ContenidoEn esta guía
- Lo primero: la medicación no borra lo que pasó
- Cuándo sí ayuda: síntomas concretos que se pueden aliviar
- Cuándo no: benzodiacepinas y otras fronteras
- Cómo se decide: una elección compartida, nunca impuesta
- El seguimiento: ajustar, revisar y, cuando toca, retirar
- Cuándo consultar conmigo
- Preguntas frecuentes
EL PUNTO DE PARTIDA
Lo primero: la medicación no borra lo que pasó
Muchas personas llegan a mi consulta esperando que un fármaco haga desaparecer los recuerdos. Entiendo el deseo, pero necesito decírselo con claridad: eso no existe y no lo prometo. El trauma se elabora, no se apaga con un interruptor químico.
Lo que sí puede hacer la medicación es distinto y más modesto. Puede bajar el nivel de alarma del cuerpo, sostener el ánimo cuando se hunde y ayudarle a dormir. No cura, pero a veces devuelve el suelo firme desde el que empezar a trabajar.
Por eso el marco correcto no es «medicación o terapia», sino cómo se combinan. En el trauma, el tratamiento que transforma es la psicoterapia; el fármaco, cuando toca, es el andamio que la hace posible. Si quiere entender esa diferencia con más detalle, la desarrollo en la página sobre psiquiatra o psicólogo en el trauma.
USOS REALES
Cuándo sí ayuda: síntomas concretos que se pueden aliviar
Hay situaciones en las que la medicación aporta un beneficio real y medible. No trata «el trauma» en abstracto, sino síntomas que le están quitando la vida día a día. Ahí es donde tiene sentido plantearla.
Estos son los escenarios donde suelo valorarla:
- Hiperactivación sostenida: el cuerpo en alerta permanente, sobresaltos, tensión que no baja.
- Depresión o ansiedad asociadas: cuando sobre el trauma se instala un ánimo hundido o una angustia que incapacita.
- Pesadillas e insomnio postraumático: hay opciones específicas para esto que valoramos caso por caso.
- Como puente hacia la terapia: a veces hay que bajar el ruido interno para poder empezar a hablar.
En estos casos los antidepresivos del grupo ISRS (como la sertralina o la paroxetina) y la venlafaxina tienen un papel avalado por las guías clínicas. No los menciono para que se automedique, sino para que sepa que existe una base seria detrás de la recomendación. La dosis, el ritmo y la elección concreta se deciden en consulta, nunca por su cuenta.
| Situación / síntoma | ¿Ayuda la medicación? | Matiz clínico |
|---|---|---|
| Recuerdos intrusivos y flashbacks | Solo indirectamente | La medicación no borra recuerdos; la terapia es lo que los reelabora. |
| Hiperactivación y sobresaltos | Sí, con frecuencia | Los ISRS y la venlafaxina pueden reducir el nivel de alarma corporal. |
| Depresión o ansiedad asociadas | Sí, claramente | Aquí el fármaco trata una condición añadida que agrava el cuadro. |
| Pesadillas e insomnio | A veces, muy útil | Existen opciones específicas que se valoran individualmente en consulta. |
| Angustia intensa puntual | No con benzodiacepinas | No están indicadas en TEPT; se buscan alternativas más seguras. |
LOS LÍMITES
Cuándo no: benzodiacepinas y otras fronteras
Ser honesto también significa decirle qué evito y por qué. La pregunta que más me hacen es por las pastillas para la ansiedad inmediata, y aquí mi respuesta es prudente. Las benzodiacepinas no están indicadas como tratamiento del TEPT.
Alivian la angustia a corto plazo, sí, pero en el trauma tienden a jugar en contra. Pueden dificultar la elaboración del recuerdo, generar dependencia y enmascarar síntomas sin resolverlos. Lo que parece un alivio rápido a menudo alarga el problema de fondo.
Tampoco tiene sentido la medicación cuando:
- Se usa sola, sin ningún abordaje psicoterapéutico que trabaje lo vivido.
- Se espera de ella que sustituya al descanso, los vínculos o el sentido que hay que reconstruir.
- El malestar es una reacción normal y transitoria que aún tiene margen de resolverse por sí misma.
Cuando el trauma es más profundo y arrastrado en el tiempo, el criterio se afina todavía más; lo abordo en la página sobre trauma complejo.
LA DECISIÓN
Cómo se decide: una elección compartida, nunca impuesta
No existe una respuesta que valga para todos. La misma dosis que ayuda a una persona puede sobrar en otra, y por eso cada plan se construye a medida. La biología, la historia, los miedos y las preferencias de usted forman parte de la ecuación.
Mi forma de trabajar es la decisión compartida: le explico los pros, los contras y las alternativas, y decidimos juntos. Usted no es un espectador de su tratamiento. Si prefiere empezar solo con terapia y dejar el fármaco en reserva, es una opción legítima que respeto.
Mi enfoque psicoterapéutico se apoya en la terapia cognitivo-conductual, la activación conductual y la psicoterapia existencial. No trabajo con EMDR; se lo digo con transparencia para que, si esa vía le interesa, pueda valorarla con otro profesional. Puede leer cómo entiendo el conjunto del tratamiento en la sección de medicación.
LO QUE VEO EN CONSULTA
Recuerdo a una persona que llegó convencida de que necesitaba «algo fuerte para no sentir nada». Le expliqué que no íbamos a anestesiar el dolor, sino a bajarle el volumen a la alarma para que pudiera dormir y volver a trabajar. Empezamos con un antidepresivo a dosis baja y sesiones de terapia. Meses después me dijo que lo que la había cambiado no era la pastilla, sino haberse atrevido por fin a hablar; el fármaco solo le había dado el suelo para hacerlo. Ese es exactamente el papel que le pido a la medicación.
— Dr. Cristóbal López Martín · Col. 29-8805
«La medicación no cura el trauma: sostiene a la persona para que sea la terapia la que lo cure.»
EL PROCESO
El seguimiento: ajustar, revisar y, cuando toca, retirar
Empezar un fármaco no es firmar un contrato de por vida. Es abrir un proceso que revisamos periódicamente para ver si ayuda, si molesta y si sigue haciendo falta. Un buen tratamiento se ajusta, no se olvida en un cajón.
En las primeras semanas prestamos atención a varias cosas:
- Si aparecen efectos secundarios y cómo evolucionan, porque muchos son transitorios.
- Si el síntoma diana (el sueño, la alarma, el ánimo) empieza a moverse.
- Cuándo tiene sentido plantear una retirada gradual, siempre acompañada, nunca de golpe.
El insomnio y las pesadillas merecen un capítulo propio dentro de este seguimiento, porque a veces son lo primero que hay que estabilizar. Si es su caso, le será útil la página sobre pesadillas e insomnio postraumático. Y si el trauma se le expresa sobre todo en el cuerpo, lo trato en síntomas físicos del trauma.
EL PRIMER PASO
Cuándo consultar conmigo
No hace falta estar en crisis para pedir ayuda. Si el trauma le condiciona el sueño, el ánimo, las relaciones o el trabajo, ya es motivo suficiente para consultar. Cuanto antes lo abordemos, más margen tenemos para hacerlo bien y con calma.
Le propongo pedir cita si se reconoce en alguna de estas situaciones:
- Lleva semanas con alerta constante, insomnio o pesadillas que no ceden.
- Nota que el ánimo o la ansiedad le están ganando terreno.
- Se plantea si un fármaco le ayudaría y quiere una valoración honesta y sin presión.
Si quiere entender el cuadro completo antes de dar el paso, puede empezar por la página sobre el TEPT y estrés postraumático en Marbella. Atiendo de forma presencial en Marbella y también online.
Preguntas frecuentes
¿Existe alguna medicación que borre los recuerdos traumáticos?
No. Ningún fármaco elimina los recuerdos ni la memoria de lo vivido. Lo que puede hacer la medicación es reducir la intensidad de síntomas como la alarma, la angustia o el insomnio, para que la terapia pueda hacer su trabajo de elaboración.
¿Por qué no recomienda benzodiacepinas para el trauma?
Porque no están indicadas como tratamiento del TEPT. Alivian la ansiedad a corto plazo, pero pueden dificultar la elaboración del recuerdo, generar dependencia y enmascarar el problema de fondo. Para la angustia buscamos alternativas más seguras y sostenibles.
¿Qué papel tienen los antidepresivos en el trauma?
Los ISRS, como la sertralina o la paroxetina, y la venlafaxina cuentan con respaldo en las guías clínicas cuando hay hiperactivación, depresión o ansiedad asociadas. No son una cura del trauma, sino un apoyo. La elección y la dosis se deciden siempre de forma individual en consulta.
¿Es obligatorio tomar medicación si empiezo tratamiento?
En absoluto. Muchas personas mejoran solo con psicoterapia. Le explico las opciones y decidimos juntos: la medicación es una posibilidad que valoramos, no una imposición, y siempre respeto su preferencia.
Tengo pesadillas casi cada noche, ¿hay algo que pueda ayudar?
Sí. Existen opciones específicas para las pesadillas y el insomnio postraumático que valoramos caso por caso en consulta. No conviene automedicarse; lo adecuado es una evaluación que combine el abordaje del sueño con el trabajo terapéutico de fondo.
Fuentes principales
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