos y conversaciones puede formar parte del trastorno, aunque también puede aparecer como una reacción temporal tras un acontecimiento grave.
¿Las pesadillas son normales después de un trauma?
Pueden aparecer inicialmente. Si persisten, son intensas o se acompañan de otros síntomas y deterioro, conviene valorar un posible TEPT. (Nice)
¿El TEPT puede producir agresividad?
En adolescentes pueden aparecer irritabilidad, impulsividad y conductas agresivas además de los síntomas clásicos. (Veterans Affairs)
¿Puede afectar a las notas?
Sí. Trauma y TEPT pueden interferir con atención, sueño, asistencia y funcionamiento académico. (Veterans Affairs)
¿Es bueno obligarlo a hablar para que lo saque?
No. El debriefing psicológico obligatorio inmediatamente después del trauma no se recomienda. Hay que ofrecer apoyo y, cuando está indicado, una intervención terapéutica estructurada. (Nice)
¿Cuál es el tratamiento psicológico con más evidencia?
La terapia cognitivo-conductual centrada en trauma, especialmente TF-CBT, dispone de una sólida evidencia en niños y adolescentes. (PubMed)
¿EMDR funciona en adolescentes?
Existe evidencia favorable y se incluye entre las terapias para TEPT, aunque las recomendaciones para menores suelen priorizar TF-CBT y situar EMDR en determinados casos. (Nice)
¿Necesitará antidepresivos?
No necesariamente. Los tratamientos psicológicos centrados en trauma constituyen la primera línea y NICE no recomienda farmacoterapia específicamente para TEPT en menores de 18 años. Otra enfermedad coexistente puede requerir tratamiento farmacológico por su propia indicación. (Nice)
¿Puede superar completamente un TEPT?
Muchos adolescentes mejoran de forma importante con tratamiento adecuado. La existencia de terapias eficaces está bien establecida, aunque el pronóstico individual depende del tipo de trauma, duración, comorbilidades y contexto. # Trauma en adolescentes: lo ocurrido importa, pero no tiene por qué decidir el resto de su vida Una experiencia traumática puede cambiar temporalmente la forma en que un adolescente: duerme, confía, se relaciona, estudia, interpreta el peligro. Pero debemos evitar dos mensajes. «No ha pasado nada.» Ha pasado. Y quizá ha sido muy importante. Pero también: «Esto te marcará para siempre.» No necesariamente. Tenemos tratamientos eficaces. El cerebro adolescente continúa desarrollándose. Existen recursos personales. Familiares. Sociales. Terapéuticos. Cuando el trauma deriva de bullying o ciberbullying, primero debemos garantizar seguridad. Si ha producido rechazo escolar, habrá que recuperar progresivamente la asistencia. Si predomina el aislamiento, puede consultar mi hijo adolescente no sale de su habitación. Y si el trauma está deteriorando gravemente la convivencia, puede ampliar información en conflictos familiares graves con adolescentes. # Psiquiatra para trauma y TEPT en adolescentes en Marbella Cuando valoro a un adolescente después de un acontecimiento traumático, mi objetivo no es conseguir que cuente todos los detalles durante la primera consulta. Primero quiero saber: si actualmente está seguro; qué ocurrió; cómo funcionaba antes; qué ha cambiado; cómo duerme; qué evita; qué recuerdos aparecen; cómo está de ánimo; si existen autolesiones; si consume sustancias; qué ocurre en el instituto; qué apoyo tiene. Después podemos decidir si estamos ante una reacción postraumática transitoria, TEPT, depresión, ansiedad, duelo u otra situación. Y a partir de ahí plantear el tratamiento adecuado. El objetivo final no es borrar una parte de su historia. Es conseguir que pueda recordar lo sucedido sin que ese recuerdo continúe decidiendo dónde puede ir, con quién puede relacionarse y qué vida puede tener. Puede consultar la guía general de Psiquiatría Adolescente y la información sobre atención en Psiquiatría Adolescente en Marbella. Dr. Cristóbal López Martín\ Médico Psiquiatra — Marbella He mantenido P37 dentro del límite acordado y he dado especial peso a cuatro elementos que creo que la hacen más sólida clínicamente: no patologizar la reacción inicial, no forzar el relato del trauma, priorizar TF-CBT/terapias centradas en trauma y no utilizar medicación como tratamiento rutinario del TEPT adolescente. La evidencia de NICE fue además revisada nuevamente en su vigilancia de 2025. La P38 queda centrada en trastorno bipolar en adolescentes, reservando P39 para primer episodio psicótico. El eje clínico será especialmente prudente: irritabilidad, cambios de humor o dormir mal no bastan para diagnosticar bipolaridad; buscamos episodios definidos con cambios simultáneos de ánimo, energía, sueño, pensamiento y conducta. (PubMed)
Guías relacionadas de psiquiatría adolescente
Sobre el autor
¿Algo que vivió le sigue persiguiendo?
El trauma adolescente tiene tratamientos específicos con evidencia. No hay que resignarse a convivir con él.
Secretaría · L-V 10h–19h · 672 472 847 · Teléfono y WhatsApp
Fuera de horario · 638 073 131 · Solo WhatsApp
Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. Ante una emergencia, llame al 112. Conducta suicida: Línea 024.