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Dr. Cristóbal López MartínMarbella · Psiquiatría privada

Guía para familias · Después de la crisis

Intento de suicidio en adolescentes: qué hacer después y cómo reducir el riesgo de repetición

Dr. Cristóbal López Martín · Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805

Col. 29-880512-18 añosEspañol e inglésOnline en toda España
En esta página · 18 apartados

Si un adolescente acaba de realizar un intento de suicidio, no es una situación para esperar una cita ambulatoria ni para decidir en casa si «realmente quería morir». Necesita una valoración urgente.

Si el episodio es reciente, existe una posible intoxicación, lesión, alteración de conciencia, riesgo de repetirlo o no puede garantizarse su seguridad, llame al 112 o acuda a Urgencias. La Línea 024 apoya a la persona y a su familia, pero no sustituye al 112 ante una emergencia.

Después comienza una segunda etapa que a menudo recibe menos atención:

¿Qué hacemos cuando la crisis inmediata ha pasado?

Porque salir físicamente bien de un intento no significa que el problema haya terminado.

El periodo posterior a una crisis suicida, y especialmente después del alta hospitalaria, es un periodo de especial vulnerabilidad. La Comunidad de Madrid advierte expresamente de que el riesgo sigue siendo elevado tras el alta, y la evidencia internacional continúa señalando este periodo como prioritario para seguimiento y prevención. (Comunidad de Madrid)

Por eso esta guía no trata simplemente de sobrevivir al episodio. Trata de organizar lo que ocurre después.

En 30 segundos
  • Intento reciente, intoxicación o riesgo → 112 o Urgencias, no una consulta ordinaria.
  • «Se arrepiente» importa, pero no basta: la evaluación no puede apoyarse solo en una promesa.
  • El alta no significa que el riesgo haya desaparecido: el seguimiento precoz es parte del tratamiento.
  • Objetivo real: que un segundo episodio sea menos probable porque se han cambiado las condiciones que hicieron posible el primero.
Esta guía forma parte de la guía completa para familias de psiquiatría adolescente, con las demás guías del área.

Un intento de suicidio cambia el nivel de evaluación

Pensar en morir requiere evaluación — lo desarrollamos en la guía sobre ideación suicida en adolescentes. Haber pasado del pensamiento a una conducta suicida añade información clínica muy importante.

Un intento previo constituye uno de los factores que más aumenta la preocupación ante futuros episodios. Las guías españolas de conducta suicida incluyen específicamente los intentos previos, la enfermedad mental grave, la falta de apoyo y las dudas sobre riesgo de repetición entre los elementos que justifican una actuación urgente. (GuíaSalud)

Esto no significa que el adolescente vaya inevitablemente a repetirlo. Significa:

No debemos tratar el intento como un acontecimiento aislado que ya terminó.

Qué hacer inmediatamente después de un intento

La prioridad inicial es médica y de seguridad. No intente realizar una evaluación psiquiátrica doméstica mientras desconoce si puede existir una intoxicación, lesión o complicación física.

Llame al 112 o acuda a Urgencias

Especialmente si:

  • el intento acaba de producirse;
  • existe una posible intoxicación;
  • hay alteración de conciencia;
  • existen lesiones;
  • está confuso o muy agitado;
  • mantiene intención suicida;
  • intenta marcharse para hacerse daño;
  • no puede garantizarse su seguridad.

Un intento suicida, una sobredosis o una intoxicación no esperan una consulta privada ordinaria.

No lo deje solo

En una situación de riesgo agudo, acompañar no significa interrogar constantemente. Significa que no quede sin supervisión mientras recibe la ayuda necesaria.

Facilite información útil

En Urgencias puede ser importante comunicar: qué ocurrió; cuándo; medicamentos que toma; posibles sustancias; antecedentes médicos; diagnósticos previos; autolesiones; intentos anteriores; cambios recientes; tratamiento actual.

No es el momento de ocultar datos por miedo a que «lo ingresen». Los profesionales necesitan información suficiente para decidir con seguridad.

Qué ocurre normalmente en Urgencias

Primero se atiende cualquier riesgo médico. Después, cuando el estado físico permite una entrevista adecuada, debe realizarse una evaluación del riesgo suicida y del estado mental.

La AAP recomienda que los adolescentes con conducta suicida reciban una evaluación adecuada que permita determinar el nivel asistencial, desarrollar medidas de seguridad y organizar la continuidad de cuidados. (American Academy of Pediatrics)

La evaluación no se limita a «¿te arrepientes?». Hay que estudiar: qué ocurrió antes del intento; qué estado emocional tenía; cuánto tiempo llevaba pensando en morir; si existía intención; intentos o autolesiones previas; depresión; ansiedad; trauma; sustancias; psicosis; bipolaridad; impulsividad; problemas familiares; acoso; acontecimientos vitales; apoyos disponibles; seguridad del domicilio.

También interesa saber cómo interpreta el adolescente ahora lo ocurrido.

«Dice que se arrepiente»: es importante, pero no basta

Después de un intento algunos adolescentes dicen: «ha sido una tontería», «no volverá a pasar», «quiero irme a casa».

Puede ser completamente sincero. Pero una evaluación no puede basarse únicamente en la tranquilidad de ese momento. Una crisis suicida puede fluctuar. También puede existir vergüenza, miedo a un ingreso o deseo de que termine la evaluación.

Por eso no considero suficiente una promesa del tipo:

«Te juro que nunca volveré a hacerlo.»

NIMH señala explícitamente que un contrato de seguridad o una simple promesa no sustituye un plan de seguridad y puede producir una falsa sensación de protección. (NIMH)

La voluntad del adolescente importa. Pero necesita integrarse con el resto de la información clínica.

¿Tiene que ingresar siempre?

No. Un intento suicida no significa automáticamente un ingreso psiquiátrico.

La decisión depende de: estado médico; riesgo actual; persistencia de la intención; estado mental; gravedad del trastorno subyacente; intentos anteriores; consumo; impulsividad; capacidad de colaborar; entorno familiar; posibilidad real de supervisión; acceso a seguimiento.

Algunos adolescentes necesitan ingreso. Otros pueden continuar con un tratamiento ambulatorio intensivo y suficientemente seguro después de una valoración especializada.

La pregunta no es «¿un intento = ingreso?». La pregunta es:

¿Puede este adolescente mantenerse razonablemente seguro fuera del hospital con el plan y los apoyos disponibles?

El alta no significa «ya está bien»

Este es uno de los mensajes más importantes de esta guía.

El alta significa que el equipo considera que, en ese momento y con el plan previsto, no necesita continuar ingresado. No significa:

  • que haya desaparecido todo pensamiento suicida;
  • que la depresión esté curada;
  • que la familia pueda volver inmediatamente a la normalidad anterior;
  • que ya no pueda existir riesgo.

NICE recomienda organizar la continuidad asistencial después de una conducta autolesiva y proporcionar atención inicial en un plazo de 48 horas cuando existen preocupaciones de seguridad persistentes. (NICE)

En Madrid existen además programas específicos de citación precoz tras intentos atendidos en Urgencias, con seguimiento en Salud Mental en un máximo de siete días. (Comunidad de Madrid)

La idea es clara: la transición entre hospital y casa no debería convertirse en un vacío asistencial.

Las primeras horas y días en casa

Para muchas familias, volver a casa resulta paradójicamente más angustioso que estar en Urgencias. En el hospital había profesionales. Ahora aparece: «¿y si vuelve a hacerlo?», «¿puedo dormir?», «¿tengo que vigilarlo todo el tiempo?».

No existe una regla universal de vigilancia idéntica para todas las familias. La intensidad de la supervisión debe formar parte del plan de alta y depender del riesgo. Pero hay varios principios útiles.

Saber a quién llamar

La familia debería salir con instrucciones claras sobre: profesional o recurso de seguimiento; fecha de revisión; qué hacer si aumenta la ideación; cuándo volver a Urgencias; cómo acceder a ayuda fuera de horario.

Reducir el acceso a medios peligrosos

La seguridad del entorno forma parte de la prevención. Medicamentos y otros medios potencialmente peligrosos deben almacenarse y supervisarse de forma proporcionada al riesgo.

No se trata de convertir la casa en una prisión. Se trata de dificultar que una crisis breve e impulsiva pueda transformarse inmediatamente en otra conducta suicida.

No dejar toda la responsabilidad sobre el adolescente

Frases como «si vuelves a sentirte mal, nos lo dices» son útiles. Pero insuficientes. Algunos jóvenes no avisan en el momento de máxima crisis. La familia y los profesionales también deben observar cambios y mantener contacto.

Ni interrogatorio permanente ni fingir que no ocurrió

Repetir «¿por qué lo hiciste?», «¿cómo nos has podido hacer esto?» puede añadir culpa y vergüenza. Un adolescente puede no comprender todavía completamente su propia conducta, y tampoco necesita narrar veinte veces los mismos detalles a familiares distintos. (NHS England)

El otro extremo — «no hablamos del tema para no recordárselo» — tampoco suele ser útil. La diferencia está entre hablar para entender y prevenir e interrogar para obtener una explicación que calme a los adultos.

El plan de seguridad después de un intento

Debe construirse, siempre que sea posible, con participación del adolescente y la familia. Puede incluir:

  • señales personales de empeoramiento;
  • situaciones que aumentan el riesgo;
  • estrategias para ganar tiempo;
  • personas a las que acudir;
  • profesionales disponibles;
  • cómo pedir ayuda;
  • medidas para reducir el acceso a medios;
  • criterios para volver inmediatamente a Urgencias.

NIMH recomienda elaborar el plan de seguridad incluyendo a padres o tutores cuando sea posible. Pero debemos ser precisos con la evidencia: una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 encontró evidencia todavía limitada para considerar el plan de seguridad, por sí solo, un tratamiento suficiente en niños y adolescentes. (JAMA Pediatrics 2025)

Plan de seguridad, sí. Plan de seguridad como único tratamiento, no.

El seguimiento precoz importa. Un estudio de 2026 encontró que aproximadamente una cuarta parte de los jóvenes que habían acudido a Urgencias por ideación o intento suicida regresaban durante los seis meses posteriores. No significa que la repetición sea inevitable: significa que el seguimiento no debería dejarse al azar. (PubMed 2026)

Qué se trata después: el intento no es el diagnóstico

Un intento suicida no es un diagnóstico. Tenemos que descubrir qué hay debajo. Puede existir depresión, trastorno bipolar, trauma, ansiedad, psicosis, TDAH e impulsividad, un trastorno alimentario, consumo de sustancias, problemas graves de regulación emocional, acoso o una crisis interpersonal intensa.

Tratar únicamente la «suicidalidad» sin tratar la depresión, el consumo, la psicosis o el trauma deja abierto el mecanismo que generó la crisis.

No existe una psicoterapia única para todos: la evidencia reciente identifica como componentes frecuentes la implicación familiar, el seguimiento tras el alta, la psicoeducación, la regulación emocional y el tratamiento específico del trastorno subyacente. En adolescentes con autolesión repetida y grave desregulación emocional, la DBT-A puede ser especialmente relevante. (NICE)

El hecho de haber intentado suicidarse no determina por sí solo qué medicación necesita: primero hay que establecer qué trastorno se está tratando. Y cuando existe riesgo, la medicación debe permanecer custodiada y entregarse de forma supervisada según el plan clínico. La página sobre medicación psiquiátrica en adolescentes desarrolla los principios generales.

La familia también necesita ayuda. Un sistema familiar aterrorizado puede acabar oscilando entre la vigilancia absoluta y la normalización prematura. El objetivo es otro: protección proporcionada, comunicación, tratamiento y recuperación gradual de autonomía.

Volver al instituto y recuperar autonomía

No existe un plazo universal. La reincorporación dependerá de estado mental, sueño, riesgo, causa del intento, ambiente escolar, posibles desencadenantes y capacidad para funcionar. Puede ser necesario coordinarse con el centro, pero sin difundir detalles clínicos innecesarios: el instituto necesita saber aquello que permita proteger y facilitar la vuelta, no conocer toda la intimidad del adolescente.

¿Puede quedarse solo? Depende del nivel de riesgo y del momento. Inmediatamente después de un intento importante puede ser necesaria una supervisión estrecha; con la mejoría y un plan estable, la autonomía debe recuperarse de manera gradual. La supervisión también es un tratamiento que debe revisarse y reducirse cuando sea seguro.

Cuándo volver inmediatamente a Urgencias

Después del alta, vuelva a solicitar atención inmediata si aparece:

  • un nuevo intento;
  • intención actual de morir;
  • preparación para otra conducta suicida;
  • acceso a medios junto con intención;
  • intoxicación;
  • psicosis;
  • agitación grave;
  • desaparición con riesgo;
  • conducta imprevisible que impida garantizar la seguridad;
  • empeoramiento súbito que la familia no puede manejar.
Ante peligro inmediato: 112 o Urgencias. La Línea 024 ofrece apoyo a personas con conducta suicida y a familiares, pero deriva al 112 cuando identifica una emergencia y no sustituye la asistencia sanitaria urgente. (Ministerio de Sanidad)

Mi opinión clínica: el alta debe responder a cinco preguntas

Antes de que un adolescente vuelva a casa después de un intento, me interesa que existan respuestas razonablemente claras a cinco preguntas:

  • ¿Qué creemos que ocurrió? No necesariamente un diagnóstico definitivo, pero sí una formulación.
  • ¿Qué riesgo existe ahora? No una puntuación aislada, sino una evaluación clínica.
  • ¿Qué vamos a cambiar desde hoy? Tratamiento, supervisión, entorno, sustancias, conflictos o factores mantenedores.
  • ¿Qué hará la familia si vuelve la crisis? Debe existir un plan concreto.
  • ¿Quién va a revisar al adolescente y cuándo? «Pidan cita si vuelve a encontrarse mal» no es suficiente.

Después de un intento no me conformo con «estaba deprimido». Quiero reconstruir cómo se pasó del sufrimiento a la conducta: qué ocurrió ese día, qué cambió en las horas previas, si hubo una discusión, una ruptura, una intoxicación, una humillación, si aumentó bruscamente la desesperanza, si se quedó solo. Esta reconstrucción no busca culpables. Busca puntos donde poder intervenir la próxima vez antes de llegar al mismo lugar.

Mi objetivo no es conseguir que la familia viva permanentemente aterrorizada. Es conseguir que el segundo episodio sea menos probable porque ahora conocemos mejor las señales, existe un tratamiento y sabemos cómo actuar antes de que una crisis vuelva a quedarse sin salida.

Seguimiento tras un intento de suicidio en adolescentes en Marbella

Una vez resuelta la emergencia hospitalaria y cuando el adolescente puede continuar de forma ambulatoria, la evaluación psiquiátrica debe integrar el intento, el riesgo actual, los antecedentes, el diagnóstico, las sustancias, el sueño, la familia, el instituto, las relaciones, los tratamientos previos y el plan de seguridad.

El seguimiento inicial suele necesitar mayor proximidad que una consulta rutinaria; después puede espaciarse según evolución. Puede consultar el marco general de psiquiatría para adolescentes o la atención con un psiquiatra de adolescentes en Marbella una vez que la situación haya dejado de requerir Urgencias.

En mi consulta el seguimiento sigue el método 90-60-30: tiempo clínico real para reconstruir lo ocurrido, no una revisión exprés. Puede conocerlo en mi forma de trabajar.

Una consulta privada nunca debe sustituir al 112 o a un servicio hospitalario ante un intento reciente o riesgo inmediato.

Preguntas frecuentes después de un intento de suicidio

¿Después de un intento hay que ir siempre a Urgencias?

Sí. Un intento reciente necesita valoración médica y de salud mental proporcionada a lo ocurrido. No debe manejarse únicamente en casa.

Dice que no quería morir de verdad. ¿Importa?

Sí, pero no cierra la evaluación. Deben estudiarse intención, contexto, impulsividad, riesgo actual, autolesiones previas y qué hizo posible que la conducta ocurriera.

¿Siempre necesitará ingreso psiquiátrico?

No. El ingreso depende del riesgo actual, estado mental, gravedad, apoyo familiar y posibilidad de tratamiento ambulatorio seguro.

¿El alta significa que ya no existe riesgo?

No. El periodo posterior al alta requiere especial atención y continuidad asistencial. (Comunidad de Madrid)

¿Cuándo debería tener la siguiente consulta?

Debe seguirse el plan del equipo que realizó el alta. NICE recomienda atención inicial en 48 horas cuando persisten preocupaciones de seguridad, y programas españoles específicos organizan seguimiento precoz tras intentos. (NICE)

¿Puedo dejarlo solo?

Depende del riesgo. Inmediatamente después de una crisis grave puede necesitar supervisión estrecha. La autonomía se recupera gradualmente según evolución y criterio clínico.

¿Debo guardar la medicación?

Cuando existe riesgo suicida, el acceso a medicamentos potencialmente peligrosos debe supervisarse y formar parte del plan de seguridad.

¿Debo hablar del intento o intentar olvidarlo?

Hay que poder hablar, pero sin convertir cada conversación en un interrogatorio. El objetivo es comprender, tratar y prevenir.

¿Puede volver a intentarlo?

Existe riesgo de repetición, especialmente cuando persisten los factores que llevaron al primer episodio. Por eso son importantes el tratamiento, el seguimiento y la seguridad. (PubMed)

¿Cuándo vuelvo a llamar al 112?

Ante un nuevo intento, intención suicida inmediata, intoxicación, psicosis, gran agitación o imposibilidad de mantenerlo seguro.

Sobre el autor

CL
Dr. Cristóbal López Martín Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805 · Colegio Oficial de Médicos de Málaga

Después de más de 25 años de experiencia clínica, mi forma de valorar los problemas de salud mental durante la adolescencia parte de un principio: un síntoma aislado rara vez explica toda la historia. Cada valoración integra el desarrollo del adolescente, su familia, el instituto, el sueño, los hábitos y su funcionamiento real, no solo el síntoma que motiva la consulta.

En el blog escribo sobre los temas que más se repiten en consulta. Paso consulta presencial como psiquiatra en Marbella y atiendo también online. Para familias que necesitan una valoración presencial puede consultar Psiquiatra Adolescente en Marbella.

Última revisión médica: 26 de agosto de 2026.

Cuando la emergencia ha pasado, el seguimiento no puede esperar

Si su hijo ya ha sido atendido y necesita organizar el seguimiento ambulatorio, una valoración completa ayuda a entender qué ocurrió y a reducir el riesgo de repetición. Ante riesgo inmediato: 112.

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Este contenido tiene finalidad divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. Ante una emergencia, llame al 112. Conducta suicida: Línea 024.