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Dr. Cristóbal López MartínMarbella · Psiquiatría privada
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Comorbilidad y coordinación

TDAH y trastornos alimentarios: diagnóstico y tratamiento

El TDAH y los trastornos de la conducta alimentaria pueden coexistir, pero una asociación no explica automáticamente cada atracón, olvido de comida o dificultad para concentrarse. Hace falta reconstruir la historia y tratar ambos problemas sin que una intervención empeore el otro.

Más de 25 años de experiencia clínicaEvaluación psiquiátrica coordinadaMarbella · consulta online · atención en inglés
Asociación no es causaLos estudios muestran mayor coexistencia, no una explicación única para cada paciente.
La inatención se diferenciaEl TDAH empieza en el desarrollo; hambre, purgas, ansiedad y poco sueño pueden imitarlo.
La medicación se coordinaApetito, peso, crecimiento, pulso, tensión y uso real forman parte del seguimiento.

Qué relación hay entre TDAH y trastornos alimentarios

Las revisiones y estudios poblacionales encuentran más TCA entre personas con TDAH y más TDAH entre determinados grupos con TCA. La asociación suele ser más visible en cuadros con atracones o purgas que en anorexia restrictiva, aunque pueden coexistir con cualquier diagnóstico.

Lo que sí puede afirmarse

Existe una asociación estadística y pueden compartir vulnerabilidades o factores familiares y ambientales.

Lo que no demuestra

Que el TDAH cause cada TCA, que todos los pacientes se atracarán o que medicar el TDAH cure el problema alimentario.

Por qué importa

Un TDAH no reconocido puede dificultar planificación, regularidad, asistencia y uso de habilidades.

Por qué exige prudencia

Restricción, purgas, depresión, trauma, sueño y sustancias también alteran atención e impulsividad.

Un metaanálisis publicado en 2016 encontró un mayor riesgo de TCA en personas con TDAH, pero agrupó estudios distintos y no prueba una cadena causal individual. Un amplio estudio sueco de registros y familias observó asociaciones con varios TCA y posible responsabilidad familiar compartida; tampoco permite reducir la historia clínica a genética.

El diagnóstico correcto tiene utilidad práctica. Permite añadir apoyos ejecutivos, revisar medicación y anticipar pérdida de estructura, sin presentar el TDAH como defecto de voluntad.

Dos diagnósticos pueden coexistir y necesitar tratamiento; ninguno debe utilizarse para explicar con prisa todo lo que hace la persona.

Cómo puede influir el TDAH en la alimentación

El TDAH afecta de forma variable a atención, inhibición, planificación y regulación. En la comida, esas diferencias pueden interactuar con hambre, disponibilidad, emociones, dietas, medicación y entorno.

Mecanismos que se exploran

  • Perder la noción del tiempo, aplazar comidas y llegar con hambre intensa al final del día.
  • Dificultad para planificar compra, cocinar, llevar comida o sostener una rutina compleja.
  • Responder con rapidez a alimentos disponibles antes de registrar señales y consecuencias.
  • Buscar estimulación o alivio emocional a través de comer, entrenar o comprar productos.
  • Notar tarde hambre, saciedad, fatiga o activación y depender de señales externas.
  • Abandonar un plan tras un fallo por frustración, vergüenza o pensamiento de todo o nada.
  • Dificultad para mantener en mente estrategias aprendidas durante una situación intensa.
  • Efectos de medicación sobre apetito y horario, seguidos en algunos casos de hambre al disminuir su acción.

Ningún mecanismo es exclusivo del TDAH. Saltarse el almuerzo puede deberse a desorganización, a una restricción deliberada, a miedo, a falta de recursos o a un efecto farmacológico.

La pregunta clínica no es solo qué ocurrió, sino para qué, desde cuándo, con qué pensamientos y qué pasa después. Esa secuencia orienta una intervención específica.

Ejemplo orientativo

Una persona trabaja hiperconcentrada, olvida comer y llega a casa con hambre intensa; después pierde el control y se culpa. Otra retrasa la comida a propósito para ahorrar calorías. La conducta externa parece igual al mediodía, pero el plan no es el mismo.

Atracones, bulimia, restricción y ARFID con TDAH

La comorbilidad no se limita al trastorno por atracón. El TDAH puede coexistir con cualquier presentación, y la misma persona puede cambiar de patrón durante su evolución.

Trastorno por atracón

Se estudian pérdida de control, regularidad, privación, emoción e impulsividad sin atribuir cada episodio al TDAH.

Bulimia nerviosa

La secuencia puede incluir dieta, hambre, atracón y purga; la impulsividad puede influir, pero no reemplaza el tratamiento específico.

Anorexia y restricción

Puede haber TDAH previo, mientras malnutrición y obsesión empeoran atención, memoria y flexibilidad.

ARFID

Preparar comida, cambiar de actividad, sensibilidad o poco interés pueden combinarse con dificultades ejecutivas.

Ejercicio compulsivo

La búsqueda de estimulación o descarga puede coexistir con compensación, rigidez y miedo a descansar.

Comer irregular sin TCA

Desorganización o impulsividad pueden causar dificultades relevantes sin cumplir un diagnóstico alimentario.

Un atracón clínico no es simplemente picar, comer rápido o superar lo planeado. Se valora una cantidad claramente grande en el contexto, sensación de no poder parar y las características diagnósticas correspondientes.

De igual forma, una comida olvidada no demuestra anorexia. El diagnóstico pregunta por repetición, función, consecuencias y cogniciones relacionadas con peso, figura o miedo.

Evite el atajo “es impulsividad”. Puede esconder restricción, trauma, depresión, inseguridad alimentaria o un TCA que necesita tratamiento propio.

TDAH o problemas de atención causados por el TCA

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo: varios síntomas aparecen en la infancia, persisten y afectan más de un contexto. Las dificultades que empiezan durante una restricción grave o una depresión no bastan para diagnosticarlo.

En móvil, deslice la tabla horizontalmente para verla completa.

ObservaciónPosibles explicacionesQué ayuda a diferenciarRespuesta inicial
Olvida comerFunción ejecutiva, evitación, apetito bajo o efecto farmacológico.Intención, horario, miedo, medicación y patrón previo.Proteger estructura mientras se evalúa.
No se concentraTDAH, malnutrición, depresión, ansiedad, sueño o sustancias.Inicio infantil, contextos, evolución con nutrición y estado mental.Corregir riesgo y reconstruir historia.
Come impulsivamenteHambre intensa, TDAH, emoción, disponibilidad o atracón.Privación previa, pérdida de control, cantidad y malestar.Regularidad y evaluación diagnóstica.
Se mueve sin pararHiperactividad, ansiedad, compulsión o compensación.Función, culpa, reglas, lesión y capacidad de descansar.Limitar riesgo y valorar ambos cuadros.
Mejora con estimulanteRespuesta farmacológica inespecífica o TDAH tratado.Criterios completos, beneficio funcional y seguimiento.No usar la respuesta como prueba diagnóstica.

La concentración puede mejorar al restaurar nutrición, sueño y estabilidad, pero eso no excluye un TDAH previo. También puede mantenerse un TDAH auténtico después de mejorar el TCA.

Informes escolares, historia familiar y ejemplos anteriores al problema alimentario aportan información. En adultos no siempre existen documentos; se reconstruye con rigor sin exigir una memoria perfecta.

Cómo se realiza el diagnóstico

No existe un análisis de sangre ni un cuestionario único que confirme esta combinación. La valoración psiquiátrica integra desarrollo, síntomas actuales, conductas alimentarias, salud física, medicación y funcionamiento.

Historia clínica esencial

  • Síntomas de inatención e hiperactividad-impulsividad desde la infancia y en varios contextos.
  • Escolaridad, trabajo, relaciones, conducción, finanzas, sueño y organización cotidiana.
  • Inicio de dietas, restricción, atracones, purgas, ejercicio y cambios corporales.
  • Horarios de comida en días con y sin medicación, trabajo, estudio o fin de semana.
  • Constantes, crecimiento, peso evolutivo, síntomas físicos, analítica y ECG cuando proceda.
  • Depresión, ansiedad, trauma, autismo, TOC, bipolaridad, sueño y uso de sustancias.
  • Tratamientos previos, beneficios, efectos adversos, adherencia y razones de suspensión.
  • Riesgo suicida, autolesión, intoxicación, purgas y deterioro médico.

Las escalas de TDAH y TCA son apoyos, no árbitros. Una escala puede sobredetectar síntomas de atención durante depresión o infradetectar un TCA si pregunta solo por deseo de adelgazar.

Cuando hay desnutrición o inestabilidad grave, se prioriza la seguridad y se sigue recogiendo historia. Posponer una conclusión definitiva no equivale a ignorar las dificultades ejecutivas presentes.

Diagnosticar bien no exige esperar a que todo esté perfecto; exige distinguir lo urgente, lo provisional y lo que está respaldado por la historia.

Medicación para el TDAH cuando existe un TCA

La coexistencia de un TCA no obliga automáticamente a retirar un tratamiento eficaz para TDAH ni convierte todos los fármacos en adecuados. Se individualiza según estado médico, diagnóstico, riesgo de uso indebido y capacidad de seguimiento.

Antes de prescribir

Se confirman indicación, síntomas objetivo, constantes, antecedentes cardiacos, sustancias, medicación y situación nutricional.

Durante el tratamiento

Se miden beneficio funcional, apetito, horario de ingesta, peso o crecimiento, pulso, tensión y efectos psiquiátricos.

Si aparece pérdida de apetito

Se revisan horario, dosis, preparación de comidas y balance riesgo-beneficio; no se normaliza un deterioro persistente.

Si existe uso indebido

Se pregunta sin castigo, se protege la dispensación y se reevalúan formulación, alternativa y tratamiento de adicción.

Los estimulantes pueden reducir apetito y peso y requieren vigilancia cardiovascular y de potencial de abuso. Los no estimulantes también tienen efectos adversos e interacciones; no son una categoría automáticamente inocua.

En menores se controla crecimiento y se escucha a cuidadores y adolescente. En adultos, una caída mantenida de peso, purgas, deshidratación o uso para no comer obliga a revisar pronto el plan.

No cambie dosis ni suspenda por su cuenta. La retirada brusca, el rebote de síntomas o un TCA desatendido pueden crear nuevos problemas; el prescriptor coordina el ajuste.

Lisdexanfetamina: España no es Estados Unidos

La información de internet mezcla autorizaciones regulatorias. Que un medicamento tenga una indicación en Estados Unidos no significa que esa indicación esté autorizada en España.

Distinción práctica

  • La ficha técnica española de Elvanse consultada en CIMA establece su indicación para TDAH dentro de las condiciones autorizadas.
  • En Estados Unidos, la FDA incluye además el trastorno por atracón moderado o grave en adultos en el etiquetado de Vyvanse.
  • Una autorización estadounidense no convierte el uso para atracón en indicación española ni sustituye la valoración clínica.
  • No es un fármaco para adelgazar y la ficha estadounidense advierte que no está indicado para pérdida de peso.
  • La presencia de TDAH y atracones exige definir qué diagnóstico se trata, con qué objetivo y cómo se medirá.

Un médico puede valorar usos fuera de ficha técnica dentro del marco clínico y legal aplicable, pero debe explicarlos y documentar beneficio-riesgo. Esta página no recomienda una prescripción concreta.

La guía de medicación en los TCA desarrolla las opciones por diagnóstico, sus límites y el papel central de psicoterapia, nutrición y control médico.

Error frecuente

“He leído que está aprobado para atracones” no basta. Hay que preguntar en qué país, para qué gravedad, qué contraindicaciones existen y si el episodio descrito cumple realmente un trastorno por atracón.

Uso indebido de estimulantes, control del peso y adicciones

La mayoría de las personas tratadas no deben ser tratadas como culpables. Aun así, el potencial de abuso y la posibilidad de usar un estimulante para suprimir apetito obligan a preguntar de forma rutinaria y no estigmatizante.

Uso terapéutico

Se toma según prescripción, mejora objetivos acordados y se comunica beneficio, efecto adverso o dificultad.

Uso distinto al prescrito

Aumentar dosis, reservarlo para no comer, triturar, compartir, comprar o mezclar requiere intervención.

Riesgo alimentario

La reducción deliberada de apetito puede reforzar restricción, pérdida de peso, atracones posteriores o purgas.

Riesgo adictivo

Craving, pérdida de control, escalada, consecuencias y dificultad para parar se evalúan como posible trastorno por uso.

Un estudio en estudiantes universitarios encontró que el uso indebido de estimulantes para perder peso se asociaba con más síntomas alimentarios y conductas de purga. Su porcentaje pertenece a esa muestra y no debe extrapolarse a toda persona con TDAH.

Si existe riesgo, pueden acordarse dispensación limitada, supervisión, formulaciones con menor potencial de uso indebido u otras alternativas. La decisión pertenece al plan clínico y no se reduce a retirar de forma punitiva.

Información que conviene contar sin miedo

  • Tomar más o menos cantidad que la indicada o cambiar el horario para afectar la comida.
  • Combinar con cafeína alta, preentrenos, descongestivos, alcohol u otras drogas.
  • Comprar, vender, prestar o usar medicación de otra persona.
  • Palpitaciones, dolor torácico, insomnio marcado, agitación, paranoia o ánimo muy bajo.
  • Deseo intenso de consumir, ocultación, escalada de dosis o incapacidad para reducir.

Estructura de comidas compatible con TDAH

Confiar solo en notar hambre o acordarse puede fallar. Una estructura externa protege la nutrición mientras se recuperan señales internas y se trata el TCA.

Adaptaciones prácticas

  • Horarios visibles con alarmas concretas que indiquen la acción, no solo “comer”.
  • Comidas y tentempiés accesibles en trabajo, mochila, coche o lugar de estudio.
  • Lista de compra recurrente y opciones de baja preparación para días difíciles.
  • Preparar la toma siguiente antes de entrar en una tarea de hiperconcentración.
  • Usar acompañamiento o una llamada breve cuando iniciar la comida es el obstáculo.
  • Evitar planes tan complejos que un cambio convierta el día en un fracaso.
  • Coordinar el horario farmacológico y la ingesta con prescriptor y profesional de nutrición.
  • Planificar el momento en que baja el efecto sin responder con restricción al hambre posterior.

La simplicidad no significa una dieta limitada. Significa reducir pasos ejecutivos manteniendo suficiencia, variedad y exposiciones terapéuticas.

Las aplicaciones pueden ayudar con recordatorios y perjudicar si activan recuento, perfeccionismo o comprobación. Se seleccionan por función y se retiran si alimentan el TCA.

Una alarma no reemplaza el tratamiento; puede impedir que una dificultad de memoria se convierta cada día en privación y pérdida de control.

Cómo adaptar la psicoterapia del TCA al TDAH

No se rebaja la terapia ni se sustituyen técnicas eficaces. Se ajusta la forma de presentar, practicar y recordar para que el tratamiento pueda utilizarse fuera de la consulta.

Sesión clara

Agenda breve, prioridades visibles, pausas y resumen escrito de una o dos acciones.

Tareas pequeñas

Dividir una meta en pasos observables con lugar, hora, señal y apoyo.

Práctica en consulta

Ensayar recordatorios, resolución de problemas o exposición en vez de depender de una explicación larga.

Entorno

Modificar disponibilidad, rutas, notificaciones y objetos visibles para reducir decisiones repetidas.

Revisión sin vergüenza

Analizar por qué una tarea no ocurrió y rediseñarla, sin confundir dificultad ejecutiva con falta de compromiso.

Emoción e impulsividad

Practicar pausa, tolerancia al malestar y alternativas que estén accesibles en el momento crítico.

La terapia cognitivo-conductual para bulimia o atracón, el tratamiento familiar para adolescentes y las intervenciones para ARFID conservan sus objetivos centrales. Las adaptaciones ayudan a completar comidas, registros y experimentos, no eliminan lo que genera ansiedad.

Si hay trauma, autismo, adicción o depresión, la secuencia y el formato se coordinan. Intentar trabajar diez objetivos simultáneos puede aumentar abandono; se prioriza seguridad y los mecanismos de mayor impacto.

Adaptar no es excusar. El paciente sigue participando activamente, pero el plan deja de exigir que el propio síntoma ejecutivo organice todo el tratamiento.

TDAH y TCA en niños y adolescentes

Durante el crecimiento, apetito, peso y talla se valoran en trayectoria, no con una cifra aislada. La medicación, el horario escolar y la disponibilidad de comida pueden modificar cuándo y cuánto come el menor.

Un plan escolar y familiar puede incluir

  • Desayuno antes de la medicación cuando el equipo lo indique.
  • Tiempo, lugar y supervisión suficientes para almuerzo y tentempiés.
  • Alternativas discretas si el comedor, ruido o transición dificultan comer.
  • Control de crecimiento, constantes, sueño, ánimo y rendimiento.
  • Administración adulta de medicación cuando exista riesgo de olvido o uso indebido.
  • Comunicación limitada a las personas necesarias, respetando privacidad.
  • Reducción temporal de ejercicio si nutrición, crecimiento o seguridad lo requieren.
  • Un modo claro de responder a comidas incompletas sin castigo ni compensación.

NICE recomienda vigilar crecimiento y peso en niños y adolescentes tratados con medicación para TDAH y adoptar estrategias si la pérdida de peso preocupa. La ficha técnica española de lisdexanfetamina también contempla seguimiento de crecimiento y de efectos cardiovasculares.

La voz del adolescente importa, pero la responsabilidad no se transfiere de golpe si existe riesgo. La autonomía se devuelve por pasos cuando puede sostener nutrición, medicación y seguridad.

Ejemplo orientativo

Un alumno no almuerza porque el efecto del fármaco reduce el apetito y el recreo es caótico. Esperar a que “tenga ganas” no resuelve el problema; familia, centro y equipo acuerdan horario, opción tolerable y seguimiento del crecimiento.

Adultos con TDAH y un trastorno alimentario

Turnos, teletrabajo, cuidado de hijos, viajes y economía influyen en la regularidad. Un plan clínicamente correcto pero imposible de ejecutar necesita rediseño, no más culpa.

Trabajo

Bloquear pausas, llevar comida y avisar a una persona acordada puede proteger tomas en días intensos.

Casa

Reducir pasos, repetir una base de compra y compartir tareas evita que cocinar dependa de energía perfecta.

Dinero

Presupuesto, compras planificadas y límites a pedidos impulsivos pueden reducir escasez y vergüenza.

Sueño

Insomnio y horarios irregulares empeoran atención, apetito y regulación; se revisan junto con la medicación.

Conducción y sustancias

Se pregunta por seguridad, alcohol, cannabis, estimulantes y mezcla con medicación.

Relaciones

Se acuerda apoyo sin convertir a la pareja en supervisora permanente de comida y pastillas.

En mujeres adultas, cambios hormonales, embarazo o posparto pueden modificar síntomas y relación con el cuerpo; el plan farmacológico requiere revisión específica. En cualquier género, deseo de embarazo, salud cardiovascular y otras medicaciones deben comunicarse.

La consulta online puede facilitar continuidad para algunos adultos estables, pero no sustituye exploración física ni un nivel intensivo cuando existe riesgo. La idoneidad se revisa, no se presupone por comodidad.

Qué puede hacer la familia o la pareja

La familia puede ayudar a externalizar estructura y detectar cambios, especialmente en menores. Su función no es diagnosticar ni vigilar cada bocado, sino aplicar un plan acordado y comunicar riesgo.

Apoyos útiles

  • Hablar de hechos: comidas omitidas, atracones, purgas, mareos o medicación agotada antes de tiempo.
  • Compartir compras, preparación o una comida sin comentarios sobre peso y voluntad.
  • Recordar una acción acordada en vez de repetir muchas instrucciones.
  • Asistir a una sesión para aprender qué pertenece al TDAH, al TCA y al plan familiar.
  • Guardar o dispensar medicación si se ha acordado por edad o riesgo.
  • Evitar usar el diagnóstico como insulto durante conflictos cotidianos.
  • Solicitar ayuda ante deterioro sin esperar a que la persona admita cada síntoma.

Una frase como “eres impulsivo y por eso te atracas” mezcla etiqueta y juicio. Es más útil decir “has llegado sin comer tres días y anoche volviste a perder el control; revisemos el plan y contactemos con el equipo”.

En adultos se respeta confidencialidad y consentimiento. El profesional puede recibir información de familiares aunque no siempre pueda devolver datos clínicos sin autorización.

Coordinación entre psiquiatría, psicología, nutrición y medicina

Los mensajes contradictorios aumentan riesgo: una persona no debería recibir una dieta restrictiva en un lugar, exposición a alimentos en otro y un ajuste farmacológico sin que nadie conozca el conjunto.

Psiquiatría

Integra diagnósticos, riesgo, medicación, comorbilidad, sustancias y nivel de atención.

Medicina

Valora estabilidad física, crecimiento, constantes, analítica, ECG y complicaciones según el caso.

Psicología

Trata el TCA y adapta aprendizaje, emoción, impulsividad y organización sin perder objetivos.

Nutrición

Diseña una estructura suficiente y ejecutable, revisando efecto farmacológico, preferencias y exposiciones.

Conviene que una persona coordine decisiones y que todos sepan qué fármaco se toma, quién lo prescribe y qué cambios exigen contacto. Peso, apetito y atracones se interpretan junto con conducta y salud.

La intensidad del tratamiento depende de riesgo y capacidad para comer con apoyo ambulatorio. Un TDAH no es motivo para excluir de un programa; puede requerir adaptaciones y mayor estructura.

Objetivos compartidos: nutrición segura, menos conductas de TCA, mejor función ejecutiva y una vida sostenible. Mejorar uno a costa de deteriorar otro obliga a revisar.

Prevención de recaídas cuando hay TDAH

Las vacaciones, cambios de turno, exámenes o una interrupción farmacológica pueden desordenar horarios antes de que reaparezcan síntomas evidentes. El plan identifica señales ejecutivas y alimentarias.

Señales tempranas personales

  • Dejar de comprar alimentos básicos o quedarse sin opciones accesibles.
  • Perder alarmas, cancelar citas o dejar medicación sin revisión.
  • Pasar muchas horas sin comer y aumentar episodios nocturnos.
  • Volver a dietas rígidas para “compensar el caos”.
  • Buscar dosis extra, usar el fármaco para no comer u ocultar el consumo.
  • Dormir peor, aumentar sustancias, aislarse o abandonar apoyos.
  • Responder a un fallo con vergüenza y renunciar al resto del plan.

La respuesta se escribe con acciones: reponer comida, recuperar horario, avisar a una persona, adelantar revisión o detener ejercicio. “Organizarme mejor” es demasiado abstracto para una crisis.

La página sobre prevención de recaídas en TCA permite convertir señales verdes, amarillas, naranjas y rojas en respuestas escalonadas. En esta comorbilidad se incluye además medicación y riesgo de uso indebido.

Un plan robusto no depende de recordar todo en el peor momento: deja visibles las siguientes acciones y quién puede ayudar a iniciarlas.

Cuándo buscar atención urgente

Las complicaciones del TCA y de la medicación o sustancias pueden sumarse. Ante una emergencia no se espera a la siguiente revisión ni se modifica el tratamiento en casa como única respuesta.

Llame al 112 o acuda a urgencias ante

  • Desmayo, convulsión, confusión, debilidad extrema o incapacidad para mantenerse en pie.
  • Dolor torácico, falta de aire, palpitaciones intensas o signos cardiovasculares agudos.
  • Sangre en vómito o heces, dolor abdominal intenso o vómitos repetidos.
  • Deshidratación grave o incapacidad para mantener líquidos.
  • Sobredosis, intoxicación, agitación extrema, paranoia o mezcla peligrosa de sustancias.
  • Ideas suicidas con intención o plan, intento o autolesión grave.

Si se sospecha sobredosis, no se provoca el vómito salvo indicación de emergencias. Se lleva el envase o se informa del nombre, dosis, horario y posibles combinaciones.

Fuera de urgencia, pérdida mantenida de peso o crecimiento, purgas, palpitaciones, apetito muy reducido o medicación usada con otra finalidad requieren contacto clínico pronto.

Preguntas sobre TDAH y TCA

Autor y revisión médica

Dr. Cristóbal López Martín
Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805 · Más de 25 años de experiencia clínica.

Contenido divulgativo en español de España, edición del 28 de agosto de 2026. No diagnostica TDAH ni un TCA y no modifica una prescripción individual.

Fuentes clínicas principales

  1. NICE NG87. Attention deficit hyperactivity disorder: diagnosis and management. Diagnóstico, medicación y vigilancia de peso y crecimiento.
  2. AEMPS CIMA. Ficha técnica de Elvanse. Indicación española, seguridad, crecimiento, control cardiovascular y potencial de abuso.
  3. U.S. Food and Drug Administration. Vyvanse prescribing information. Indicaciones estadounidenses y advertencias regulatorias.
  4. American Psychiatric Association. Practice Guideline for the Treatment of Patients With Eating Disorders, 2023.
  5. Nazar BP, et al. The risk of eating disorders comorbid with attention-deficit/hyperactivity disorder. Revisión sistemática y metaanálisis, 2016.
  6. Yao S, et al. Associations Between Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder and Various Eating Disorders. Estudio sueco de registros y familias, 2019.
  7. Sonneville KR, et al. Childhood hyperactivity/inattention and eating disturbances predict binge eating in adolescence. Estudio longitudinal, 2015.
  8. Jeffers AJ, et al. Misuse of prescription stimulants for weight loss. Estudio sobre uso indebido, síntomas alimentarios y conductas de control de peso, 2013.
  9. NICE NG69. Eating disorders: recognition and treatment. Tratamiento del TCA, comorbilidad y coordinación.

Tratar el TDAH sin perder de vista la alimentación

Valoración psiquiátrica de historia evolutiva, patrón alimentario, medicación, salud y comorbilidad, con coordinación médica, psicológica y nutricional cuando procede. Ante sobredosis, desmayo, dolor torácico o riesgo suicida, llame al 112.

Fuentes para ampliar y contrastar