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Eso cambia lo que significa quedarse sin ella. Y hay además un detalle sobre la dosis que sorprende a todo el mundo.
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El antidepresivo que se receta por sus efectos secundarios
Cuando alguien llega con una depresión en la que además no duerme y no come, la mirtazapina resuelve tres problemas con una sola pastilla. No es casualidad que se recete tanto en esas situaciones.
De ahí sale la primera consecuencia práctica de quedarse sin ella: lo primero que se pierde no es el ánimo, es el sueño y el apetito. Y se pierden pronto, en la primera o la segunda noche.
La paradoja de la dosis
Y este es el dato que casi nadie conoce y que explica una confusión muy repetida.
Con la mirtazapina, las dosis bajas sedan más que las altas. Sí, al revés de lo que dicta la intuición. A medida que se sube, aparecen otros efectos que contrarrestan en parte la somnolencia, de modo que mucha gente nota que duerme peor cuando le suben la cantidad.
Es de los pocos casos en que un paciente me dice algo que suena a error y no lo es: «desde que me la subieron, duermo peor». Tiene toda la razón, y no es una impresión suya. Lo cuento porque quien no lo sabe suele hacer lo contrario de lo que le conviene — subir todavía más buscando dormir — y porque explica por qué la dosis para el sueño y la dosis para el ánimo no son la misma cosa.
— Dr. Cristóbal López Martín
¿Cuánto margen tengo?
Intermedio. Si la tomabas a diario, lo del sueño se nota la primera o segunda noche; el resto de síntomas, si aparecen, lo hacen en los primeros días:
- Insomnio, y a menudo marcado Es lo más característico y lo más inmediato.
- Pérdida de apetito Vuelve el que había antes, que en algunos casos era muy poco.
- Ansiedad e inquietud
- Náuseas y malestar
- Irritabilidad y sueños vívidos
- Mareo Menos marcado que con otros antidepresivos.
El peso: la otra cara
La mirtazapina puede aumentar el apetito y el peso de forma notable, y ahí hay dos situaciones opuestas que conviene distinguir:
- Si se recetó precisamente porque no comías, ese efecto era el objetivo y probablemente ayudó.
- Si el peso se ha convertido en un problema, es un motivo perfectamente legítimo para revisar el tratamiento — y de los que más gente calla. No es una queja frívola: la salud física forma parte del tratamiento.
Lo que no procede es dejarla por tu cuenta por ese motivo. Hay margen para hacer algo, pero solo si se pone sobre la mesa.
Qué no hacer
- Subir la dosis para dormir mejor Con este fármaco puede conseguir lo contrario.
- Dejarla de golpe tras un uso prolongado Aunque el cuadro sea moderado, el insomnio de esos días es duro.
- Reanudar tu dosis tras semanas sin tomarla Se pierde la tolerancia a la sedación y volver de golpe puede dejarte muy atontado.
- Compensar con alcohol o con otro sedante que tengas en casa.
- Dejarla por el peso sin decirlo Esa decisión, tomada en silencio, es la que más recaídas provoca con este fármaco.
- Conducir si notas somnolencia residual por la mañana.
Cuándo no esperar
Llama al 024 —línea de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas— o al 112 si aparecen ideas de hacerte daño, agitación intensa o confusión importante. Y consulta sin demora si aparece fiebre, dolor de garganta o aftas en la boca, que con este fármaco conviene valorar.
Cómo se resuelve
Con una valoración médica que revise por qué se indicó —y muy en concreto si el sueño y el apetito eran parte del motivo—, cuánto tiempo llevas, desde qué día no la tomas, qué ha pasado con el peso y cómo estás durmiendo.
Con eso se decide cómo reanudar, si conviene ajustar la dosis en un sentido o en otro —que aquí no siempre es hacia arriba— o si procede replantear algo.
Cuando de la valoración se concluye que mantener el tratamiento es lo adecuado, y siempre que esté clínicamente indicado y conforme a la normativa vigente, puede emitirse la correspondiente receta electrónica privada, válida en cualquier farmacia autorizada para dispensar la medicación prescrita.
La emisión de una receta electrónica nunca es automática. Toda receta médica constituye un acto médico, y la receta es el resultado de la valoración clínica, no su sustituto.
Mi objetivo no es únicamente renovar una receta, sino comprobar que el tratamiento sigue siendo el más adecuado. Atiendo de forma presencial y online, y por consulta online sigo a pacientes de toda España.
Preguntas frecuentes
Desde que me subieron la dosis duermo peor, ¿es posible?
Es perfectamente posible y no es una impresión tuya. Con la mirtazapina, las dosis bajas sedan más que las altas: al subir aparecen otros efectos que contrarrestan en parte la somnolencia. Por eso subir más buscando dormir suele ser justo lo contrario de lo que conviene.
¿Cuántos días puedo estar sin mirtazapina?
El margen es intermedio, pero el efecto sobre el sueño se nota la primera o segunda noche. El resto de síntomas, si aparecen, lo hacen en los primeros días. Conviene resolverlo pronto y no dejarlo pasar.
Lo primero que noto es que no duermo, ¿es normal?
Sí, es lo característico de este fármaco. Como buena parte de su utilidad estaba en el sueño y el apetito, eso es lo primero que se pierde al interrumpirlo, antes que cualquier cambio del ánimo.
He engordado bastante, ¿puedo dejarla?
Es un motivo legítimo para revisar el tratamiento, pero no para interrumpirlo por tu cuenta. La mirtazapina puede aumentar el apetito y el peso de forma notable, y hay margen para hacer algo —ajustes, alternativas—, pero solo si el problema se pone sobre la mesa.
Me la dieron porque no comía ni dormía, ¿sigue teniendo sentido?
Merece revisarse. Si el sueño y el apetito eran parte del motivo y esa situación se ha resuelto, es razonable plantear si el tratamiento sigue siendo el más adecuado o si conviene otra cosa. Esa es exactamente la conversación que abre esta situación.
¿Puedo retomar mi dosis tras varias semanas?
No por tu cuenta. Se pierde la tolerancia a su efecto sedante, de modo que volver directamente a la dosis anterior puede dejarte muy atontado al día siguiente. La reintroducción se valora.
¿Puedo tomar otro antidepresivo que tengo en casa?
No. La mirtazapina tiene un mecanismo distinto del de los antidepresivos más habituales y no son intercambiables: el cambio requiere criterio médico y una transición planificada.
¿Se puede dejar la mirtazapina del todo?
Sí, y suele hacerse sin especial dificultad cuando se planifica y se baja de forma progresiva. Lo que más cuesta de ese proceso no es la retirada en sí, sino recolocar el sueño, así que conviene abordarlo a la vez.
Dime si te la dieron también por el sueño o el apetito
Con la mirtazapina esa respuesta cambia el planteamiento entero. Escribe indicando por qué te la recetaron, la dosis que llevabas, desde qué día no la tomas y qué ha pasado con tu peso y tu sueño.
Atiendo por consulta online a pacientes de toda España, en español y en inglés, y también de forma presencial. Puedes ver cómo trabajo como psiquiatra en Marbella o escribir directamente a secretaría.
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