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Dr. Cristóbal López MartínMarbella · Psiquiatría privada
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Laxantes y TCA · riesgo sin estigma

Abuso de laxantes en los trastornos alimentarios: riesgos y cómo pedir ayuda

Usar laxantes para compensar lo comido o intentar controlar el peso es una conducta purgativa, aunque el envase se venda sin receta. No elimina de forma significativa las calorías ya absorbidas y puede provocar deshidratación, alteraciones electrolíticas, daño renal y un estreñimiento que alimenta el miedo a dejarlos. La salida debe valorar tanto el cuerpo como el trastorno alimentario que mantiene la conducta.

Más de 25 años de experiencia clínicaPlan médico, psiquiátrico y nutricionalMarbella · consulta online · atención en inglés
No compensan caloríasLa aparente bajada de peso procede sobre todo de líquido y contenido intestinal.
“Sin receta” no es “sin riesgo”El uso prolongado o excesivo puede alterar agua, sales, riñón y ritmo cardíaco.
Dejarlos requiere un planEl estreñimiento y la hinchazón transitorios deben manejarse sin volver a la purga.

Qué significa abusar o hacer un mal uso de laxantes

No se define solo por un número de comprimidos. Importan el motivo, la forma de uso, la duración, la supervisión y las consecuencias.

Situaciones que merecen evaluación

  • Tomarlos para “borrar” una comida, un atracón o una subida de peso.
  • Usarlos sin estreñimiento o de una forma distinta a la indicada.
  • Aumentar cantidad, combinar productos o prolongar el uso sin supervisión.
  • Sentir pánico, culpa o incapacidad para comer si no están disponibles.
  • Ocultar envases, compras, diarrea o visitas repetidas al baño.
  • Continuar pese a dolor, mareos, desmayos, sangrado o alteraciones médicas.
  • Sustituir un producto por enemas, diuréticos, vómito o ejercicio compensatorio.

Una persona puede necesitar un laxante prescrito para un estreñimiento verdadero y utilizarlo correctamente. Eso no es lo mismo que convertirlo en una herramienta de control del peso o usarlo de manera compulsiva.

También puede coexistir una indicación médica con un TCA. En ese caso no se retira una necesidad legítima por prejuicio, sino que se revisa el producto, la dosis, el seguimiento y el significado que ha adquirido.

El problema no está en que el medicamento se llame laxante; está en usarlo para una tarea que no puede cumplir y pagar el intento con la salud.

¿Los laxantes eliminan calorías o hacen adelgazar?

No son un método eficaz para evitar la absorción de calorías. La mayor parte de los nutrientes y la energía se absorben antes de que los laxantes actúen en el colon.

Lo que puede bajar

Agua y contenido intestinal pueden reducir temporalmente el número de la báscula. Esa variación vuelve al rehidratarse y alimentarse.

Lo que no demuestra

Una deposición o diarrea después de comer no significa que se hayan expulsado las calorías de esa comida ni que se haya perdido grasa.

Lo que sí puede perderse

Líquidos y electrolitos necesarios para músculo, riñón, presión arterial y ritmo cardíaco.

Lo que mantiene el ciclo

La bajada transitoria refuerza la ilusión de control, aunque el efecto real sea deshidratación y mayor miedo al rebote.

Las guías de NICE aconsejan explicar expresamente que los laxantes y diuréticos no reducen la absorción de calorías. Esa aclaración no pretende avergonzar, sino corregir una expectativa que sostiene el daño.

La báscula es especialmente engañosa en periodos cortos. Agua, sal, glucógeno, heces, menstruación y hora del día producen cambios que no representan una modificación equivalente de tejido corporal.

Respuesta breve: la diarrea provocada no es una prueba de que “la comida haya salido”. Es una pérdida de agua y sales que puede requerir atención médica.

Tipos de laxantes y por qué no todos se manejan igual

Existen laxantes formadores de masa, osmóticos, estimulantes, ablandadores y preparados rectales, entre otros. Su indicación, inicio de acción y riesgos no son intercambiables.

En móvil, deslice la tabla horizontalmente para verla completa.

Grupo generalFinalidad clínicaRiesgo en mal usoPor qué se revisa
Formadores de masaAumentan volumen con agua en indicaciones concretas.Distensión o problemas si la hidratación o el tránsito no son adecuados.No son apropiados para toda causa de estreñimiento.
OsmóticosAtraen agua al intestino.Diarrea, deshidratación y alteraciones según producto y contexto.La función renal y otras enfermedades pueden importar.
EstimulantesAumentan la actividad intestinal en usos determinados.Cólicos, diarrea, pérdidas de potasio y uso prolongado problemático.La pauta y duración deben respetar ficha técnica y supervisión.
Rectales o enemasActuación local para situaciones seleccionadas.Lesión, alteraciones de líquidos o uso compulsivo según preparación.No son un sustituto inocuo cuando se retira otro producto.

Esta clasificación no es una invitación a elegir la opción “menos mala” para purgar. Cambiar de tipo, marca o vía puede mantener el mismo trastorno y añadir riesgos distintos.

Los productos naturales también contienen sustancias farmacológicamente activas. “Herbal”, “detox” o “té” no elimina la posibilidad de diarrea, hipopotasemia, interacción o uso compulsivo.

En España, la ficha técnica de cada medicamento autorizado se consulta en AEMPS-CIMA. Las advertencias dependen del principio activo, por lo que una regla genérica de internet no sustituye al médico o farmacéutico.

Relación entre laxantes, bulimia y otros TCA

El mal uso de laxantes puede formar parte de bulimia nerviosa, anorexia con atracones o purgas, otros trastornos especificados o una conducta alimentaria de riesgo aún no clasificada.

Lo que se explora para diagnosticar

  • Atracones y sensación de pérdida de control.
  • Restricción, ayuno, vómito, diuréticos y ejercicio compensatorio.
  • Miedo a ganar peso y grado en que peso o figura dominan el valor personal.
  • Frecuencia, duración, escalada y circunstancias del uso.
  • Trayectoria de peso o crecimiento, no solo el peso de hoy.
  • Depresión, ansiedad, TOC, trauma, sustancias, autolesiones y suicidio.
  • Consecuencias médicas y capacidad de interrumpir la conducta con seguridad.

En bulimia existen atracones recurrentes y compensaciones, pero no toda persona que usa laxantes ha tenido un atracón objetivo. Algunas purgan después de una cantidad habitual vivida como prohibida, y otras presentan un cuadro dentro de OSFED.

El peso puede ser bajo, normal o alto. Esperar a que una persona “parezca anoréxica” deja sin tratamiento a muchos pacientes con riesgo real.

La conducta también puede aparecer tras dietas, presión deportiva o una prescripción inicial por estreñimiento. El punto de entrada cambia, pero el alivio, la báscula y el miedo pueden convertirla en un ritual difícil de abandonar.

Ejemplo orientativo

Una persona recibe un laxante durante unos días y lo retira al mejorar. Otra empieza por estreñimiento, descubre una bajada transitoria de peso, aumenta el uso tras comidas temidas y se angustia si no tiene reservas. El producto coincide; la función y el riesgo han cambiado.

Cuándo acudir a urgencias por laxantes

Una sobredosis, una pérdida importante de líquidos o una alteración de electrolitos puede ser urgente. No espere a que la persona pierda peso o admita un TCA.

Llame al 112 o acuda al hospital

  • Desmayo, confusión, convulsión, debilidad extrema o dificultad para despertar.
  • Dolor torácico, falta de aire, palpitaciones intensas o ritmo irregular.
  • Dolor abdominal intenso, abdomen muy distendido, vómitos persistentes o sospecha de obstrucción.
  • Sangre abundante, heces negras o sangrado rectal acompañado de mal estado.
  • Diarrea intensa con incapacidad para hidratarse, orina muy escasa o signos de deshidratación.
  • Ingestión de una gran cantidad, combinación incierta o producto no identificado.
  • Uso junto a una posible sobredosis de otros medicamentos o sustancias.
  • Ideas suicidas con intención, plan o imposibilidad de mantenerse a salvo.

Lleve envases o una fotografía de ellos y diga aproximadamente cuándo se tomaron. No provoque el vómito ni administre otro producto para “neutralizar” salvo indicación de emergencias o toxicología.

Si no existe una emergencia pero hay uso frecuente, síntomas o escalada, solicite una cita prioritaria. La normalidad aparente entre episodios no confirma que electrolitos y función renal estén bien.

Una caja comprada sin receta puede producir una emergencia con todas las letras.

Riesgos del uso excesivo o prolongado

El riesgo depende del producto, la cantidad, la duración, la hidratación, otras purgas y las enfermedades coexistentes. No todos los pacientes presentan las mismas alteraciones.

Deshidratación

Diarrea y pérdidas de líquido pueden causar sed, boca seca, orina escasa, mareo, hipotensión y desmayo.

Electrolitos

Potasio, sodio y otros iones pueden alterarse, afectando músculo, cerebro y ritmo cardíaco.

Riñón

La disminución de volumen y los desequilibrios pueden lesionar la función renal, sobre todo si se repiten o coexisten otros factores.

Corazón

Palpitaciones, cambios en ECG y arritmias pueden aparecer en el contexto de alteraciones electrolíticas y malnutrición.

Intestino

Cólicos, diarrea, irritación, estreñimiento de rebote y una función intestinal alterada pueden mantener el uso.

Medicamentos

El tránsito acelerado y la pérdida de potasio pueden modificar absorción o aumentar riesgos de algunos tratamientos.

Algunas fichas técnicas españolas advierten de hipopotasemia, deshidratación, desequilibrio electrolítico, habituación o función intestinal disminuida con determinados usos prolongados. Esas advertencias no se extrapolan igual a todos los productos, pero desmontan la idea de inocuidad.

Combinar laxantes con vómitos, diuréticos, restricción o ejercicio intenso eleva el riesgo. El equipo necesita conocer todas las conductas para interpretar síntomas y pruebas.

El daño no se ordena de forma limpia por frecuencia. Una enfermedad renal, cardiaca, diabetes, embarazo, adolescencia o interacción farmacológica puede hacer peligrosa una exposición que otra persona toleró sin síntomas visibles.

Señales de posible abuso de laxantes

Ninguna señal aislada demuestra un TCA. Varias señales repetidas justifican una conversación y una valoración clínica.

Conductas observables

  • Compra frecuente o en distintos establecimientos.
  • Envases ocultos o cantidades que desaparecen.
  • Visitas urgentes al baño tras comidas.
  • Uso de tés, detox, enemas o combinaciones.
  • Ansiedad al viajar sin acceso al producto.

Síntomas y contexto

  • Diarrea, cólicos, hinchazón o estreñimiento alternante.
  • Mareo, fatiga, calambres o palpitaciones.
  • Cambios rápidos de peso por líquido.
  • Restricción, atracones u otras purgas.
  • Vergüenza, aislamiento y preocupación corporal.

Revisar pertenencias a escondidas puede romper confianza y no resuelve el riesgo. Si aparece un envase por casualidad, centre la conversación en salud, síntomas y ayuda, no en ganar un interrogatorio.

Un estreñimiento persistente también puede explicar que haya varios productos. Por eso se pregunta antes de acusar y se diferencia un tratamiento desordenado de una purga intencional.

Cómo se evalúa el mal uso de laxantes

La evaluación debe ser concreta y confidencial. Saber el producto y el patrón permite cuidar; no es una prueba moral sobre la voluntad.

Datos clínicos relevantes

  • Nombre del producto, formato, duración y patrón aproximado de uso.
  • Motivo inicial y función actual: estreñimiento, peso, culpa, atracón o ritual.
  • Diarrea, vómito, dolor, distensión, sangrado, mareo, síncope y palpitaciones.
  • Ingesta y líquidos, trayectoria de peso o crecimiento y otras conductas compensatorias.
  • Medicamentos, suplementos, diabetes, enfermedad renal, cardíaca o digestiva.
  • Estado de ánimo, autolesiones, suicidio, sustancias y apoyo disponible.
  • Intentos de reducir, síntomas posteriores y factores que provocaron recaída.

Según el riesgo pueden revisarse constantes, hidratación, exploración abdominal, función renal, electrolitos y electrocardiograma. Otras pruebas se deciden si hay estreñimiento persistente, sangrado, dolor u otra sospecha médica.

Una analítica normal en un momento concreto no convierte la conducta en segura. Puede ayudar a decidir el nivel de atención, pero el diagnóstico del TCA requiere entrevista y evaluación funcional.

Conviene llevar los envases o fotografías, incluidos tés y productos “naturales”. No hace falta recordar cada cantidad para comenzar; una estimación honesta es mejor que posponer por no tener un registro perfecto.

Cómo dejar los laxantes cuando hay un TCA

No existe una pauta universal para todos los productos y personas. NICE recomienda retirar el uso indebido de forma gradual, y el plan debe adaptarse a riesgo médico, tipo de laxante y estreñimiento real.

1

Identificar

Reunir productos, patrón, síntomas, otras purgas y medicamentos sin esconder información.

2

Comprobar seguridad

Valorar hidratación, electrolitos, riñón, ECG y urgencias cuando la historia lo exige.

3

Acordar retirada

El profesional decide si se reduce gradualmente, se sustituye una indicación legítima o se necesita otro manejo.

4

Sostener recuperación

Regularidad alimentaria, manejo intestinal y psicoterapia evitan que la báscula o el estreñimiento reactiven la purga.

No cambie por su cuenta a diuréticos, enemas, vómitos o suplementos “depurativos”. Eso no es abandonar la conducta, sino trasladarla.

En una sobredosis o con síntomas de alarma no se espera a una retirada programada. Se busca atención urgente y se informa de todo lo ingerido.

El objetivo no es solo retirar cajas. Hay que tratar el miedo a engordar, la necesidad de compensar, la restricción y el impulso de comprobar el peso; de otro modo, la misma función puede buscar una herramienta distinta.

No copie una pauta ajena: un plan seguro depende del principio activo, la duración, las enfermedades, los análisis y la presencia de estreñimiento verdadero.

Estreñimiento, hinchazón y aumento transitorio de peso

Al reducir un uso prolongado pueden aparecer cambios intestinales y retención de líquido. Son incómodos y emocionalmente difíciles, pero no demuestran una ganancia súbita equivalente de grasa.

Tránsito lento

El intestino puede necesitar tiempo y un plan clínico para recuperar un patrón más estable, especialmente tras restricción o ciertos laxantes.

Hinchazón

La distensión puede aumentar al restaurar alimentación y tránsito. Se valora dolor, vómitos y señales que indiquen otra causa.

Cambios de líquido

Rehidratarse puede elevar la báscula rápidamente sin representar el cambio corporal temido. La monitorización se individualiza.

Ansiedad de recaída

La incomodidad y el número de la báscula pueden disparar el impulso de volver; conviene anticiparlo con un plan de apoyo.

Pesarse repetidamente tras retirar laxantes transforma una recuperación fisiológica en una alarma continua. El equipo puede acordar si el peso se controla de forma ciega, espaciada o solo en consulta.

Dolor intenso, abdomen muy distendido, vómitos, ausencia completa de gases o heces, sangrado o mal estado no se atribuyen automáticamente al “rebote”. Esos síntomas requieren valoración médica.

La alimentación insuficiente también enlentece el tránsito. Añadir solo fibra sin revisar energía, líquidos, movimiento, medicación y causa puede empeorar la distensión o no resolver el problema.

Que el cuerpo recupere agua no significa que el tratamiento esté fallando; significa que la deshidratación deja de disfrazarse de adelgazamiento.

Tratamiento del TCA y de la conducta purgativa

Retirar el laxante sin abordar el trastorno deja intacta la necesidad de compensar. El tratamiento combina seguridad física, nutrición y psicoterapia específica.

Componentes habituales

  • Seguimiento médico de líquidos, electrolitos, riñón, corazón e intestino.
  • Plan nutricional regular y suficiente para reducir hambre, atracones y estreñimiento por restricción.
  • Psicoterapia centrada en el TCA, la sobrevaloración corporal y las conductas compensatorias.
  • Prevención de respuesta ante el impulso de purgar y estrategias para tolerar plenitud e incertidumbre.
  • Reducción de comprobaciones, pesaje compulsivo y reglas que disparan el uso.
  • Participación familiar en menores y cuando el apoyo mejora la seguridad.
  • Tratamiento de depresión, ansiedad, TOC, trauma, TDAH o sustancias cuando coexisten.

En bulimia nerviosa, las intervenciones psicológicas específicas son el núcleo del tratamiento. La regularidad alimentaria y el análisis de episodios permiten disminuir tanto atracones como purgas.

El plan incluye qué hacer ante una recaída parcial. Un episodio no borra el progreso, pero sí ofrece información sobre restricción, acceso a productos, estrés o una intervención que necesita ajuste.

El nivel asistencial depende de estabilidad, frecuencia, comorbilidad, apoyo y respuesta. Puede ir desde consulta ambulatoria coordinada hasta hospital cuando el riesgo no puede manejarse fuera.

Objetivo terapéutico

Comer con regularidad, tolerar que la báscula fluctúe, manejar el estreñimiento con un plan médico y atravesar una comida temida sin buscar una purga. La recuperación se mide en libertad, salud y funcionamiento, no solo en contar días sin una caja.

Qué pasa si también existe estreñimiento real

El estreñimiento puede ser genuino y frecuente en la restricción, la deshidratación, algunos medicamentos y distintas enfermedades. Tratarlo bien no significa validar el uso para controlar peso.

Historia intestinal

Se revisan frecuencia habitual, esfuerzo, consistencia, dolor, sangrado, inicio, dieta, líquidos y cambios recientes.

Nutrición suficiente

Un intestino con poca comida y energía puede moverse menos. La rehabilitación se adapta para no convertir cada síntoma en una nueva restricción.

Medicamentos y enfermedades

Algunos tratamientos y condiciones médicas contribuyen; se corrigen cuando procede sin retirar prescripciones de forma improvisada.

Plan individual

El profesional puede indicar medidas dietéticas, conductuales o farmacológicas compatibles con la causa y el TCA.

Una recomendación automática de “más fibra y agua” no siempre basta y puede ser inadecuada en ciertos cuadros. El dolor intenso, vómitos, distensión marcada, sangrado o cambios persistentes requieren exploración.

El equipo distingue entre tomar un laxante pautado y usarlo secretamente después de comer. Esa claridad permite tratar el intestino sin dejar una puerta abierta a la compensación.

Qué puede hacer la familia o la pareja

La respuesta útil combina respeto y límites de seguridad. No hace falta demostrar cada dosis para expresar una preocupación razonable.

Cómo abrir la conversación

  • Hable en privado, fuera de una discusión sobre comida o peso.
  • Describa envases, síntomas o compras observadas sin etiquetar a la persona.
  • Explique que los laxantes no eliminan calorías y sí pueden alterar electrolitos.
  • Pregunte por mareos, palpitaciones, dolor, diarrea, sangrado y seguridad emocional.
  • Ofrezca acompañar a una valoración médica y de conducta alimentaria.
  • No negocie una retirada casera basada en promesas si existe riesgo o uso prolongado.
  • Conozca las señales para llamar al 112 o acudir al hospital.

Evite vigilar cada visita al baño, ridiculizar el miedo a engordar o usar el número de cajas como arma. La persona necesita contar la verdad sin prever una humillación.

Los límites sí pueden ser necesarios, especialmente con menores: no financiar compras, retirar acceso según el plan profesional y supervisar medicación de forma acordada. El límite funciona mejor cuando va acompañado de tratamiento y una explicación clara.

La familia también necesita apoyo. Vivir pendiente del baño y de los envases desgasta, y un espacio propio ayuda a responder con más consistencia.

Abuso de laxantes en adolescentes

En adolescentes, cualquier uso para controlar peso merece evaluación temprana. El crecimiento, el corazón y la regulación de líquidos pueden verse afectados antes de que haya cambios físicos evidentes.

Señales discretas

Tés “detox”, pedidos online, envases en mochilas, diarrea recurrente, mareos o ansiedad tras comidas pueden ser pistas, no pruebas definitivas.

Entornos de riesgo

Dietas, deporte, redes y comentarios corporales pueden normalizar la purga bajo nombres de limpieza o bienestar.

Evaluación completa

Pediatría o medicina revisa estabilidad y crecimiento; salud mental explora TCA, ánimo, autolesión y comorbilidad.

Familia activa

Los cuidadores participan en seguridad, acceso a productos, comidas y tratamiento sin asumir culpa por el origen.

No espere a que el adolescente reconozca que quiere adelgazar. Puede pedir ayuda por “uso repetido de laxantes y mareos” y dejar que la entrevista explore el motivo con privacidad adecuada.

Si el producto se tomó con intención de hacerse daño, como una sobredosis, la situación se valora como emergencia y riesgo autolesivo, aunque la persona también tenga un TCA.

Medicamentos, interacciones y límites del autocuidado

Los laxantes son medicamentos o productos activos, no herramientas neutras. El riesgo cambia con el principio activo, otros tratamientos y el estado de hidratación.

Información que debe conocer el prescriptor

  • Todos los laxantes, enemas, infusiones, diuréticos y suplementos utilizados.
  • Medicamentos cardíacos, renales, psiquiátricos, antidiabéticos y otros tratamientos.
  • Diarrea, vómitos, ingesta restringida y consumo de alcohol o sustancias.
  • Palpitaciones, síncope, calambres, debilidad y cambios en la orina.
  • Embarazo, enfermedades crónicas y resultados recientes de analítica o ECG.
  • Uso fuera de ficha técnica o por un motivo diferente al estreñimiento.

La hipopotasemia puede aumentar el riesgo de toxicidad o arritmia con determinados medicamentos. El tránsito acelerado también puede alterar la absorción de algunos fármacos orales, según el producto y el momento.

No se recomienda iniciar, retirar o sustituir medicación psiquiátrica basándose en esta página. Un tratamiento para bulimia o comorbilidad se prescribe con objetivos, revisión de efectos, seguridad física y psicoterapia.

Consulte el prospecto y la ficha técnica autorizada en AEMPS-CIMA, pero no utilice una lista de contraindicaciones para autodiagnosticarse. Ante una ingestión excesiva o síntomas graves, la prioridad es urgencias.

Dudas sobre abuso de laxantes

¿Los laxantes eliminan las calorías de una comida?

No de forma significativa. La mayor parte de la energía se absorbe en el intestino delgado antes de que muchos laxantes actúen en el colon. La bajada inmediata de peso refleja sobre todo agua y contenido intestinal.

¿Usar laxantes para adelgazar significa tener bulimia?

No necesariamente, pero es una conducta purgativa que requiere evaluación. Puede aparecer en bulimia, anorexia con purgas, otros TCA o una conducta de riesgo; el diagnóstico depende de atracones, restricción, peso, figura y el cuadro completo.

¿Cuándo es una urgencia médica?

Llame al 112 o acuda a urgencias ante desmayo, confusión, convulsión, dolor torácico o abdominal intenso, palpitaciones importantes, sangre, deshidratación, ingestión excesiva o incierta, sobredosis combinada o peligro suicida.

¿Puedo dejar los laxantes de golpe?

No hay una respuesta universal. NICE aconseja retirar el uso indebido de forma gradual, pero el plan depende del producto, la duración, el riesgo médico y si existe estreñimiento real. Consulte antes de copiar una pauta.

¿Por qué me hincho o peso más al dejarlos?

Puede haber estreñimiento transitorio y recuperación de líquido tras la deshidratación. Esa subida rápida no equivale a la misma ganancia de grasa, pero dolor intenso, vómitos, distensión marcada, sangrado o mal estado requieren valoración.

¿Los laxantes naturales o los tés detox son seguros?

No por ser naturales. Algunos contienen sustancias estimulantes y pueden causar diarrea, pérdidas de potasio, interacciones o uso prolongado problemático. Inclúyalos al informar al médico o farmacéutico.

¿Qué pruebas pueden hacerme?

Según el riesgo, pueden revisar constantes, hidratación, exploración abdominal, función renal, electrolitos y electrocardiograma. También se evalúan estreñimiento, alimentación, otras purgas, medicamentos, salud mental y riesgo suicida.

¿Cómo se trata el abuso de laxantes en un TCA?

Se combina una retirada médicamente planificada con seguimiento físico, alimentación regular y suficiente, psicoterapia específica del TCA y tratamiento de comorbilidad. En menores o cuando ayuda a la seguridad, participa la familia.

Autor y revisión médica

Dr. Cristóbal López Martín
Médico especialista en Psiquiatría · Colegiado 29-8805 · Más de 25 años de experiencia clínica.

Contenido divulgativo en español de España, edición del 28 de agosto de 2026. No prescribe una retirada individual ni sustituye exploración, analítica, ECG o atención urgente.

Pedir ayuda antes de otra caja también es una forma de control

Evaluación psiquiátrica, plan de seguridad y coordinación con medicina, psicología y nutrición. Ante sobredosis, desmayo, palpitaciones, dolor intenso, deshidratación o peligro suicida, utilice el 112 o urgencias.