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Dr. Cristóbal López MartínMarbella · Psiquiatría privada
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SALUD MENTAL Y DECISIONES LABORALES

Cuándo dejar un trabajo por salud mental: señales para decidir sin destruirse ni precipitarse

No todo malestar exige dimitir y no toda permanencia es valentía. La decisión adecuada depende de la gravedad clínica, del riesgo, de lo que puede cambiarse y de las consecuencias reales de marcharse.

Dr. Cristóbal López · Col. 29-8805Más de 25 años de experienciaMarbella · Online · English spoken
En esta página · 16 apartados

No todo malestar exige dimitir y no toda permanencia es valentía. La decisión adecuada depende de la gravedad clínica, del riesgo, de lo que puede cambiarse y de las consecuencias reales de marcharse.

Autor y revisor médico: Dr. Cristóbal López Martín, médico psiquiatra, colegiado 29-8805. Más de 25 años de experiencia clínica. Revisión: 26 de agosto de 2026.

Esta página forma parte de la información médica completa sobre el estrés laboral del Dr. Cristóbal López Martín.

¿Cuándo conviene dejar un trabajo por salud mental?

LA RESPUESTA QUE CASI NADIE QUIERE OÍR

Dejar un trabajo empieza a ser una opción clínicamente razonable cuando el daño es grave o persistente, afecta al funcionamiento fuera del empleo, existe riesgo para la seguridad y las modificaciones posibles han fracasado o no son viables.

No hay un síntoma único que obligue a dimitir. Tampoco existe una medalla por permanecer hasta que el cuerpo redacte la carta de renuncia mediante una crisis de pánico, una depresión o un ingreso. La decisión debe comparar el daño de quedarse con los riesgos de marcharse.

Si existe violencia, amenaza, riesgo suicida, intoxicación, psicosis, errores peligrosos o incapacidad para mantenerse a salvo, la prioridad no es completar una matriz de ventajas e inconvenientes. Hay que interrumpir la exposición cuando sea posible y pedir ayuda urgente.

En ausencia de peligro inmediato, conviene recuperar algo de sueño y estabilidad antes de una decisión irreversible. La mente agotada tiende a presentar dos opciones: soportarlo todo o abandonar mañana. Casi siempre existen pasos intermedios que merecen ser estudiados.

Idea central: marcharse puede ser protección, no fracaso. Pero también puede agravar la salud si se hace durante una crisis, sin recursos económicos, sin conocer las consecuencias y sin tratar el problema clínico.

Semáforo para valorar la situación laboral

ORIENTACIÓN INICIAL

Este semáforo no diagnostica ni decide por usted. Ayuda a distinguir una etapa exigente de una situación que necesita intervención o salida urgente.

Verde: observar y prevenir

  • El malestar es reciente y ligado a un pico concreto.
  • Se recupera con descanso y conserva vida fuera del trabajo.
  • Puede hablar del problema y existen apoyos.
  • No hay deterioro importante ni riesgo.

Conviene ajustar carga, horarios y recuperación antes de que se cronifique.

Ámbar: intervenir ya

  • Los síntomas duran varias semanas.
  • El sueño, la concentración o las relaciones empeoran.
  • Teme acudir, evita tareas o trabaja enfermo.
  • Los intentos de cambio no se aplican o no bastan.

Solicite valoración y estudie adaptación, traslado, baja o búsqueda de otro empleo.

Rojo: proteger la seguridad

  • Ideas de muerte o autolesión.
  • Violencia, amenaza o peligro físico.
  • Consumo descontrolado o varios días sin dormir.
  • Errores que ponen en riesgo a otras personas.

Busque ayuda urgente y no permanezca solo con el problema.

Una situación verde puede convertirse en ámbar si se mantiene. Una situación roja no se vuelve segura porque quede poco para las vacaciones. El calendario empresarial tiene una comprensión bastante limitada de la fisiología humana.

Diez señales de que el trabajo está dañando seriamente su salud mental

CUANDO EL PRECIO YA ES DEMASIADO ALTO

1. No se recupera al desconectar

Los fines de semana o vacaciones reducen poco los síntomas, o la mejoría desaparece al recibir un mensaje. El sistema permanece en alerta incluso lejos del puesto.

2. El sueño se ha convertido en otra jornada

Tarda horas en dormir, despierta pensando en el trabajo o necesita sustancias para apagar la mente. Sin sueño, empeoran juicio y regulación emocional.

3. El malestar invade toda la vida

Ya no disfruta, se aísla y responde con irritación a quienes intentan ayudar. El trabajo ocupa el espacio mental que antes pertenecía a relaciones y descanso.

4. Aparecen síntomas físicos repetidos

Palpitaciones, cefalea, tensión, molestias digestivas o fatiga pueden acompañar al estrés. Necesitan valoración si son nuevos, intensos o persistentes.

5. Está perdiendo capacidad funcional

Comete errores, tarda mucho más, bloquea decisiones o evita reuniones. Trabajar más horas solo oculta temporalmente el deterioro.

6. Se automedica para soportarlo

Aumentan alcohol, cannabis, estimulantes o tranquilizantes. Convertir una sustancia en equipo de protección laboral añade un segundo problema.

7. Sus límites se castigan o ignoran

Las peticiones razonables reciben represalias, burlas o promesas que nunca se cumplen. La ausencia de cambio se convierte en información.

8. El entorno contradice sus valores

Se le exige mentir, dañar, encubrir o actuar de una manera que produce lesión moral. No es simple falta de motivación.

9. Vive bajo miedo o humillación

Acoso, amenazas, discriminación o violencia requieren intervención organizativa y, según el caso, asesoramiento especializado. La psicoterapia no debe utilizarse para adaptar a alguien a un daño evitable.

10. Ha dejado de reconocer quién era

La persona se vuelve cínica, desesperanzada o emocionalmente ausente. A veces el indicador más claro llega de quienes conviven con ella.

Nota clínica: en consulta no pregunto únicamente “¿cuánto estrés tiene?”. Pregunto qué ha cambiado en el sueño, el carácter, las decisiones, el cuerpo, las sustancias y la capacidad para imaginar una salida.

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Estrés, burnout, trastorno adaptativo, ansiedad o depresión

NO TODAS LAS RAZONES PARA MARCHARSE SON EL MISMO DIAGNÓSTICO

La etiqueta importa porque cambia el plan. Dejar el puesto puede retirar un desencadenante, pero no sustituye el tratamiento de una depresión, un trastorno de ansiedad o un problema de consumo.

Deslice horizontalmente para consultar toda la tabla.

SituaciónQué predominaRelación con el empleoQué valorar antes de salir
Estrés laboralTensión ante demandas que superan recursos o control.Puede ser temporal o crónico.Si carga, horario, apoyo o autonomía pueden modificarse.
BurnoutAgotamiento, distancia mental y menor eficacia.Específico del contexto laboral.Si una recuperación y rediseño real son posibles.
Trastorno adaptativoAnsiedad, tristeza o conducta tras un estresor identificable.Existe una cronología clara.Gravedad, tratamiento y continuidad del estresor.
Trastorno de ansiedadPreocupación, pánico, miedo o evitación con patrón propio.Puede comenzar en el puesto y generalizarse.Si el cambio laboral resolvería o trasladaría el patrón.
DepresiónÁnimo bajo o pérdida de interés con otros síntomas.Suele afectar también fuera del trabajo.Riesgo suicida, tratamiento y capacidad para decidir.
InsomnioDificultad para dormir con repercusión diurna.Puede estar mantenido por horarios o anticipación.Causas, medicación, turnos y seguridad.

El trabajo puede ser causa, precipitante, agravante o simplemente el lugar donde primero se hace visible el problema. Afirmar cuál de estas relaciones existe exige una historia clínica y laboral rigurosa.

También puede ocurrir que el puesto sea objetivamente razonable, pero un perfeccionismo extremo, una ansiedad previa o un episodio depresivo vuelvan intolerables demandas habituales. Reconocerlo no culpa a la persona; evita abandonar un empleo tras otro sin tratar el patrón que viaja con ella.

Adaptar, pausar, cambiar de puesto o dejar el trabajo

CUATRO CAMINOS, NO DOS

La decisión no es siempre “aguantar o dimitir”. Puede existir una solución intermedia que proteja la salud sin cortar de inmediato ingresos, antigüedad y red profesional.

AdaptarCarga, horario, instrucciones, pausas, exposición al conflicto o supervisión pueden modificarse de forma concreta y revisable.
PausarSi existe incapacidad temporal, una baja permite tratarse y evaluar con más estabilidad. No es una estrategia de negociación.
CambiarUn traslado, otra función, turno o equipo puede retirar el estresor sin perder toda la relación laboral.
SalirEs razonable cuando el daño continúa, el entorno no cambia, no existe alternativa segura o el coste de permanecer supera el de marcharse.

Cuándo intentar primero una adaptación

Puede merecer la pena si el problema es identificable, existe interlocución de buena fe y la persona conserva capacidad para probar cambios. Las medidas deben ser específicas: “menos estrés” no se ejecuta; “prioridades por escrito y retirada temporal de guardias” sí puede evaluarse.

La OMS recomienda considerar ajustes como flexibilidad horaria, tareas modificadas, tiempo para citas y reuniones de apoyo. Su viabilidad y encaje legal dependen del caso, del puesto y del marco aplicable.

Cuándo una salida gana peso

La salida gana peso cuando la organización niega riesgos evidentes, castiga cualquier límite, mantiene conductas abusivas o incumple acuerdos repetidamente. También cuando las funciones son intrínsecamente incompatibles con la salud actual y no existe alternativa proporcionada.

El dato más valioso no es una promesa, sino una conducta sostenida. Si después de varias conversaciones todo sigue igual, esa repetición forma parte de la evaluación.

Antes de aconsejar que deje el trabajo hay que conocer su economía y su familia

LA VIDA REAL TAMBIÉN ENTRA EN LA CONSULTA

Desde la silla del psiquiatra o del psicólogo es muy fácil decir: «deje ese trabajo». Para quien tiene una hipoteca, hijos, familiares a cargo o un único sueldo en casa, esa frase puede abrir una crisis económica además de la clínica.

En España, encontrar otro puesto equivalente no siempre es rápido ni sencillo. La edad, el sector, la localidad, el tipo de contrato, la formación y el propio estado de salud condicionan las alternativas reales. No se puede recomendar una renuncia como si todas las personas dispusieran de ahorros, una segunda nómina o una oferta esperando.

Mi criterio clínico: en mi opinión, algunos profesionales pecan de ligereza al aconsejar que alguien abandone su empleo sin conocer antes sus ingresos, deudas, hipoteca o alquiler, cargas familiares, ahorro disponible, empleabilidad y red de apoyo.

La salud mental importa, pero también importa que la solución no provoque un problema aún mayor. Estudiar las consecuencias económicas no significa restar importancia al sufrimiento ni obligar a permanecer en un entorno dañino.

Necesitar salir no siempre significa dimitir mañana

Puede ser necesario reconocer que ese trabajo debe terminar y, al mismo tiempo, preparar la salida por etapas. Buscar otra oferta, solicitar un traslado, negociar una adaptación o valorar una incapacidad temporal cuando existe criterio clínico pueden proteger salud e ingresos.

Hay situaciones en las que esperar no es seguro

Si existe violencia, riesgo suicida, peligro físico, deterioro grave o posibilidad de causar daño a terceros, la seguridad tiene prioridad. En ese caso hay que interrumpir la exposición cuando sea posible y activar ayuda sanitaria, preventiva o jurídica sin esperar a tener un plan económico perfecto.

Una recomendación responsable necesita dos planes

El primero es clínico: qué síntomas existen, qué riesgo hay y qué tratamiento o pausa necesita la persona. El segundo es práctico: cómo pagará los gastos esenciales, qué derechos debe comprobar, qué alternativas laborales tiene y quién puede ayudar durante la transición.

Un profesional puede acompañar la decisión, pero no debe tomarla desde una visión parcial. Antes de decir «márchese», tiene que preguntar qué ocurrirá el día después y durante los meses siguientes.

Preguntas que debe responder antes de presentar una baja voluntaria

DECIDIR CON LA CABEZA SUFICIENTEMENTE DESPEJADA

Sobre la salud

  • ¿Existe un diagnóstico o necesito valoración?
  • ¿Puedo decidir con el sueño actual?
  • ¿Hay riesgo si continúo esta semana?
  • ¿Qué tratamiento seguiré después?

Sobre el trabajo

  • ¿Qué factor concreto me enferma?
  • ¿Se ha intentado cambiar de forma verificable?
  • ¿Existe traslado o ajuste realista?
  • ¿Qué documentación debo conservar?

Sobre la salida

  • ¿Qué ingresos y gastos tendré?
  • ¿Conozco el preaviso aplicable?
  • ¿Tengo otra oferta o un plazo de búsqueda?
  • ¿Qué apoyo necesito durante la transición?

La prueba de las dos versiones

Escriba dos planes breves: qué ocurrirá durante los próximos tres meses si se queda y qué ocurrirá si se marcha. Incluya salud, dinero, relaciones, tratamiento y carrera, no solo la sensación del lunes por la mañana.

Después pregunte qué hechos sostienen cada predicción. “Nunca encontraré otro trabajo” y “todo se arreglará al salir” son certezas emocionales, no análisis. La decisión mejora cuando se sustituyen absolutos por probabilidades y medidas concretas.

No firme durante una descompensación si puede evitarlo

En una crisis intensa disminuyen atención, memoria de trabajo y tolerancia a incertidumbre. Si no existe peligro, puede ser prudente pedir tiempo, consultar y leer cualquier acuerdo con calma.

Si hay presión para firmar, conflicto contractual, posible acoso o consecuencias económicas importantes, busque asesoramiento laboral o jurídico independiente. El psiquiatra evalúa salud y funcionamiento; no sustituye a un abogado.

Baja médica, baja voluntaria y prestación por desempleo

INFORMACIÓN GENERAL PARA ESPAÑA

Estas figuras se confunden con facilidad y tienen consecuencias distintas. La decisión clínica de que una persona no puede trabajar temporalmente no equivale a dimitir, y dimitir no equivale a obtener una baja.

Incapacidad temporal

La Seguridad Social define la incapacidad temporal como la situación en la que una persona está imposibilitada temporalmente para trabajar y recibe asistencia sanitaria. Los partes oficiales corresponden a los profesionales y organismos habilitados según el momento y la contingencia.

Una baja puede dar tiempo para estabilizar síntomas y decidir, pero solo debe indicarse cuando existe incapacidad clínica y funcional. El informe de un psiquiatra privado puede documentar diagnóstico, evolución y limitaciones; no sustituye los partes oficiales.

Baja voluntaria

La dimisión extingue la relación laboral por voluntad de la persona trabajadora y requiere respetar el preaviso que establezca el convenio o la costumbre aplicable. Antes de comunicarla, revise contrato, convenio y asesoramiento si existen dudas.

El SEPE indica que, con carácter general, abandonar voluntariamente un empleo no coloca a la persona en situación legal de desempleo y no permite cobrar inmediatamente la prestación. Las situaciones posteriores tienen reglas propias; no improvise contando con un paro que quizá no corresponda.

No convierta una cuestión jurídica en una receta médica

Puede haber supuestos de extinción por incumplimiento empresarial, movilidad, modificaciones o protección frente a discriminación que exigen estudio individual. Esta página no recomienda una vía jurídica y no puede determinar derechos en un caso concreto.

Antes de dimitir: confirme por escrito el preaviso, el efecto sobre el desempleo, la cobertura sanitaria, las vacaciones, el finiquito y cualquier cláusula relevante con fuentes oficiales o asesoramiento competente.

Plan seguro para dejar un trabajo por salud mental

UNA SALIDA QUE NO AÑADA OTRA CRISIS

Proteja primero la salud

Solicite valoración si los síntomas son persistentes o intensos. Establezca un plan para sueño, tratamiento, sustancias y seguridad antes de afrontar entrevistas, negociaciones o trámites.

Calcule el margen económico

Liste ingresos, gastos esenciales, deudas y meses de cobertura. Incluya el hecho de que una baja voluntaria no permite cobrar automáticamente el desempleo.

Explore alternativas discretamente

Actualice currículum, contacte con personas fiables y estudie sectores o puestos compatibles. Buscar una salida concreta reduce la sensación de encierro aunque todavía no se marche.

Documente sin obsesionarse

Conserve comunicaciones, solicitudes de cambio y respuestas importantes si existe conflicto. Ordene fechas y hechos; acumular miles de mensajes sin criterio puede aumentar la rumiación.

Prepare una comunicación breve

No necesita revelar el diagnóstico para justificar cada decisión personal. La comunicación debe ser clara, profesional y coherente con el preaviso y los procedimientos aplicables.

Planifique la primera semana fuera

Mantenga horarios, tratamiento, actividad y contacto social. Pasar de una agenda saturada a un vacío absoluto puede aumentar rumiación, culpa y síntomas depresivos.

Si todavía no puede marcharse

No poder salir ahora no significa aceptar el daño sin estrategia. Reduzca exposición innecesaria, utilice canales formales, proteja descanso, busque apoyo y construya un fondo o una alternativa por etapas.

En algunos casos, el primer objetivo no es renunciar, sino recuperar suficiente capacidad para buscar otro trabajo. Una salida preparada puede tardar semanas o meses y seguir siendo una forma activa de protección.

Qué ocurre después de dejar un trabajo dañino

SALIR ELIMINA UN ESTRESOR, NO BORRA EL SISTEMA NERVIOSO

Algunas personas sienten alivio inmediato. Otras presentan cansancio, tristeza, rabia o miedo cuando desaparece la urgencia que las mantenía funcionando.

Es posible dormir peor durante unos días, revisar mentalmente conversaciones o dudar de la decisión. La persistencia inicial de síntomas no demuestra que marcharse fuera un error; el organismo no cambia de estado al mismo ritmo que una nómina.

Recuperar antes de repetir

Conviene identificar qué pertenecía al entorno y qué patrón personal pudo contribuir: perfeccionismo, miedo al conflicto, hiperresponsabilidad o dificultad para pedir ayuda. El objetivo no es culparse, sino evitar una reproducción exacta en otro logotipo.

Volver a buscar trabajo

Defina condiciones mínimas, funciones, horario, límites y señales de riesgo. Una entrevista también sirve para evaluar a la empresa, aunque la decoración intente sugerir que solo examinan al candidato.

Si ha estado de baja y vuelve a la misma empresa o a otra, consulte la guía sobre volver al trabajo después de una baja por salud mental. La reincorporación debe valorar capacidad real y prevención de recaídas.

El profesional que quería dimitir un lunes de madrugada

EJEMPLO COMPUESTO Y ANONIMIZADO

Situación: un responsable de 42 años lleva meses con sobrecarga, cambios de criterio y mensajes nocturnos. Tras una crisis de ansiedad, redacta una renuncia a las cuatro de la mañana.

Evaluación: duerme tres horas, ha aumentado alcohol y presenta un trastorno adaptativo con ansiedad y ánimo depresivo. No existe peligro inmediato en el puesto, pero su capacidad para decidir está claramente alterada.

Intervención: no envía la carta esa noche. Se inicia tratamiento, se valora temporalmente su capacidad laboral y recibe asesoramiento sobre consecuencias económicas y opciones internas.

Decisión: tres semanas después, con mejor sueño, concluye que el entorno no cambiará y prepara una salida con otra oferta. La conclusión es parecida; la diferencia es que ahora responde a un plan y no a una crisis.

Este caso no indica que toda persona deba esperar. Cuando hay violencia, riesgo o deterioro grave, la protección puede requerir una actuación inmediata. El ejemplo muestra por qué estabilizar primero mejora las decisiones cuando ese margen existe.

Cuándo pedir ayuda urgente

SEGURIDAD ANTES QUE CARRERA

Busque atención urgente si aparecen ideas suicidas con intención o plan, autolesiones, pérdida de contacto con la realidad, agitación extrema, varios días sin dormir con conducta extraña, intoxicación o incapacidad para mantenerse a salvo.

En España: ante peligro inmediato, llame al 112 o acuda a Urgencias. La Línea 024 atiende a personas con ideación o riesgo suicida y a familiares; no sustituye la atención presencial en una emergencia.

Si el riesgo está en el propio lugar de trabajo —violencia, amenaza, conducción insegura, maquinaria o responsabilidad sobre terceros— aléjese de la exposición cuando sea posible y active los recursos de emergencia y prevención correspondientes.

La regla de los tres filtros antes de firmar nada

EL ORDEN DE LAS DECISIONES

Una decisión irreversible tomada desde el agotamiento suele ser una mala decisión, no porque la conclusión sea errónea, sino porque el cerebro que decide está funcionando en modo emergencia. Con ansiedad alta o depresión instalada, la atención se estrecha, todo parece urgente y la capacidad de imaginar alternativas se reduce de forma medible.

Los tres filtros, en orden

  • Filtro clínico: ¿hay un cuadro tratable —insomnio, ansiedad, depresión— distorsionando la valoración? Se trata primero. Muchas dimisiones «inevitables» dejan de serlo cuando la persona duerme y piensa con claridad.
  • Filtro del puesto: ¿el problema es este puesto, este jefe, este turno... o cualquier trabajo ahora mismo? Si es lo segundo, cambiar de empresa no curará nada.
  • Filtro de la decisión: solo cuando los dos primeros están respondidos tiene sentido decidir quedarse, negociar, pedir una baja o marcharse. Y entonces la decisión suele tomarse con serenidad, no con pánico.

Este orden no es una forma de posponer indefinidamente. Es la manera de que, decida lo que decida, la decisión sea suya y no de su síntoma.

Preguntas frecuentes sobre dejar el trabajo por salud mental

DUDAS FRECUENTES

¿Cómo saber si debo dejar mi trabajo por salud mental?

La decisión resulta más razonable cuando el daño es intenso o persistente, afecta a varias áreas, existe riesgo, los cambios viables no funcionan o el entorno no permite protegerse. Conviene valorar la salud y las consecuencias laborales antes de renunciar, salvo peligro inmediato.

¿Es mejor pedir una baja antes de renunciar?

Si existe incapacidad temporal por un problema de salud, una baja puede permitir tratarse y decidir con mayor estabilidad. No debe utilizarse como estrategia laboral, sino indicarse por criterios clínicos y funcionales.

¿Puedo cobrar el paro si dejo voluntariamente el trabajo?

Con carácter general, una baja voluntaria no coloca a la persona en situación legal de desempleo y no permite cobrar inmediatamente la prestación. Debe verificarse el caso concreto con el SEPE o asesoramiento laboral antes de dimitir.

¿Qué señales indican que el trabajo está afectando seriamente a mi salud?

Insomnio persistente, crisis de ansiedad, síntomas depresivos, consumo creciente, errores peligrosos, deterioro de relaciones y ausencia de recuperación son señales importantes. Las ideas suicidas o el peligro requieren ayuda urgente.

¿Un trabajo tóxico siempre debe abandonarse?

No existe una respuesta universal. A veces pueden reducirse los riesgos mediante límites, cambio de funciones, intervención preventiva o traslado; en otras situaciones el entorno no cambia y salir es la opción más protectora.

¿Debo renunciar durante una crisis de ansiedad?

Si no hay peligro inmediato, es preferible estabilizar la crisis y aplazar decisiones irreversibles hasta recuperar sueño y capacidad de análisis. Si el entorno implica riesgo, hay que priorizar la seguridad y buscar ayuda.

¿Qué debo preparar antes de dejar el trabajo?

Revise salud, finanzas, preaviso, cobertura sanitaria, documentación, alternativas y red de apoyo. No firme acuerdos que no comprende y solicite asesoramiento jurídico o laboral si existen conflictos.

¿Dejar el trabajo cura el burnout o la depresión?

Salir de un entorno dañino puede reducir el estresor, pero no garantiza una recuperación automática. Los síntomas pueden persistir y conviene mantener el tratamiento, reconstruir rutinas y evitar trasladar el mismo patrón al siguiente empleo.

¿Es mala idea dimitir estando de baja o en plena crisis?

Como norma general, las decisiones irreversibles conviene aplazarlas hasta que el cuadro agudo esté tratado y la persona recupere sueño y claridad. La misma decisión, tomada semanas después con la mente despejada, puede mantenerse o cambiar; en ambos casos será más sólida.

Dr. Cristóbal López Martín · Médico psiquiatra · Col. 29-8805

Médico psiquiatra con más de 25 años de experiencia clínica. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Málaga y especialista en Psiquiatría vía MIR en el Hospital Regional Universitario Carlos Haya. Consulta privada en Marbella, presencial y online, en español e inglés.

En el blog publica artículos divulgativos sobre salud mental pensados para pacientes y familias, con el mismo criterio clínico que aplica en consulta.

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Referencias y fuentes institucionales

Antes de abandonar un trabajo, conviene saber qué está decidiendo: la persona o la crisis

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